Las icónicas piezas de juguete se ensamblan para dar vida a LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight, todo un homenaje al Caballero Oscuro
Desde hace muchos años la buena gente de TT Games junto con Warner Bros nos han ido surtiendo de juegos basados en LEGO con licencias oficiales. Hemos tenido de todo: desde Star Wars, Jurassic Park, Indiana Jones, Los Vengadores y un largo etcétera que se ajusta a todo tipo de fans y afinidades. Ahora volvemos a tocar una saga que fue de las primeras que se hicieron con esta esencia “de juguete”, con el Caballero Oscuro y todos sus aliados como protagonistas. Un homenaje a las películas, cómics y videojuegos que se fusionan en LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight, y del cual os hablaremos en el siguiente análisis.

Volvemos a las sombras
Creo que a estas alturas de partido todos sabéis muy bien en qué consisten todos los juegos basados en LEGO. Básicamente estamos ante un título de aventuras que parodia de una manera muy bonita la vida y obra de Bruce Wayne como justiciero nocturno. En esta entrega la acción se dividirá en actos, cada uno con una temática centralizada: Desde un prólogo donde nos explican cómo fue el paso de Bruce por la Liga de las Sombras, hasta la creación de la Bat Cueva y la presentación de varios amigos y enemigos. En contraste con otras entregas anteriores, LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight no sigue un orden cronológico de películas o del cómic. Es básicamente una historia nueva que recoge ciertos elementos que todos conocemos al instante.

Esto ya lo he vivido antes…
Uno de los puntos más característicos es la similitud que tiene esta versión comparada con los juegos lanzados por Rocksteady. En cierto punto de la aventura Gotham City se abrirá para nosotros, y podremos visitarla a pie, en gancho, planeando con nuestra capa o en nuestro bat-móvil. Y de una manera muy parecida a lo visto en la trilogía Batman: Arkham, aunque en versión “mini”.
El combate también tiene esas mismas referencias, aunque simplificado para que cualquier persona pueda disfrutar sin frustrarse demasiado. Tendremos que coreografiar nuestros ataques para aumentar el medidor de combos. Algunos de los enemigos podremos contraatacarlos fácilmente, pero por ejemplo aquellos con escudo deberemos saltar por encima suyo para darles fuerte por la espalda. Si somos ya expertos en el combate, existen otros niveles de dificultad más allá del modo Clásico, aunque la esencia de LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight no está precisamente en repartir estopa, sino en la exploración.

No te dejes ni un plástico
La exploración es un punto que no puede faltar en ningún LEGO, aunque en este propuesta lo van introduciendo poco a poco, para que no cause demasiado agobio. Cuando estamos en el mundo abierto podremos realizar varias actividades como conseguir chips que nos mejoran los gadgets disponibles, buscar retratos de delincuentes, resolver los acertijos de Enigma o simplemente buscar artefactos repartidos por sus calles. Todo eso suma si queremos completar el juego al 100%. Las misiones principales son más guiadas, en escenarios más cerrados y con un objetivo fijo, aunque aquí también existirán otro tipo de búsquedas secundarias si queremos barrer el mapeado completamente.
La búsqueda de estos bloques especiales, o simplemente conseguir las piezas necesarias para adquirir una nueva skin, un nuevo vehículo o decoración para la Bat-cueva son el cebo perfecto para permanecer en Gotham durante horas. La historia principal podemos terminarla en unas 15 horas aproximadamente, pero triplica esa cantidad si quieres conseguirlo todo.

Juntos, pero no revueltos
Un aspecto que me ha parecido clave en LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight es la inclusión de un modo cooperativo local… aunque hay que cogerlo con pinzas. A día de hoy, el rendimiento se resiente mucho cuando un segundo jugador entra en la partida. En vez de estar ambos protagonistas en la misma pantalla, aquí el juego divide la cámara por la mitad, y eso hace que todo se ralentice mucho. Se notan especialmente estas rascadas en las zonas abiertas, donde hay mayor carga gráfica.
Pese a esos fallos, siempre es bueno contar con al ayuda de un amigo para ciertos momento. Hay puzles cooperativos donde cada personaje tendrá que sacar a relucir sus habilidades y trabajar en equipo para resolverlos. Por ejemplo, Batman podrá hacer uso de los batarangs o de una pinza para tirar cosas al suelo. El agente Gordon tendrá una escopeta que lanza un chicle pegajoso con el que parará los engranajes de algunos mecanismos, y Catwoman usará a su séquito de gatitos para llegar a lugares inaccesibles de otra manera.

Una ciudad construida… bloque a bloque
Más allá de las rascadas y bajas de frames en cooperativo (o en el modo calidad aunque juguemos nosotros solos), es cierto que LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight se ve muy bonito. Pese a que estamos ante una Gotham oscura, todo está muy bien iluminado y accesible. Donde hay algo más de colorido es en alguna que otra misión concreta, donde visitaremos parques de bolas con muy buenas físicas, aunque lo normal es que nos movamos entre las sombras buscando sorprender al enemigo.
Y aunque el mundo en general, aliados y enemigos son piezas de plástico, algunas tienen sus detallitos. Veremos reflejos, marcas de arañazos en su superficie, e incluso en la capa de Batman encontraremos pelusillas por todo el jaleo que se monta en cada misión. Eso sin contar con el efecto de destrucción que dejaremos tras nuestro paso. Hay muchos elementos que se pueden romper, y el bat-móvil es un buen testigo de nuestras fechorías por la gran urbe.




Conclusión de LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight
Warner Bros y TT Games nos brindan una aventura nueva del Caballero Oscuro basado en la mecánica de las piezas LEGO que ya todos conocemos. Viviremos una historia completamente nueva que recoge la esencia de las películas, cómics y por supuesto, videojuegos. Existe una gran similitud con el trabajo de Rocksteady con su trilogía Batman: Arkham, eso sí, en versión mini. Podremos planear, usar el gancho, movernos con el bat-móvil y utilizar una ingente cantidad de gadgets con tal de parar los pies al Joker, el Pingüino, Poison Ivy o cualquiera que se nos ponga en medio.
La opción que empaña un poco el resultado es su modo cooperativo. Sí, está genial que incluyan esta modalidad, pero lo cierto es que el título rasca un poco al poner la pantalla dividida. Más allá de ese problema, estamos ante una propuesta que repite el patrón visto en anteriores iteraciones, con la búsqueda de bloques especiales, artefactos ocultos y piezas LEGO que nos pueden mantener ocupados durante horas si queremos completar el juego al 100%. Puede que no reinvente el género, pero simplemente encarnar de nuevo a Batman ya sus amigos y recorrer Gotham en una nueva historia, llama mucho la atención.


