Indie Games Studio rescata el survival horror clásico entre aciertos, tropiezos y una infección que nos resulta demasiado conocida
Ebola Village, desarrollado y publicado por Indie Games Studio, llega a Xbox Series con la intención de evocar los survival horror de los años 90: largos pasillos, puertas que se abren con la inevitable cadencia de incertidumbre, tensión por cada esquina y la sensación constante de que lo que vendrá será peor que lo que ya hemos visto. Irónicamente, casi de forma literal en la linea de su calidad.
Nos encontramos ante la cuarta entrega de la saga Ebola, la cual vio la luz originalmente en Steam y que ahora da el salto a consolas. Cada episodio ha buscado apoyarse en referentes claros del género, y las miradas apuntan sin disimulo hacia Resident Evil. La pregunta, inevitable, surge sola: ¿es este un tributo con identidad propia o un reflejo demasiado evidente de sus inspiraciones?
Historia: Da para pelicula de serie B
Inspirado en los clásicos del género, el juego nos sumerge en una aldea rural soviética asolada por un brote biológico inexplicable. Nos metemos en la piel de Marina, quien viene a investigar unos eventos oscuros que rodean la desaparición de su madre y su ex marido.

Por ello se desplaza, de su piso (por no llamarlo pocilga), a un pueblo cercano donde se topará de bruces con la infección y la destrucción. Aquí comenzará a investigar lo sucedido y a tratar de sobrevivir al virus mortal que asola la región.
La premisa, por momentos, recuerda (demasiado) a sagas que marcaron a toda una generación de jugadores: escenarios cerrados, backtracking constante y una historia que se va desgranando a golpe de notas, grabaciones y puertas que se cierran tras de ti con esa misma mecánica que hizo legendarios a los primeros Resident Evil.

La intención de Ebola Village es clara: “homenajear” (por no decir fusilar) a los survival horror clásicos (concretamente a Resident Evil), con esa sensación de indefensión, gestión de recursos y horror biológico. Pero, si lo que buscas es identidad propia, este no es tu juego amigo.

La presencia de guiños que recuerdan con descaro a referentes como Capcom, incluso con personajes que parecen alusiones directas a nombres emblemáticos del género, subraya esa mezcla de homenaje y cariño con la línea fina que separa la inspiración de la imitación.
Exploración y jugabilidad: pesadillas rurales
El planteamiento jugable de Ebola Village es deliberadamente sencillo: avances desde un punto A a un punto B, recoges recursos, resuelves puzles básicos y te enfrentas a enemigos en combates que rara vez suponen un desafío real (es más desafío pillarle el punto al control). Las transiciones de habitaciones mediante apertura de puertas, con la cámara que reencuadra recuerda a los survival horror clásicos, funcionando como un guiño al legado que pretende emular.

Sin embargo, esa misma mecánica suele derivar en una sensación de monotonía. Atravesar pasillos, volver sobre nuestros pasos por backtraking forzado localizando llaves de formas que ya hemos visto, y cargar abruptamente (con tiempos de carga tediosos) zonas donde el enemigo reaparece justo detrás de ti es algo que, lejos de provocar tensión, genera frustración.
A menudo entras en una sala y al cargar la siguiente te encuentras de espaldas ante un enemigo, como si el juego se empeñase en sorprenderte, o matarte, de la única forma que todavía puede resultar predecible. Al final, más que sorprender lo que hace realmente es la puñeta.

El combate, por su parte, oscila entre lo funcional y lo torpe. Las armas y la gestión de inventario recuerdan a los survival más clásicos, pero la sensación bajo el mando se siente anticuada: el control no termina de ser preciso, los movimientos son lentos, el apuntado carece de fluidez y ese ritmo pausado que intenta construir tensión termina por cansar más de lo que asusta.
Aspectos técnicos: demasiado inspirado en el pasado
En lo visual, Ebola Village es un título con un apartado técnico que podriamos considerar anticuado incluso para los estándares de un desarrollo de bajo presupuesto.

Los escenarios rurales y las localizaciones cerradas están bien concebidos en su intención, una aldea abandonada con casas oxidadas, hierba descontrolada y edificaciones lugubres, pero la ejecución es irregular. Las texturas tardías (se cargan tarde al entrar en un escenario), los modelados simplistas y animaciones pobres que recuerdan a juegos de hace más de una década restan fuerza a la intención original de terror.
El framerate baila y las texturas muchas veces tardan en cargarse, incluso en la misma escena, dejando una sensación de inestabilidad que no ayuda a mantener la inmersión. Los tiempos de carga entre zonas también son algo desesperantes, rompiendo con brusquedad el ritmo cuando el diseño debería reforzar la tensión en lugar de distraerte con pantallas estáticas.

Más allá de los modelos o la iluminación, la estética general parece atrapada en una década anterior, donde los recursos del motor no se aprovechan completamente y las animaciones, especialmente en los combates o interacciones con el entorno, resultan toscas y poco naturales. También, se echa en falta más variedad de enemigos infectados. Por cierto, destrozables gráficamente con cada disparo.
La parcela auditiva tampoco mejora al resto. Resulta algo pobre tanto en efectos como en sonido general. El doblaje de voces es simplemente correcto, en lengua original del Báltico y subtítulos en español, con una traducción más bien regulera.
Atmósfera con sabor a clasico
A pesar de sus numerosos defectos técnicos y mecánicos, existe un elemento que Ebola Village logra transmitir con cierta eficacia: la sensación de soledad y misterio.
Resolver puzles sencillos, avanzar por corredores sombríos con la ayuda de nuestros mapa y gestionar recursos crea un leve estado de tensión. Ésto nunca alcanza el nivel de un gran survival horror, pero sí logra mantener la expectativa durante varios momentos del juego.

Y, aunque la historia y las referencias pueden sentirse demasiado cercanas a obras conocidas, casi rozando la imitación de elementos de sagas como Resident Evil, hay un núcleo de diseño que homenajea con sinceridad ese legado. Algunos momentos y decisiones estéticas recuerdan de forma tan explícita a referentes del género que la sensación general es la de estar jugando una especie de fan-fiction interactivo ambientado en un universo conocido.
Conclusión
Ebola Village es una experiencia peculiar: por un lado intenta rescatar la esencia de los survival horror clásicos y abrazar la nostalgia de los juegos de primera generación, pero por otro su ejecución técnica con numerosos problemas, sus mecánicas anticuadas y su historia poco memorable con extrañas decisiones de guión, hacen que sea una aventura que solo algunos jugadores muy indulgentes podrán disfrutar de principio a fin.

Por tanto, si lo que buscas es una experiencia narrativa lenta, opresiva y con numerosas referencias a los clásicos del terror, Ebola Village puede resultarte una curiosidad interesante. Pero, si esperas una aventura sólida, fluida y con identidad propia dentro del survival horror, es probable que esta visita al pueblo infectado te deje con la sensación de estar caminando por pasillos que pertenecen más al pasado que al presente del género.
Ebola Village
19.99 eurosPros
- Atmosfera claramente inspirada en el survival horror clásico de los 90.
- Referencias directas al género que harán sonreír a los fans
- Sensación constante de vulnerabilidad y escasez de recursos.
- Un precio acorde
Cons
- Apartado gráfico anticuado incluso para estándares de bajo presupuesto, conBaile de framerate y carga tardía de texturas.
- Falta de identidad propia más allá de sus claras inspiraciones.
- Tiempos de carga largos y algo desesperantes.
- Control tosco y poco preciso en momentos clave.
- Animaciones rígidas y sensación técnica propia de generaciones anteriores.


