La repostería se convierte en una actividad muy peligrosa en Cake´s Twisted Bakery… y no por un exceso de azúcar
Con la llegada de juegos tipo Amnesia, Poppy Playtime o los exitosos Five Nights at Freddy´s, han sido mucho los títulos que han seguido estos pasos donde la vulnerabilidad de nuestro protagonista y la astucia del jugador van cogidos de la mano. Ninguno de ellos tiene las tartas como su principal reclamo, así que por suerte Cake´s Twisted Bakery está aquí para rellenar ese vacío. Una experiencia que puede resultar muy ingeniosa sobre la mesa, pero como un bizcocho mal horneado, enseguida reduce su tamaño por ciertos aspectos injustos como veremos a continuación.

Primero, segundo y postre
No hay nada mejor que unos buenos pastelitos donde el ingrediente principal es carne de niño. Al menos eso es lo que piensa TinyMindz en esta propuesta donde el sigilo lo será todo para no acabar siendo el aperitivo del monstruo que deambula por el restaurante. En Cake´s Twisted Bakery encarnaremos a uno de esos niños que serán el postre perfecto de nuestro chef, y para evitar ser la siguiente víctima, deberá escapar de allí haciendo uso de su astucia.
Para salir de este siniestro lugar, tendremos que recoger ingredientes que están desperdigados por el resto de estancias y preparar recetas de tartas. Sí, es como combatir fuego contra fuego pero en una versión más “dulce”. Una vez tengamos la tarta horneada y lista, se la podremos lanzar al monstruo que nos persigue y de esa manera soltará una llave. Como os podéis imaginar, esas llaves abren nuevas habitaciones hasta que demos con la puerta que nos lleva hasta la salida.

Todo casero, no se preocupe
Puede que el concepto sea distinto y original, pero a la larga es una repetición constante de tareas. En los posters del restaurante veremos las diferentes recetas de cada tarta. Ya con esa idea de lo que queremos hacer en mente, todo se reducirá en ir recolectando la materia prima y meterlo en el horno sin ser visto. Y fin del asunto. No hay nuevas mecánicas ni nada que difiera en toda la partida. Además, los monstruos cada vez serán más avispados y aparecerán con mayor frecuencia delante nuestra.
Es cierto que no soy muy hábil con este tipo de juegos, pero me da la sensación de que a veces Cake´s Twisted Bakery es injusto. En ocasiones me encuentro al enemigo de frente sin tiempo para esconderme, o justo está detrás mía aunque yo haya visto que no había nadie dos segundos antes. Por suerte, cada 3 minutos de reloj el juego realiza un bendito auto guardado.

Mismos hornos, mismos fogones
Visualmente, Cake´s Twisted Bakery es muy producto muy austero. Pese a los efectos de luz que puede propiciar nuestra linterna, no termina de convencer. Estamos ante escenarios apagados, muy oscuros pese a lo colorido de las tonalidades de los pasteles (o del propio monstruo). Eso no supondría un problema si al final las habitaciones que visitamos fueran variendo cada cierto tiempo. Sí, desbloquearemos nuevas estancias, pero tendremos que pasar por las antiguas si o si, y eso al final limita.
Donde brilla con un poco más de gracia es en apartado sonoro. Ya no sólo por el rockero tema inicial antes de arrancar la aventura, sino en los propios sonidos que hacen las abominaciones que nos persigue. Escucharemos sus pasos, sus gruñidos y si nos ve, un alarido que será la señal de alarma para echar a correr. Ojo, porque si nos coge tendremos el típico momento jump-scare con la cara de este bicho delante nuestra.

Conclusión de Cake´s Twisted Bakery
TinyMindz nos brinda una propuesta donde el sigilo habrá que compaginarlo con la creación de tartas. La idea plasmada en un principio parece interesante, y aunque contiene dinámicas que hemos visto en otros títulos del mismo género, ofrece algo diferente en la búsqueda de materias primas para los pastelitos. Pese a esa innovación, enseguida todo pierde fuelle y se vuelve repetitivo. Y aunque habrá nuevas estancias o descubras nuevos enemigos… al final todo se resume en hacer lo mismo: recolectar materias, cocinar y lanzar tartas. Sólo para fans de los sustos rápidos y el sigilo sin armas.


