Ha pasado el tiempo pero los misterios siguen latentes en Call of the Elder Gods. ¿Podrás poner fin a ese murmullo incesante?
Aún recuerdo como si fuera ayer el anuncio de Call of the Sea en un evento de Xbox. Han pasado la friolera de seis años desde ese momento donde descubrimos una propuesta colorida pero a la vez perturbadora, que además fue creada por un estudio español. Y para colmo, salía en Game Pass. La jugada perfecta para los jugones como nosotros. Pues bien, ha pasado el tiempo, pero las buenas costumbres se repiten, y por suerte para nosotros llega Call of the Elder Gods, una continuación directa que aterriza en el servicio de suscripción de Xbox. ¿Estás dispuesto a estrujarte el cerebro… otra vez?

Los estudios mandan… y los sueños también
Out of the Blue junto con Kwalee son los responsables de brindarnos esta aventura con tintes lovecraftianos que suceden 30 años después de los hechos de su primera aventura. En esta ocasión, controlaremos a dos protagonistas. Por un lado tendremos el rol de Harry Everhart, el marido de Norah, la cual se encuentra en paradero desconocido. Y por otro lado controlaremos a Evangeline Drayton, una estudiante que tiene sueños muy reales sobre monstruos y lugares extraños. Ambos unirán fuerzas para destrentrañar todo una amalgama de misterios que giran en tornoa sus preocupaciones … y dioses de otra época.
Pese a que he dicho que Call of the Elder Gods está basado en el universo de Lovecraft, no esperéis un título de terror. Estamos ante una propuesta de puzles en primera persona. No hay sustos, ni momentos tensos ni nada que se le parezca. Aquí simplemente tendremos que ir recabando información para dar con la solución a los rompecabezas. Por suerte, el estudio ha equilibrado muy bien el sistema de pistas para que todo el mundo sea capaz de disfrutar del juego.

Ayudita mental
Nuestros protagonistas contarán con una libreta donde irán apuntando cualquier dato que nos sea de utilidad. Esta libreta resulta muy gráfica, y salvo en dos puzles contados, el resto serán dibujos que no se hacen para nada ilegibles. Eso no quita que tengamos que poner de nuestra parte. Como en títulos que comparten el mismo género, al principio todo será asequible, pero poco a poco la cosa se irá complicando. Especialmente en el segunda tramo del juego, todo se vuelve más complejo porque nos enfrentaremos a situaciones que se escapan de lo “terrenal”. Con glifos, estructuras y mecánicas que rompen con lo estipulado.
Pese a esa complicación, todo tiene su propia lógica. Si aun por esas no os veis capaces de haceros con la solución al problema, nos os preocupéis porque tenemos un estupendo sistema de pistas que podremos consultar en cualquier momento. Podremos solicitar una ayuda leve, pero según vayamos avanzando por los menús, el juego nos irá ofreciendo respuestas más evidentes para en última instancia, darnos directamente la resolución. Parece demasiada ayuda, pero es cierto que en Call of the Elder Gods si te quedan encallado en un rompecabezas, no puedes acceder al siguiente. Además, para ver la solución en Youtube, prefiero que sea el estudio quien me ofrezca una ayuda concreta según mi situación actual.

Cuando los Dioses saben lo que quieren de nosotros
En general, me ha parecido que en las 6 horas que puede durar Call of the Elder Gods hay puzles para todo tipo de usuario. No voy a destripar nada, por supuesto, pero algunos requieren incluso que cojas papel y lápiz para ir sacando tus propias conclusiones del asunto. La variedad de situaciones y escenarios también ayuda, ya que muchos de estos rompecabezas requieren un estímulo visual, o que busquemos alguna pista gráfica en el mapeado. Creo que es suficientemente diverso en cuanto a sus mecánicas y con una narrativa muy buena que hace que nunca te aburras. Por cierto, mis dieces a los documentos, notas de prensa y derivados cortos y directos. Ya basta de poner biblias infumables que nadie acaba leyendo.
En cuanto a su apartado gráfico, no podemos tener queja ninguna. El título resulta muy colorido, con cambios radicales en su paleta de colores dependiendo de su localización. Siempre manteniendo esas tonalidades vivas al más puro estilo cartoon. Lo único que podemos echar en cara es la poca interacción que hay en el escenario. Sólo podremos tocar lo que Call of the Elder Gods permite para resolver los puzles, y a veces eso genera que todo tenga una sensación de “cartón-piedra”, de que nada en nuestro entorno sea real. Y aunque el estudio es español, las voces del juego se presentan en inglés (con un loable resultado, todo hay que decirlo), aunque contaremos con subtítulos en nuestro idioma.

Conclusión de Call of the Elder Gods
Si ya disfrutasteis hace años de Call of the Sea, sabéis perfectamente cómo son los derroteros de esta continuación. Seguimos con una propuesta de puzles en primera persona con mucha variedad entre ellos. Aunque empiezan siendo asequibles, poco a poco su dificultad irá incrementando. Por suerte para nosotros, la libreta de nuestros protagonistas y el sistema de pistas del estudio nos mantendrán siempre en movimiento, sin mucho estancamiento ni parones en un rompecabezas. Y mejor que sea así, porque la historia de Call of the Elder Gods está muy bien planteada. Tanto si jugasteis al predecesor como si no, dadle un tiento si os llaman los juegos de estrujaron un poco las neuronas. Además, sale de lanzamiento día uno en Game Pass, ya no tenéis excusa.
Call of the Elder Gods y muchos otros juegos independientes los podéis encontrar en tu consola gracias al programa ID@Xbox.
Call of the Elder Gods
Pros
- Buen sistema de ayuda
- La historia engancha
- Escenarios muy coloridos y lleno d detalles...
Cons
- ... aunque hay poca interacción entre los objetos
- Ya puestos a que sa una historia lovecraftiana, daría a la fórmula una pizquita más de tensión
- Algunos puzles son demasiado rebuscados (como el de la secta secreta, ahí lo dejo...)


