Ha llegado a Xbox una franquicia de aventuras que puede ser una buena entrada de los más pequeños al género de las plataformas.

De los derechos del comic de DarkHorse Chickenhare sacaron la adaptación a película infantil allá por 2022. Chopper, el polloliebre en España o pollonejo en Latinoamérica (mucho mejor) aprovecha el estreno de la secuela para lanzar una aventura videojueguil independiente. Un plataformas donde cada personaje tiene su trabajo.

El Robo de la pluma dorada por parte del pirata puercoespín Barbapico da la alarma en todas los reinos. Es tarea del Aventurero Chopper (el mismísimo Pollonejo) junto con Meg, la mofeta pendenciera y Abe, la tortuga timorata, conseguir las gemas de todos los reinos antes que Barbapico para que no consiga el poder absoluto de la pluma.

Hopper y el Tesoro de Barbapico propone un esquema de fases de toda la vida. Reinos independientes que trabajan como mundos que en cada uno de ellos hay 3 fases y un jefe final. Desde el tutorial el juego recuerda a Crash Bandicoot alternando el scroll lateral y el frontal y saltando sobre cajas para reventarlas. Pronto esta comparación se desvanece en favor del marsupial. Aquí las físicas de los personajes y la perspectiva no están tan medidas. Los movimientos son toscos, nada recomendable para un plataformas que exige apurar en los saltos y calcular las caídas. Por suerte es un título dirigido al público infantil y la dificultad no viene por sus fases si no por los coleccionables. Es fácil pasárselo, hacerlo perfecto es otra cosa.

Al final de cada fase nos puntúan con hasta cinco estrellas según las monedas recogidas, los tesoros ocultos encontrados y el número de muertes. No hay vidas como tal pero sí contador de muertes. Otro punto a favor de los más pequeños de la casa y una relativa capa de dificultad para los más experimentados.

Tres son multitud.

La aventura la viven simultáneamente los tres miembros del equipo. Se pueden cambiar en cualquier momento durante la partida para desarrollar la función que tiene cada uno. Chopper, con sus piernas de lepórido y las plumas que tiene por parte de ave le hace especialista en saltar y planear para jugar entre las plataformas y las corrientes de aire, llegando más lejos que sus compañeros.  Meg es la experta en batallas, se libra con sus puños y gases propios de mofeta de los enemigos que nos vamos encontrando. Abe tiene la habilidad de esconderse en su caparazón y con el impulso adecuado puede romper las paredes para descubrir secretos y deslizarse hasta la salida. Es una buena mecánica el ir alternando de personaje, pero mal compensados ya que la tortuga se utiliza en momentos muy puntuales, casi de forma residual. La lucha sí que tiene presencia pero la ejecución es bastante vaga, hay dos ataques y casi todos los enemigos se matan de un golpe. Claro, el protagonista es Chopper y el centro del juego son las plataformas y se nota.

Enfocado a jugadores nuevos.

Estas secciones de plataformas son lo principal del juego sin ser nada del otro mundo. Pero Hopper y el Tesoro de Barbapico también busca el espíritu de las aventuras con los puzles.  tiene algunas secciones de empujar cajas y mover palancas, pero no hay mayor misterio. Los ingenieros de los 7 reinos no se comieron mucho la cabeza en sus templos. De hecho dejaron pintadas unas pistas muy claras en las paredes, para que ningún ser menor de 10 años se frustrase a la hora de encontrar el tesoro. Algo muy mecánico y con poca imaginación que cuando se presentan pueden prometer, pero se realizan cómo un mero tramite.

El enfrentamiento a los jefes finales se plantea como un puzle que requiere de pericia en plataformas. Siendo Pollonejo y sus habilidades el principal actor en estas fases. En este punto el juego sí que merece un reconocimiento en el diseño de estas batallas, plateando acciones distintas y subiendo la dificultad, siempre pensando en el público objetivo de la franquicia.

El apartado técnico va muy justito sin mucha animación para una franquicia que en su versión cinematográfica es de las que destacan fuera de las productoras de siempre. Las físicas y movimientos de los personajes dentro del juego carecen de alma, resulta como una primera versión a la que le falta pulido. Aún así, incluso con unas texturas poco trabajadas, la idea de los reinos (que entiendo que viene dada) y cómo se diferencian los unos de los otros a nivel diseño plataformas y desafío está trabajado. Siendo los suficientemente diferentes debido a cómo es el entorno, conviviendo bien con ello.

Conclusiones.

Hopper y el Tesoro de Barbapico no deja de ser un juego de una franquicia de animación. Sin desmerecer a todos estos productos, pocos son los que suelen destacar más allá de unas pocas ventas por el nombre. Aquí hay destellos de querer hacer un juego de plataformas bien dirigido a los más pequeños con ideas que en la base están bien planteadas pero mal realizadas. El apartado técnico lastra mucho el juego. Es muy pobre y carente de un alma que las peliculas tienen a patadas. La aventura está en el fondo, pero se queda en el esqueleto si la forma no lo acompaña. Si fuese solamente un tema de gráficos se podrían obviar pero las físicas y movimiento de personajes es lo que hacen que te maten en un juego muy fácil para el público con algo de experiencia. Es una lástima que estos juegos se queden como un producto accesorio a la película, y más este con una historia hecha sólo para el juego.

Hopper y el Tesoro de Barbapico

29,99
5.1

5.1/10

Pros

  • Destellos en el diseño
  • Pensado bien para su público
  • Intenta tener niveles de dificultad con los coleccionables...

Cons

  • Pero no deja de ser muy fácil
  • técnicamente pobre

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