Tras un tortuoso paso por PC, llega a consolas el vapuleado juego de acción Samson – A Tyndalston Story
Si hay algo que echo de menos de otras épocas de los videojuegos son esos títulos de presupuesto medio que, sin contar con los enormes recursos de las grandes producciones, intentaban ofrecer aventuras ambiciosas y diferentes. Los llamados juegos AA tuvieron bastante importancia durante muchos años, pero poco a poco han ido desapareciendo del panorama, quedando en muchas ocasiones eclipsados por los grandes AAA o por el crecimiento de los estudios independientes.
Después de su lanzamiento inicial en PC y de los problemas técnicos que acompañaron a esa versión, Samson – A Tyndalston Story llega a Xbox Series X|S con diferentes mejoras. Así que toca comprobar si esta nueva versión consigue sacar todo el potencial de una propuesta que, desde el principio, me parece bastante interesante.

Más deudas que un ludópata
La historia nos pone en la piel de Samson, un hombre que regresa a Tyndalston, la ciudad que prácticamente lo convirtió en quien es. Su situación no es precisamente buena: tiene una importante deuda que pagar y sus enemigos utilizan a su hermana como una forma de presionarlo. A partir de ahí tendremos que realizar diferentes trabajos para conseguir dinero y evitar que la situación vaya a peor. El tiempo tiene bastante importancia, ya que la deuda aumenta y nuestras decisiones sobre qué trabajos realizar pueden marcar el desarrollo de cada jornada.
La premisa me parece uno de los aspectos más interesantes del juego. En lugar de convertir a Samson en un héroe invencible que simplemente recorre la ciudad causando problemas, aquí tenemos a un personaje que está constantemente bajo presión. Tyndalston no es simplemente el escenario de la aventura, sino que prácticamente se convierte en otro personaje.
Eso sí, la historia podría haber aprovechado mucho mejor sus posibilidades. La relación de Samson con su hermana y el conflicto relacionado con la deuda tenían potencial para ofrecer una trama bastante más profunda. Al final, la narrativa cumple, pero no termina de estar a la altura de una ambientación que resulta mucho más interesante que lo que se nos cuenta.

Coches y puñetazos
La jugabilidad de Samson gira principalmente alrededor de dos pilares, los combates cuerpo a cuerpo y la conducción. El sistema de combate permite combinar diferentes ataques, esquivas, bloqueos y movimientos especiales, además de aprovechar algunos elementos del escenario. Sobre el papel resulta bastante interesante, pero en la práctica es uno de los apartados más irregulares. Los golpes transmiten cierta contundencia y cuando conseguimos dominar los tiempos de los bloqueos y las esquivas los enfrentamientos pueden resultar entretenidos. El problema es que las animaciones no siempre responden con la precisión necesaria y algunos combates contra varios enemigos pueden convertirse en situaciones bastante caóticas.
La conducción es otro de los elementos importantes. Los vehículos tienen bastante peso dentro de la experiencia y no solo sirven para desplazarnos por Tyndalston. Las persecuciones y enfrentamientos sobre cuatro ruedas forman parte habitual de las misiones. Aquí encontramos sensaciones similares a las del combate. Hay momentos bastante divertidos, especialmente cuando conseguimos encadenar una persecución y movernos por las calles de la ciudad a toda velocidad, pero el comportamiento de algunos vehículos puede resultar extraño y las colisiones no siempre funcionan como deberían.
El sistema de deuda, por su parte, es probablemente la idea más original de todo el conjunto. Tener que conseguir dinero antes de que el tiempo se nos eche encima hace que nuestras acciones tengan un objetivo mucho más claro. El problema es que las misiones terminan siendo algo repetitivas y muchas de ellas se basan en repetir las mismas actividades una y otra vez.

Tyndalston, una ciudad podrida
Visualmente, Samson me ha sorprendido principalmente por el diseño de Tyndalston. No estamos ante una ciudad gigantesca, pero sí ante un escenario compacto que tiene bastante personalidad. Sus calles, zonas industriales, edificios deteriorados y ambientes nocturnos consiguen transmitir muy bien esa sensación de ciudad peligrosa y decadente.
El problema aparece cuando nos fijamos en los detalles. Los personajes secundarios tienen animaciones bastante mejorables y existen elementos visuales que dejan claro que estamos ante una producción de presupuesto más limitado. Hay situaciones en las que los personajes se mueven de forma poco natural o algunos elementos del escenario presentan fallos.
En Xbox Series X encontramos dos modos gráficos, con uno orientado a la calidad y otro al rendimiento. El modo rendimiento resulta especialmente recomendable por la mayor fluidez, aunque tampoco consigue eliminar completamente algunos problemas de estabilidad. Se han realizado mejoras importantes respecto a la versión de PC, pero todavía quedan algunos detalles técnicos por pulir.

Melodías que acompañan
Si hay un apartado que me ha gustado especialmente es el sonoro. La música de Jesper Kyd encaja perfectamente con la ambientación de Tyndalston y consigue transmitir esa sensación de tensión y decadencia que busca el juego. Además, el sonido ambiental tiene bastante importancia. Los motores, la lluvia, las sirenas y las conversaciones de los habitantes ayudan a que la ciudad parezca más viva, incluso cuando técnicamente no estamos ante el mundo abierto más avanzado.
Los doblajes cumplen correctamente y los textos están disponibles en español, algo que facilita bastante seguir la historia y las conversaciones. En conjunto, creo que el apartado sonoro consigue hacer que Tyndalston resulte mucho más interesante de lo que podría parecer simplemente viendo sus gráficos.

Conclusiones
Samson – A Tyndalston Story es uno de esos juegos que dejan una sensación extraña. Por un lado, resulta fácil ver el potencial que existe detrás de su propuesta. Tyndalston tiene personalidad, el sistema de deuda es una idea interesante y la combinación de combates, conducción y trabajos consigue ofrecer una experiencia diferente dentro de las aventuras de acción.
Por otro lado, la ejecución está lejos de ser perfecta. Los combates pueden resultar algo torpes, la conducción necesita más pulido, las misiones terminan siendo repetitivas y todavía existen algunos problemas técnicos que afectan a la experiencia. Es una pena, porque con un poco más de trabajo en estos aspectos podríamos estar hablando de un juego mucho más redondo.
Aun así, creo que Samson merece cierta consideración por intentar hacer algo diferente. No es un sustituto de los grandes sandbox criminales ni pretende competir directamente con ellos. Es una aventura más pequeña, directa y centrada en un protagonista con problemas reales y una ciudad que consigue tener bastante personalidad.
En definitiva, Samson – A Tyndalston Story es un juego con buenas ideas y bastante carácter, pero también con demasiadas asperezas. La versión de Xbox mejora considerablemente la experiencia respecto a sus primeros meses, aunque todavía queda trabajo por hacer para convertir todo ese potencial en un título realmente sobresaliente.



