La conducción por los parajes sobrenaturales se vuelve esencial para la supervivencia en Pacific Drive ¿Preparado para descubrir sus anomalías?

Cuando pensamos en un road trip, siempre tenemos en mente a las personajes que confluyen en ese viaje, como ocurría en Final Fantasy XV. Otros puede que den mayor peso a las localizaciones y eventos que transcurren en los pueblos que visitan. Pero pocas veces el propio coche es tan importante como para ser el protagonista casi totalitario de la aventura. Y es que si nuestra vida depende de lo que metemos en nuestro maletero, pocas objeciones a nivel de importancia podemos tener. Esa es la gracia de Pacific Drive, y en Comunidad Xbox os brindamos nuestras impresiones.

Quita el freno de mano y arranca

Ironwood Studios junto con Kepler Interactive son los encargados de brindarnos esta suerte de juego de supervivencia tan particular. Para ponernos en situación, nosotros controlaremos a un mecánico que no ha tenido su mejor día. En su camino por la carretera se ve atrapado por una anomalía que le transporta a la Zona de Exclusión Olímpica, un lugar completamente vetado por Los Estados Unidos donde ocurrieron experimentos científicos fallidos.

Que estemos vivos en esta zona tan violenta ya se considera un milagro, y todo eso se lo debemos a nuestro vehículo de cuatro ruedas. Gracias a su movilidad, protección con el chasis y otros elementos seremos capaces de conducir hasta un refugio que hará las veces de nuestro taller. Lugar por cierto, que será el núcleo donde gire Pacific Drive, ya que lo visitaremos muchas veces poniendo mejoras a nuestro automóvil.

De mecánico a científico

Los comienzos en este juego de supervivencia son duros. Y no porque nos maten con facilidad. Conocer los controles, gestionar nuestra mochila, saber qué tipo de materiales podemos recolectar… Se hace todo muy cuesta arriba. Eso sin contar con los cuidados, mejoras y accesibilidades que podemos implementar en nuestro coche. Es casi como si hiciéramos una telemetría constante, pero en un entorno hostil.

De hecho, es lo que en un principio me echó un poco para atrás. No ocurre con otros títulos donde aprietas el acelerador hasta el siguiente punto y ya está. Aquí tenemos que ser cautelosos, estar bien pertrechados y conocer nuestras limitaciones. En los inicios de la aventura hay zonas donde no podremos acceder con las condiciones básicas que tiene nuestro vehículo. Y eso puede abrumar si no estamos acostumbrados a este tipo de géneros.

El terror del silencio

Pacific Drive es un juego pausado, tranquilo y donde prima más el razonamiento que la propia acción. Que no os quepa duda de que habrá momentos muy tensos donde veremos, literalmente, la luz al final del túnel para salvar nuestro pellejo. Pero no habrá disparos, mutantes ni bestias que nos hagan pedazos. Es un lugar inerte de vida animal o humana, donde el único peligro son las irregularidades que aparecen por doquier.

Y aunque sea pausado, tampoco podremos dormirnos en los laureles. Hay que recolectar materiales y piezas extra para nuestro vehículo en cualquier campamento que veamos. (Si, nuestro coche parece que está siempre en las últimas, aunque al final terminemos arrancándolo). En nuestro periplo no estaremos solos, sino que contaremos con la participación de un par de personas que seguirán nuestros pasos y ofrecerán consejos mediante el teléfono. Mejor eso a estar completamente abandonados…

El mando te desafía

Visualmente tiene sus pros y sus contras. Para empezar, ya hemos dicho que la interfaz, sobre todo a la hora de organizar inventario, realizar acciones o activar instrumentos puede ser un pelín caótica. Es como si se hubiese pensado para lanzarlo en PC y luego ya adaptarlo en consolas. Y no me extrañaría que así fuera. De todas formas, si tenéis respeto por sus controles siempre podéis probarlo antes de adquirirlo, ya que actualmente se encuentra dentro del catálogo de Xbox Game Pass. Ideal para salir de cualquier duda.

Los escenarios están bien diseñados, y pese a ser generados proceduralmente, tienen bastante credibilidad. Aparte de conducir por carreteras, habrá momentos que nos moveremos en mitad de frondosos bosques o iremos caminando a zonas que de otra manera serían inaccesibles. No tienen las mejores partículas ni acabados, pero cumplen su función. Hablando de partidas procedurales, más allá de la historia principal, existen otras variantes jugables para aumentar o disminuir la dificultad. Solo para los más “pros” de Pacific Drive.

Conclusión de Pacific Drive

Los amantes de los juegos de supervivencia tienen una propuesta que se sale de lo habitual. El coche será nuestro amigo, y será nuestro salvoconducto para salir de la zona de anomalías donde hemos sido teletransportados. Un viaje donde prima más le gestión de recursos, crafteo y mejores de nuestro coche que el uso de armas, botiquines o comida. De hecho, no habrá ni un disparo.

Toda esta rebosante originalidad tiene sus contras, especialmente en las 2-3 primeras horas de juego. En estos primeros compases la curva de dificultad es muy grande, especialmente debido a la ingente cantidad de conceptos, acciones e información que nos sueltan a la cara. Ya es bastante engorrosos cambiar una puerta estropeada como para además tener activa y en funcionamiento una estación meteorológica en el asiento del copiloto. Eso sí, una vez superado este bache inicial, el road trip por la Península de Olímpica es mucho más gratificante.

Pacific Drive

29.99€
7.5

Nota Final

7.5/10

Pros

  • Título de supervivencia original
  • Rejugable y con muchas posibiliades
  • Está en Xbox Game Pass

Cons

  • Al principio la interfaz es tosca
  • Hay que preparar muy bien cada itinerario
  • Demasiado crafteo para mi gusto

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