Llega a Xbox una aventura que se tendría que haberse quedado en los puzles y dejar la acción de lado.

A simple vista Mirage 7 parece un juego ambientado en un oriente lejano en el tiempo. Pero el girito no se hace esperar. La historia comienza con una base militar en mitad del desierto que es atacada por un dron y provoca el despertar de un ente que ahí se investigaba. Ese principio ya deja entrever que Mirage 7 no esconde nada. Una aventura muy directa y cortita donde manejamos a Nadira, una exploradora que viaja a través del desierto en busca de una princesa perdida que es capaz de hacer realidad todos los deseos. En nuestro caso recuperar a la hermana perdida.

Buen Misterio.

Nadira habita un mundo que nada tiene que ver con la tecnología. El desierto y los templos que nos encontramos en la travesía son de otro mundo, pero nuestro cerebro pronto une los puntos y la historia en principio de cuento adquiere otra tonalidad. Sin ser nada del otro mundo, la narrativa va llevando el juego de un paraje a otro desentrañando misterios y abriendo puertas, porque sobre todo es una aventura gráfica de puzles. Mirage 7 tiene varias mecánicas pero donde destaca es la resolución de rompecabezas ambientales que dan pie a la siguiente estancia.

La exploración de los recintos es fundamental para Nadira, que tendrá que recoger objetos, accionar palancas o empujar el mobiliario para descubrir la llave que la hace avanzar. Todo con la ayuda de Jiji, un reptil del desierto que llevamos casi siempre en el hombro y desde su punto de vista activamos el “modo detective” para desvelar misterios ocultos a la vista del ser humano. Sin descubrir la rueda se mueve en por esta mecánica con bastante fluidez utilizando la combinación de elementos de inventario junto con el uso del sentido común que los que jugamos mucho hemos dejado de desarrollar por mirar más allá de lo que nos quieren contar. Esas veces en las que creemos que sabemos qué nos quiere decir el juego, pero nos pasamos de listos. Tiene espíritu de aventura antigua en entorno 3D. Es en ese género donde el juego luce y se tendría que haber quedado, pero parece que la aventura sin acción no vende.

No hace Falta Pelearse.

El apartado técnico no es el fuerte de Mirage 7. Hacer divertida la acción en 3d es algo que necesita un músculo que este juego no tiene.  De esto son conscientes y por ello la lucha está muy localizada y es poca en cantidad. Nadira tiene una daga, claro. Y le sirve para muchas cosas (es asombroso la de veces que se combina con otro objeto) y también para la lucha. Se enfrenta a peligros fuera de nuestra comprensión: arañas y ciempiés gigantes e incluso a soldados fantasma. Pronto deja de manifiesto que lo del combate no es lo suyo. No hablo de Nadira, sino del juego.

El movimiento es tosco y sin ningún tipo de profundidad. Tenemos la esquiva y el ataque y encima no están bien compenetrados. Cuando esquivamos nos alejamos demasiado de la acción y hacen el contraataque imposible. Asestamos tajos sin pasión esperando que el siguiente toque sea el definitivo, porque los enemigos tampoco es que tengan muchas ganas… Pasa lo mismo con el combate a distancia, tenemos un tirachinas en el combate te puede ayudar a atacar mientras te acercas, pero su verdadera utilidad está en los puzles.

Malas decisiones

Esta inclusión de un combate anodino no sé a qué se debe, pero resulta más una molestia en la exploración que un divertimento o un desafío. Da la sensación que incluyendo combate vas a llegar a más público pero en este caso la propuesta queda deslucida lo pobre que es el juego a nivel técnico.

Pasa lo mismo con el el diseño artístico. Salvando los personajes principales parece que han utilizado los assets genéricos del motor (Unity), haciendo que los templos sean bastante planos y en la mayoría de casos repetitivos. Un imaginario como el de Oriente próximo, tan rico en detalles y colores aquí se ve desangelado incluso para ser el desierto. De hecho la visión de “modo detective” resulta necesaria para resaltar los elementos que se pueden utilizar. Un vacío que se acentúa con las pocas animaciones que tiene el juego. Nadira no tiene fluidez alguna pero es la única junto con Jiji que se mueve en el juego. El resto de personajes prácticamente sólo mueven la cara.

Conclusiones

Me parece que en ocasiones es necesario ser conscientes de las limitaciones que uno tiene y hacer que una obra brille por una sola cosa. Mirage 7 podría ser una aventura de puzzles decente si hubiesen optado por decisiones técnicas más asequibles. Elementos de acción como la lucha es incómoda, simple y completamente innecesaria en el juego. Tal vez alargue la experiencia, bastante corta aún así, pero es un relleno sin sentido y molesto. Donde realmente da un poco de luz es en los puzles ambientales, en la combinación de objetos y la resolución de situaciones. No explotan la cabeza pero resultan amenos e incluso refrescantes en algunos casos. Ahí se tendrán que haber quedado. Esa es su zona.

Mirage 7

5.3

5.3/10

Pros

  • Puzles ambientales
  • Combinación de elementos en inventario
  • Llevan bien la narrativa

Cons

  • La tecnica no lo apoya
  • El combate es innecesario

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