Assassin’s Creed Black Flag Resynced es el remake del (injustamente) denostado y maltratado “Black Flag” de 2013.

Ubisoft sorprendió a muchos hace unos meses con el anuncio del remake de uno de sus títulos más díscolos: Assassin’s Creed Black Flag. Este juego, lanzado originalmente en  2013 tuvo críticas bastante variadas en su momento. Algunos lo alabaron y otros se quejaron (demasiado) de un juego con mucho sigilo ( ¡¡¡oh dios un Assasins Creed donde hay que ir en sigilo!!!). 

También recibió palos por sus misiones de “tracking” donde tenías que seguir a un objetivo sin ser visto y espiar de manera sutil. 

La queja se centraban, sobre todo, en que eran difíciles y habían que repetirlas desde el principio si fallabas… Me vais a perdonar pero ya en 2013 se atisbaban los primeros integrantes de la generación de cristal del videojuego. 

En 2013 fue un gran juego.

Obviando todo esto, Assassin’s Creed Black Flag era, y es, un título sobresaliente. Su ambientación era espectacular, un caribe recreado de manera sublime y una navegación divertida y desafiante a la vez. Como guinda del pastel su historia era fuerte y coherente dando sentido a todo.

Es cierto que una de las críticas de 2013 era el pobre papel del Animus. Aquí comenzaba el  declive de esa máquina que sincronizaba tu ADN, perdiendo protagonismo y relevancia  Esto, algo que ya se vislumbraba en 2013, siendo además un mal endémico de la saga, hasta el punto que los fans han llegado a pedir que se elimine totalmente. 

Cambios profundos pero  bien avenidos.

Ubisoft ha reconstruido prácticamente todo el juego utilizando la versión más reciente del motor Anvil. Esto  permite que el estudio francés nos ofrezca una experiencia técnica y jugable completamente adaptada al hardware actual.

El cambio más evidente se encuentra en el apartado gráfico. Mientras que el juego de 2013 utilizaba una versión temprana del motor AnvilNext, Resynced aprovecha tecnologías modernas como el trazado de rayos, materiales con renderizado físico (PBR), una iluminación global mucho más realista, reflejos mejorados, vegetación mucho más densa y un océano completamente rediseñado. 

El clima también se ha transformado gracias a un sistema dinámico que modifica la iluminación, las tormentas y el estado del mar en tiempo real, haciendo que navegar resulte mucho más inmersivo. Las ciudades, playas, selvas y fortalezas han sido recreadas con un nivel de detalle muy superior y con una mayor distancia de dibujado, eliminando además buena parte de las pantallas de carga que existían en el original.

Historia más desarrollada.

Los personajes también reciben una renovación profunda. Edward Kenway y el resto del reparto cuentan con nuevos modelos faciales, una definición muy superior al original, animaciones rehechas y captura facial moderna, lo que se traduce en expresiones mucho más naturales y una sincronización labial notablemente mejorada durante las cinemáticas.

Aunque la historia principal se mantiene fiel al juego de 2013, Ubisoft ha aprovechado el remake para ampliar algunos arcos narrativos. Se han añadido nuevas conversaciones, escenas inéditas y varias misiones secundarias que profundizan en personajes históricos como Barbanegra y Stede Bonnet, además de introducir nuevos oficiales que cuentan con sus propias cadenas de misiones y aportan más contexto al universo del juego sin alterar la trama principal protagonizada por Edward Kenway.

Uno de los mayores cambios jugables llega con el sistema de oficiales del Jackdaw. Ahora es posible reclutar diferentes miembros para la tripulación, asignarles funciones específicas y desbloquear ventajas que afectan directamente al rendimiento del barco durante la exploración y los combates navales. Este sistema añade una capa de progresión que no existía en la entrega original.

Combate, a mí me gusta más ahora.

El combate terrestre también ha sido profundamente revisado. En lugar del sistema casi automático basado en contraataques que caracterizaba al Black Flag de 2013, Resynced apuesta por enfrentamientos más dinámicos. Los enemigos reaccionan de forma más agresiva. También tenemos una mayor importancia del parry y del posicionamiento. Las animaciones son completamente nuevas y el ritmo recuerda en ciertos aspectos al de los Assassin’s Creed más recientes, aunque sin adoptar una estructura completamente RPG.

Precisamente esta renovación del combate ha generado parte de la polémica entre los aficionados. Algunas mecánicas clásicas, como los asesinatos encadenados con la hoja oculta o la posibilidad de recoger las armas de los enemigos derrotados, han desaparecido. Ubisoft ha explicado que el objetivo era construir un sistema más moderno y coherente, y para mí lo hace más realista y desafiante.

El sigilo también ha recibido importantes mejoras. Ahora Edward puede agacharse libremente, aprovechar mejor la cobertura natural y desplazarse con mayor libertad entre zonas ocultas, ofreciendo muchas más posibilidades que el sistema del juego original, donde el sigilo dependía casi exclusivamente de arbustos o elementos concretos del escenario.

Cuidando a la generación de cristal.

Las misiones de seguimiento, uno de los aspectos más criticados del Black Flag original, también han sido rediseñadas. En esta nueva versión ofrecen mayor flexibilidad, permiten más margen de error y presentan diferentes rutas para completar los objetivos, reduciendo considerablemente la frustración que provocaban.

Espadas y pólvora.

El mundo abierto resulta mucho más vivo gracias a una inteligencia artificial más avanzada. Hay una mayor cantidad de NPC realizando actividades cotidianas, nuevos eventos dinámicos, más fauna y mejores rutinas tanto para civiles como para soldados y embarcaciones enemigas. Todo ello contribuye a que el Caribe se sienta mucho más creíble y dinámico.

El Jackdaw, nuestro barco, sigue siendo el auténtico protagonista junto a Edward. Este también incorpora novedades más allá de los oficiales. Se han añadido nuevas opciones de personalización, más canciones marineras para la tripulación e incluso pequeñas mascotas que pueden acompañar al capitán durante la navegación, reforzando el vínculo entre el jugador y su barco.

El combate naval mantiene la esencia que convirtió al Black Flag original en uno de los Assassin’s Creed más queridos, aunque se beneficia de importantes mejoras técnicas. La nueva simulación del agua, unas olas mucho más realistas, efectos de humo volumétrico, explosiones rehechas y una destrucción más espectacular consiguen que los enfrentamientos en alta mar resulten mucho más cinematográficos.

Benditos 60 fps.

La inteligencia artificial también supone un importante salto respecto al original. Los enemigos detectan mejor al jugador. También coordinan sus ataques, reaccionan al ruido y utilizan estrategias más elaboradas tanto en tierra como durante los combates navales. Todo esto aumenta la sensación de desafío.

En el apartado técnico, el remake funciona a 60 fps en las consolas actuales. El juego reduce drásticamente los tiempos de carga y ofrece un streaming del mundo mucho más eficiente, permitiendo recorrer el Caribe con una fluidez imposible en la versión de 2013.

También se han introducido numerosas mejoras de calidad de vida. La interfaz ha sido rediseñada. El mapa es más claro, los controles se han modernizado, el HUD puede personalizarse. Además, se incorpora un completo modo Foto y se han ampliado considerablemente las opciones de accesibilidad.

El apartado sonoro tampoco se queda atrás. La ambientación marítima se ha enriquecido con nuevos efectos ambientales. Tenemos tormentas más realistas y un océano mucho más inmersivo. Esto unido a un soporte para tecnologías de sonido espacial como Dolby Atmos, aumenta increiblemente la sensación de estar navegando por el Caribe del siglo XVIII.

Conclusión 

En definitiva, Assassin’s Creed Black Flag Resynced no pretende sustituir al clásico de 2013, sino reinterpretarlo para una nueva generación. Mantiene intacta la esencia que convirtió a Black Flag en uno de los Assassin’s Creed más queridos de la saga, pero moderniza prácticamente todos sus apartados técnicos y jugables, amplía su contenido narrativo y adapta su diseño a los estándares actuales.

Aunque algunas decisiones, especialmente relacionadas con el combate y la eliminación de determinadas mecánicas clásicas, han dividido a una parte de los jugadores más veteranos, esos que estamos acostumbrados a que nos pongan las cosas difíciles. Aún así, Assassin’s Creed Black Flag Resynced es mejor que el original de 2013… y si el original ya era un juego sobresaliente, este remake es de matrícula de honor.

Assasin’s Creed Black Flag Resynced

59,99€
9

Nota final

9.0/10

Pros

  • Gráficamente es top
  • La ampliación de ciertos lores
  • Mantienen 100% la esencia del original
  • El mejor juego de piratas sin duda
  • Los nuevos sistemas de combate

Cons

  • Precio algo elevado para un remake
  • El Animus sigue siendo testimonial

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