Guard Crush Games y Dotemu despliegan su arte arcade de repartir justicia beat em up entre pinceladas de fantasía y golpes con tintes Roguelite
Hay estudios que entienden un género y son capaces de redefinirlo. Cuando nombres como Guard Crush Games y Dotemu, responsables del brillante Streets of Rage 4, se juntan de nuevo, lo mínimo que se puede esperar es algo especial.
Absolum hereda ese conocimiento, esa forma de entender el beat’em up moderno que combina respeto por el pasado con ideas que miran al presente. Y el resultado es exactamente lo que cabía esperar: un título que entra por los ojos, y se queda por cómo se juega, abrazando la fantasía y una estructura más moderna sin renunciar a la esencia arcade.
Una trama entretenida
Su narrativa no busca romper esquemas ni construir un relato especialmente complejo. Se mueve en coordenadas conocidas, apoyándose en un mundo de fantasía que sirve como telón de fondo para la acción. Sin embargo, hay una decisión que me resulta especialmente acertada: su intención de no interrumpir el ritmo, tan importante en un juego de estas características.

La historia se va desplegando poco a poco, a través de pequeños detalles, fragmentos que encontramos mientras avanzamos y momentos puntuales que aportan contexto sin frenar la experiencia. No es el eje central del juego, pero sí consigue mantener el interés, generando esa curiosidad suficiente como para querer seguir avanzando y descubrir qué hay más allá del siguiente combate.

En el mundo de Talamh, un cataclismo provocado por magos codiciosos sembró el miedo y la desconfianza hacia la magia entre la población. Aprovechando este clima de rechazo, Azra, conocido como el Rey Sol, consolidó su poder sometiendo a los hechiceros bajo el control de la Orden Carmesí y extendiendo su dominio a través de gobernantes leales.
Pero incluso, en un mundo marcado por el control y la opresión, la resistencia encuentra su camino. Liderados por la alta hechicera Uchawi, un pequeño grupo de rebeldes emerge desde las sombras dispuesto a desafiar el régimen, recurriendo a una magia prohibida que podría cambiar el destino de Talamh para siempre.

Y ahí, entran en juego nuestros héroes, siendo los dos iniciales, por un lado Galandra, una fuerza imparable de la naturaleza con espadón y poderes nigrománticos escalofriantes y destructivos, y por otro, Karl, el último enano libre de Talamh, fuerza bruta y mente rápida.
Apartado técnico y artístico: cuando la forma y el fondo deslumbran juntos
Magia conceptual
Hablar de Absolum en lo visual es hacerlo desde la admiración. No es simplemente un juego bonito, es un título con una identidad artística muy marcada, de esos que se reconocen en movimiento incluso antes de identificarlo por su nombre.
El trabajo conjunto de Guard Crush Games y el estudio de animación Supamonks se deja ver en cada frame, con una clara apuesta por la animación dibujada a mano que aporta fluidez, personalidad y un carácter casi artesanal a todo lo que ocurre en pantalla.
Los escenarios (deslumbrantes), enemigos, tanto masillas como jefes, y animaciónes están construidos con mucho mimo, dando forma a un mundo que refuerza constantemente la acción. Hay momentos en los que el combate se convierte en puro espectáculo visual, con efectos y animaciones que encajan como una coreográfica de golpes y mamporros mas orgánica que el Beat It de Michael Jackson. Y al final, la estética baila felizmente con la jugabilidad.
Solidez Técnica
En lo técnico, Absolum apuesta por la solidez más que por el músculo. En consolas Xbox Series X, el juego se mueve con una gran estabilidad, priorizando una experiencia fluida y consistente, algo clave en un título donde el ritmo del combate lo es todo.

Aunque no se trata de una propuesta que busque exprimir el hardware con grandes alardes gráficos, sí se beneficia de las mejoras propias de la actual generación, ofreciendo tiempos de carga prácticamente inexistentes y una respuesta inmediata en el control. Junto con su detallado aspecto artistico logra brillar sin duda en lo grafico, muy en la linea de lo que ya vimos en Street Of Rage 4.
El rendimiento, en líneas generales, se mantiene estable durante la acción, algo que refuerza esa sensación de control constante en combate. Esto no debe ser casual: el juego parece estar diseñado en torno a esa fluidez, con animaciones pensadas para encajar perfectamente dentro de un ritmo, lo que se traduce en una experiencia muy sólida a nivel jugable.

Podemos encontrar pequeños detalles mejorables, como ciertos efectos visuales o quizás la nitidez en pantalla, que en momentos puntuales pueden dar la sensación de no estar del todo pulidos. Pero son matices menores dentro de un conjunto muy estable.
Aspectos sonoros de calidad
El apartado sonoro sigue una filosofía muy similar a la visual. Su banda sonora sorprende, quizás no tenga pistas de las que parecen quedar grabadas en el tiempo, sin embargo, cumple sobradamente con temas de calidad perfectamente integrados en la acción.
Las obras, compuestas con gusto, encajan con lo que ocurre en pantalla, aportando ritmo y reforzando la inmersión sin imponerse sobre la acción.
El doblaje al inglés, por su parte, destaca con fuerza. Las interpretaciones aportan carácter y ayudan a dar vida a los personajes, reforzando los momentos narrativos. Además, la inclusión de subtítulos en español facilita el acceso y permite disfrutar del conjunto sin barreras.
Personalidad jugable
Es en su jugabilidad donde Absolum encuentra su verdadera identidad. No se trata solo de repartir golpes, sino de cómo se combinacion de habilidades, de cómo el juego responde a nuestras decisiones y de la sensación constante de control que transmite.
El combate es fluido, preciso y, sobre todo, muy satisfactorio con ataque ágil, fuerte, salto, botón de esquivar con el que incluso haremos bloqueos y contraataques y los botones de habilidades especiales. Notamos que los impactos tienen peso bajo animaciones bien medidas y que cada acción se encadena con la siguiente de forma natural, deparando combos letales para nuestros enemigos.
Todo parece diseñado para que el jugador se exprese a través de los golpes, adaptándose al ritmo de la batalla. Dotemu y Guard Crush Games le han cogido el pulso al genero Beat em up como nadie, de eso no hay duda.
A medida que avanzamos, el juego introduce matices que enriquecen la experiencia sin sobrecargarla. No se limita a ofrecer un sistema básico, sino que va ampliando sus posibilidades con recursos que permiten afrontar los combates con distintas estrategias.

Hay momentos en los que la agresividad directa funciona, y otros en los que el posicionamiento o el uso de habilidades marcan la diferencia. Esa variedad, lejos de sentirse forzada, surge de forma natural y divertida dentro del propio ritmo del juego.
Todo aderezado de progresión de personaje en forma de mejoras de salud, fuerza, equipo y otras estadísticas canalizadasa traves del árbol de las Almas. Este árbol se encuentra en Nuestra “guarida” lugar al que volveremos cada vez que caigamos en combate.

Nuestra moneda de cambio para el crecimiento de nuestros héroes seran los cristales que iremos recolectando, ademas de monedas que iremos ganando y que podremos gastar en mejoras y equipo que nos ofrecen los mercaderes que pueblan su mundo.
Componente Roguelite
Sobre esa base clásica de beat’em up, Absolum introduce una capa roguelite que encaja sorprendentemente bien y que el propio juego en su descripcion detalla como “Rogue ’em up”. Durante cada partida vamos obteniendo habilidades especiales, mejoras y estados que alteran nuestro rendimiento, permitiendo construir pequeñas sinergias que cambian la forma en la que jugamos. Su sistema recuerda mucho en su formato a Hades.

Estas mejoras no son permanentes. Al caer en combate, desaparecen, obligándonos a empezar de nuevo. Sin embargo, el juego equilibra esta pérdida permitiéndonos invertir la moneda obtenida en desbloqueos que sí permanecen entre partidas. Este sistema genera un bucle constante en el que cada intento tiene sentido, incluso cuando termina en derrota, haciéndonos cada vez mas poderosos para llegar cada vez mas lejos.
Lo interesante es que esta estructura no rompe el ritmo arcade del juego, sino que lo complementa. La sensación de progreso está presente.

Todo sigue girando en torno a la acción, y eso es precisamente lo que hace que el conjunto funcione. Si que es cierto, que en sesiones de juego dinámicas, su bucle jugable se muestra más efectivo, y que es posible que a medida que acumulamos horas, empiezen a aparecer pequeñas costuras.
La estructura puede volverse algo repetitiva y algunas mejoras no llegan a transformar tanto la experiencia como cabría esperar. Pero bueno, siempre podemos tirar de un amigo en local u online para que la experiencia multijugador de Absolum ya sea la repanocha.

Exploracion y encargos
Incluso se permite introducir exploración, dándonos a escoger diferentes caminos en nuestro mapa. Pero Absolum va mas allá, ¿que no se pueden introducir misiones secundarias en un beat em up roguelite? sujétame el cubata que te las doy al toque mi rey.
Y asi, nos encontramos con encargos que nos otorgaran beneficios en forma de monedas, cristales o nuevos items. Y ojo que también hay desafíos y alguna decisión relacionadas con ello. Variedad en un genero que aun no ha dicho su ultima palabra.
Cuatro personajes, cuatro formas de sentir el combate
Uno de los aspectos más interesantes de Absolum es cómo añade variedad a través de sus personajes. Comenzamos con dos disponibles, pero pronto descubrimos que hay más por desbloquear, y ahí el juego amplía realmente sus posibilidades.
Cada personaje no solo presenta diferencias en estadísticas o habilidades, sino que modifica la forma en la que encaramos los combates. Cambia el ritmo, cambia la distancia a la que nos sentimos cómodos y claro, cambia incluso la manera en la que interpretamos cada enfrentamiento. Esto no solo aporta variedad, sino que invita a la rejugabilidad.
Por ultimo, destacar que incluso podremos contratar mercenarios que nos acompañen y ayuden en nuestra aventura, eso si, con una ia muy limitada ciertamente, lo que no quita que sea un detalle excelente, ademas de ¡ojo! monturas al mas puro estilo Golden Axe.

Conclusión
Con una jugabilidad que roza la excelencia, un apartado artístico que deslumbra y una estructura roguelite bien integrada, estamos ante uno de los exponentes más sólidos del género en los últimos años. Puede que su historia no sea especialmente ambiciosa y que su progresión deje espacio para más profundidad, pero cuando todo fluye, el combate ruge, la acción se desata y la pantalla cobra vida, resulta evidente que aquí hay algo especial. No es solo un buen beat’em up. Es la prueba de que el género sigue muy vivo y esta en muy en buenas manos. Y recuerda, que al momento de este análisis, Absolum se encuentra en Xbox Game Pass Premium.
Absolum
24,99 eurosPros
- Jugabilidad excelente, precisa y adictiva
- Apartado artístico espectacular
- Sistema roguelite bien integrado
- Apartado sonoro de calidad y solidez técnica
Cons
- Pese a no ser uno de los aspectos mas importantes del genero, su trama pese a ser entretenida es poco ambiciosa
- Cierta repetición a largo plazo
- Se echa en falta una progresión mas profunda


