Crisol: Theater of Idols es un videojuego de acción, terror y puzles en primera persona desarrollado por el estudio madrileño Vermila Studios y publicado por Blumhouse Studios en el que exploraremos la ciudad de Tormentosa en todo su esplendor.
Crisol: Theater of Idols está ambientado en una versión religiosa de nuestro país algo oscura y desolada que llama la atención por su diseño artístico y visual. El folclore y los elementos religiosos terroríficos te atrapan desde el primer momento que pones un pie en la isla gracias al diseño de los edificios o interiores que cada uno está creado de la mejor manera.
Blumhouse Studios es una empresa americana que se encarga de salir a la luz proyectos digitales relacionados con el terror, ya sea en cine como en videojuegos. Su asociación con el estudio madrileño es una buena colaboración que ha permitido que la empresa que ha trabajado con Black Phone 2 o la adaptación al cine de Five Nights at Freddys 2 incluya a Crisol dentro de su ecosistema para llevar el terror a otro nivel. También señalar que Crisol: Theater of Idols es el primer proyecto de Vermila Studios que ha llevado unos 5 años de desarrollo.
Alabado sea el dios Sol
En Crisol: Theater of Idols encarnamos al soldado Gabriel, que obedecerá la misión encomendada por la deidad el dios Sol que asola al mundo de Hispania. Más concretamente a la isla de Tormentosa, en la cual tendremos que resolver los misterios que esconde la secta de los amantes del mar. Para ello exploraremos distintas zonas de la isla, resolver distintos rompecabezas que nos permitan poder avanzar en la historia y eliminaremos a los enemigos que se nos pongan por delante.
El mismo estudio de desarrollo ha comentado en más de una ocasión algunos juegos que han servido como inspiración. Desde la saga Bioshock hasta Resident Evil con sus aspectos más centrados en el survival horror. Podemos encontrar un título que le ha dado su propio toque mediante una experiencia visual muy rica y que impacta desde el primer momento. El combate y los puzles nos recuerdan sin duda alguna a los que hemos visto en los juegos de la saga de Capcom.

El juego nos da una experiencia lineal con un objetivo principal. Deberemos completarlos para seguir avanzando en la trama, aunque existen desvíos donde podremos buscar coleccionables o recursos. Eso si, no hay un mundo abierto sino que todo está empaquetado en su justa medida. Si alguna vez nos perdemos, tenemos a nuestra disposición un mapa que nos permite ver la zona en la que nos encontramos o verificar si hay algún punto de interés cercano.
Tormentosa impone
Desde el primer momento que llegamos a la isla, cada detalle visual nos deslumbra con cada paso que damos. Ya sea con el exterior de las fachadas y edificios, o en los detalles de los interiores de las iglesias. Este sin duda es el apartado más sobresaliente que pone a Crisol: Theater of Idols a la altura de juegos de gran presupuesto y calidad.
El estilo visual es innovador y te atrapa en la primera toma de contacto. Esa mezcla folclórica genera unas ganas de que quieras descubrir qué se esconde en cada rincón de la isla. Nos incitará a descubrir los misterios que la aguardan, tendremos distintas zonas con su propia identidad visual que demuestran esa gran personalidad que Vermila Studios ha querido implantar en el título. El juego nos ofrece una ambientación que puede generar cierta angustia y soledad, ya que parece que estamos nosotros solo dentro de Tormentosa. Cada edificio al que entramos nos hace creer que en cualquier momento pueda salir una estatua viviente de alguna esquina.
Elementos propios de nuestra cultura como la arquitectura, las esculturas, animales, decoraciones festivas y muchos más son los detalles que encontraremos explorando cada rincón de la isla. Técnicamente hemos tenido una experiencia adecuada y fluida si que es verdad que algún momento puntual hemos sufrido alguna bajada de rendimiento. Por suerte ha sido algo pasajero y seguramente se corregirá más adelante.

La sangre lo es todo
La sangre es el bien más preciado que existe ya que por un lado la necesitaremos para vivir y además nos servirá como munición para cada una de nuestras armas. Tendremos que estar atentos a nuestro entorno para poder encontrar fuentes que nos aporten esa sangre extra con la que poder recargarn nuestra muinición. Jeringuillas, fuentes de sangre e incluso la capacidad absorber cadáveres de animales o personas serán elementos cruciales para nuestra supervivencia.
Absorber cadáveres humanos nos puede aportar algún objeto extra necesario para las misiones e incluso para mejorar nuestro arsenal. Tendremos que saber cuándo gastar esa sangre para la munición y cuándo no hacerlo para no quedarnos sin vida y morir en el intento. Según la dificultad que hayamos elegido, la gestión del recurso durante el combate será diferente ya que influirá en los recursos disponibles y en la agresividad de los enemigos.

Combate y habilidades
Una parte importante dentro de Crisol: Theater of Idols es su combate ya que tenemos que derrotar a los enemigos que nos impiden el paso. Contamos una variedad de armas de sangre a distancia que nos ofrecerán distintas formas de disparo. Además disponemos de la opción de un cuchillo que nos permitirá atacar a una distancia más cercana en un enfrentamiento directo con los enemigos. El cuchillo lo podremos usar también como defensiva ya que podremos realizar un parry atacando a la vez que el enemigo y así rechazar su ataque. Eso si, tendremos que echar un ojo de vez en cuando ya que el arma irá perdiendo fuerza (y filo de la hoja) y tendremos que repararlo en una forja. Si que es verdad que no hay cambios en el combate según vayamos avanzando en la historia: lo que aprendemos al inicio del juego es lo que tenemos, no hay una evolución.
El combate con el cuchillo está más centrado al 1vs1 .Las estatuas religiosas las podemos ir desmembrando poco a poco, pudiendo dejarlas solo con las piernas, por ejemplo. Eso si, no hay que descuidarlas ya solo quedando un brazo nos pueden quitar vida igualmente. Podremos elegir entre un total de 4 modos de dificultad para disfrutar de la experiencia lo que permite satisfacer la necesidad a los jugadores más exigentes si así lo desean.
Diseño sonoro y un doblaje a la altura
Una parte muy importante de cara a dar esa sensación de tensión y soledad es que no tenemos una música sonando constantemente. En este caso, menos es más. El juego juega con varios momentos de silencio en los los que solo escucharemos ciertas partes del entorno que nos rodea . Y atentos al sonido de los enemigos desplazándose sabiendo que se acercan, toda una experiencia.
Para redondear el producto nos encontramos con un doblaje a la altura en todo el elenco del juego, destacando sin duda el trabajo de Mario García (Chai en Hi-Fi-Rush o Peter Parker en los últimos juegos de Spiderman) como nuestro protagonista Gabriel. Cabe resaltar también el resto de personajes con los que interactuamos en nuestra aventura. Esto es sin duda un aspecto a destacar ya que genera un sentimiento de pertenencia aún mayor.
Resuelve para avanzar y recolecta para gastar
Para ir avanzando por cada uno de los capítulos de la historia, además de eliminar a distintos enemigos tendremos que resolver una variedad de puzles. Algunos serán más sencillos que otros y habrá que resolverlos mediante la exploración del entorno. En algunos casos resolverlos nos ha llevado a tener que apuntar alguna información en un cuaderno. En otros casos el ensayo-error nos ha dado buen resultado final.
Conclusiones de Crisol: Theater of Idols
Crisol: Theater of Idols es una aventura en primera persona abrumadora con una ambientación sobresaliente que te atrapa desde el primer momento y en la que quieres descubrir cada rincón. Buena combinación de narrativa, exploración, acción y puzles hacen un buen conjunto en un título que seguramente se cuele en la lista de sorpresas para más de uno. Su precio reducido a 17,99€ y un doblaje al castellano a la altura de producciones de mayor presupuesto hacen que sin duda recomendemos a todo el mundo dejarse caer por Hispania en un viaje que les será reconfortante desde el primer momento.


