Final Fantasy VII Remake Integrade llega al ecosistema Xbox Series con todo su contenido adicional y un poderoso apartado técnico.
Si hablamos de obras influyentes en la historia de los videojuegos, tenemos que hablar de Final Fantasy VII. La séptima entrega del JRPG de Square Enix es considerada una de las piedras angulares de su género. Su impacto fue tan enorme que ha llegado a trascender generaciones y plataformas. Con Final Fantasy VII Remake, Square Enix asumió un reto mayúsculo: reconstruir uno de los títulos más influyentes de todos los tiempos sin limitarse a una mera actualización visual.
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Tras acabar su exclusividad en PlayStation y llegar a PC, ahora Final Fantasy VII Remake llega 5 años después al ecosistema Xbox Series con el sobrenombre “Intergrade”. Esta versión, optimizada para la nueva generación de consolas, incluye nuevo contenido narrativo, así como mejoras técnicas y de rendimiento.
Una ciudad construida sobre un planeta agonizante
La historia de Final Fantasy VII Remake nos lleva hasta Midgar, una gigantesca ciudad gobernada en las sombras por la codiciosa Compañía Shinra. Esta megacorporación utiliza la energía vital del planeta —el Mako— para alimentar su poder y tecnología, poniendo en peligro el equilibrio del mundo.
En aras de evitar la destrucción total, un grupo terrorista ecologista llamado “Avalancha” se dedica a destruir los reactores energéticos encargados de extraer el Mako. Junto a ellos está Cloud Strife, un joven ex-soldado convertido en mercenario con visiones y recuerdos fragmentados que le atormentan. Formando equipo con Barret, Tifa, Aerith y otros aliados que encuentra por el camino, Cloud hará frente a sus demonios y destapará las malvadas conspiraciones de Shinra.

En el Final Fantasy VII original, Midgar era solo un prólogo antes de abrir el mapa. Pero en este Remake, es el núcleo absoluto de la experiencia. Square Enix ha decidido expandirla, desarrollarla y casi convertirla en un personaje más. Y el resultado es notable.
Combate más centrado en la acción pero que no renuncia a la estrategia
Otra de las grandes diferencias de Final Fantasy VII Remake con respecto al original está en su combate. Square Enix ha abandonado los turnos para ofrecernos un sistema híbrido de combate en tiempo real más rápido y dinámico.
Dicha fórmula combina la acción hack and slash con cierto componente táctico que se ve reflejado en la manera que usemos la barra ATB. Esta barra nos permite realizar habilidades o lanzar hechizos dependiendo de las materias que llevemos equipadas en el arma y, por supuesto, dependiendo de los PM. Cada enemigo tiene sus debilidades y cada uno de nuestros protagonistas sus estilos de lucha. Cambiando entre ellos en plena batalla nos aseguraremos de adaptarnos mejor a cada situación. El combate tiene su profundidad y no se ve relegado a machacar el botón de ataque todo el tiempo. Podremos realizar jugadas complejas combinando las barras de ATB de los tres personajes del equipo.

Además, los enemigos cuentan con dos mecánicas para tener en cuenta: la fatiga y la vulnerabilidad. Cuando el rival está fatigado, podemos subir esta barra para alcanzar el estado vulnerable. Momento que podremos aprovechar para desatar todo nuestro poder y realizar el máximo daño posible con magias y ataques especiales.
Al principio, este sistema puede resultar algo caótico y la cámara a veces juega malas pasadas. Pero lo bueno es que también contaremos con el llamado modo “Clásico”. Este hace que nuestros personajes se muevan, defiendan y ataquen de forma automática para nosotros nos centremos solamente en el menú de Acciones. Es decir, en lanzar hechizos, usar curas u objetos, realizar habilidades especiales y Límite o lanzar invocaciones. Se puede alternar entre cualquiera de los dos modos durante todo el juego por si nos interesa más en según qué ocasiones o por si simplemente nos resulta más cómodo.
Recuerdos materializados
Como os comentaba anteriormente, las materias del juego original están de regreso en Final Fantasy VII Remake. Existen varios tipos. Unas nos permiten lanzar magias con los PM, otras nos otorgarán mejoras pasivas y unas terceras nos concederán invocaciones espectaculares. Todas las materias se podrán equipar en las ranuras de armas y armaduras de los personajes del equipo. A medida que estos suban de nivel, las materias lo harán con ellos, desbloqueando magias más poderosas (Piro +, Piro ++, ya sabéis) o potenciadores mayores. Además, tendremos la posibilidad de combinar varios tipos de materias para crear sinergias. De esta forma el juego nos anima a conseguir el máximo número de ellas para experimentar con todas las composiciones.

Si bien la mecánica de las materias ha permanecido casi inalterada, en lo que respecta a las armas no ocurre lo mismo. Todas ellas se han revisado por completo y, aunque se ha reducido su número, ahora cada una cuenta con propiedades distintas que las hacen más o menos aptas para según qué situación. Las armas también cuentan con un “árbol de habilidades” único que podremos ir desbloqueando para mejorar sus estadísticas básicas y especiales. Para acabar, todas ellas poseen una técnica especial que podremos aprender de manera permanente si cumplimos cierto nivel de dominio. Una mecánica pensada para que nos lancemos a probarlas todas.
Reinterpretando un clásico
A nivel narrativo, Final Fantasy VII Remake Integrade desarrolla su trama muchísimo más que la aventura original. El título aprovecha su estructura episódica para profundizar en la psicología y el pasado de Cloud, ayudando a que empaticemos más con él.
El resto de los personajes también han recibido una pequeña reestructuración y se sienten más humanos. Tifa actúa como ancla emocional, Barret gana capas como líder idealista y Aerith desprende mayor carisma y misterio. Los diálogos están mejor escritos, los personajes interactúan más entre ellos y el ritmo narrativo permite que estas relaciones se desarrollen de forma natural.

Respecto a la trama, como decía al principio de este análisis, no cubre toda la historia del FF VII original. El remake de Square Enix se centra exclusivamente en la parte de Midgar, pero la expande muchísimo y además introduce cambios narrativos importantes. Es decir, si en el juego de 1997, Midgar ocupaba aproximadamente las primeras 5–6 horas (de un total de 40–50), en FF VII Remake solo ese tramo se convierte en un juego completo de 30–40 horas. Este cambio tiene sus pros y sus contras, pues desarrolla más la historia de ciertos personajes, pero también se toma licencias algo cuestionables y añade mucho relleno a base de misiones secundarias.
INTERmission: Yuffie se unió al grupo
Pero sin duda, la gran novedad de Final Fantasy VII Remake Integrade es la inclusión del episodio INTERmission protagonizado por Yuffie Kisaragi. Este capítulo adicional, que salió originalmente como DLC para el Remake, está ahora integrado (nunca mejor dicho) en la nueva versión. Se trata de una historia adicional de unas 5-6 horas que cuenta la historia de la kunoichi de Wutai en su búsqueda de un material único desarrollado por Shinra. Esta trama ocurre en paralelo a los acontecimientos del juego principal y sirve como presentación del personaje.

Jugablemente, Yuffie introduce un estilo mucho más ágil y dinámico, combinando ataques a distancia y cuerpo a cuerpo con gran fluidez. Gracias a sus habilidades de ninjutsu, Yuffie también podrá aprovechar las debilidades elementales. Por supuesto, también tendrá su propio set de armas, accesorios, protecciones y materias. En contraposición, la joven ninja es bastante más débil a los impactos que el resto de los personajes. Por este motivo, deberemos estar pendientes de todos nuestros movimientos y sincronizarnos bien con Sonon Kusakabe. Este personaje bastante interesante nos acompañará durante gran parte del episodio, brindándonos su apoyo en el combate.
El episodio INTERmission de Final Fantasy VII Remake Integrade también respalda ciertas flaquezas de la aventura principal con un sistema de exploración mucho más satisfactorio, nuevos minijuegos y jefes muy interesantes.
Músculo técnico y una banda sonora que sabe cuándo atacar
A nivel de rendimiento, Final Fantasy VII Remake Integrade ofrece dos modos gráficos distintos, cada uno orientado a una experiencia diferente. El modo calidad nos otorga una resolución en 4K nativo con una tasa de imagen fija en 30 fps. Por otra parte, el modo rendimiento ofrece una resolución de aproximadamente 1512p a cambio de 60 fps estables. En general, ambos modos ofrecen un buen rendimiento y la optimización es sobresaliente en Xbox Series X.

También cabe destacar que la banda sonora original regresa con sus míticos temas remasterizados y adaptados a una narrativa más cinematográfica. A ellos, también se le han unido un gran número de nuevas melodías. La variedad de estilos musicales va desde pasajes orquestales épicos hasta momentos con influencias más contemporáneas o incluso ligeras texturas de jazz en ciertas partes.
En definitiva
Final Fantasy VII Remake Intergrade es la confirmación de que Square Enix no solo quiso rehacer un clásico, sino reinterpretarlo con ambición y personalidad propia. El salto técnico que aporta esta versión para Xbox Series —con mejoras visuales, mayor fluidez y tiempos de carga prácticamente inexistentes— refuerza una experiencia ya de por sí espectacular, mientras que el episodio INTERmission de Yuffie añade contenido fresco y bien integrado, ampliando la experiencia de juego con carisma y dinamismo.
En el apartado jugable, el sistema de combate híbrido aporta mayor rapidez y dinamismo a las peleas, aunque puede no convencer a los puristas del clásico por turnos. La narrativa, aunque valiente y emocionalmente potente, tampoco está exenta de polémica. Es cierto que ahora la trama está mejor contada y ocupa más tiempo para desarrollar a todos los personajes y cómo se relacionan, pero se toma algunas licencias respecto al material original que no me han terminado de gustar. A esto se suma una estructura algo irregular, con misiones secundarias que no siempre mantienen el mismo nivel de interés y se sienten como puro relleno.
Aun con todo ello, Final Fantasy VII Remake Intergrade sigue siendo una experiencia imprescindible para los amantes del JRPG y una buena puerta de entrada para quienes nunca jugaron al título de 1997. Un remake que arriesga y acierta en la mayoría de sus decisiones, dejando claro que esto es solo el principio de una aventura legendaria y que lo mejor de esta reimaginación todavía está por llegar.

Final Fantasy VII Remake Integrade
49,99 €Pros
- Narrativa más profunda y desarrollada que el juego original
- Personajes mejor escritos
- Sistema de combate híbrido dinámico y divertido
- El episodio extra de Yuffie ahora está incluido
- Excelente apartado audiovisual
Cons
- La trama tiene mucho relleno y se toma licencias algo cuestionables
- Algunos problemas de cámara en los combates
- Se abandona el sistema de combate por turnos
- Excesivo número de misiones secundarias


