Love eternal nos propone un desafío de plataformas con ciertos tintes de terror ¿Preparado para manipular la gravedad…y el amor?
Hay pocos sentimientos que tengamos tan arraigados desde tiempos inmemoriales como es el amor. Lo hemos visto representado en multitud de obras, escritos y pinturas. Incluso hasta los mismos dioses, perfectos todos ellos en su virtud, han sucumbido a los efectos de este potente sentimiento. Y contra él debemos luchar. Porque Love Eternal nos propone una batalla contra el propio afecto que nos mantiene prisionera en un mundo aparte. Y para ello, más nos vale armarnos de paciencia y descubrir qué narices está pasando con todo lo que gira a nuestro alrededor.

Subidas y bajones
Love Eternal es un título de plataformas muy desafiante desarrollado por brlka y Ysbryd Games. Con una estética completamente pixelada, tendremos que superar varias fases encorsetadas repletas de peligros. Para ello podremos saltar y lo más importante: jugar con la gravedad. Tendremos la capacidad de andar por el suelo o por el techo a golpe de botón, y lo que puede verse en una primera instancia como una ventaja, al final se traduce en un ejercicio de paciencia y autocontrol por los motivos que os contaré en el siguiente párrafo.
Os puedo decir sin temor a equivocarme que Super Meat Boy es un paseíto comparado con el título que estamos analizando. Y todo es debido a la gravedad o la inercia que tendremos con los cambios de gravedad. Me explico: una vez que cambiemos de sentido a la gravedad, no podremos volver a alterarla en el mismo salto hasta que no toquemos una piedra de color rojo que anda suspendida en el escenario. Pues bien, habrá fases donde tendremos que alterar la gravedad fácilmente siete veces sin tocar el suelo, y eso equivale a tocar siete piedras rojas para viajar en el correspondiente sentido.

Amores que matan
No sería muy complejo si no fuera por el timing perfecto que nos exige el juego. Como “caigamos” un poco más rápido de lo normal, no frenaremos a tiempo y nos comeremos los pinchos. Si por el contrario, cambiamos de sentido demasiado pronto, no llegaremos a tocar la siguiente piedra y moriremos irremediablemente. Si nos acercamos mucho a la pared, moriremos. Si nos movemos demasiado despacio, moriremos. Pero si vamos muy rápido, también moriremos. Al final todo es un ensayo y error muy bestia, lo que convierte Love Eternal en un desafío sólo para los jugones más habilidosos.

Con paciencia y autocontrol
Esto no supondría un problema si no fuera por otros aspectos. Primero, el título en teoría contiene un gran componente de terror psicológico. Y digo en teoría porque todo ese suspense o intriga que rodea a nuestra protagonista se diluye por los saltos imposibles que tendremos que realizar. Y segundo, al cabo de dos horas el juego se transforma a una especie de aventura gráfica antigua que rompe completamente el registro. Y me fastidia que mucha gente se va a perder esta parte porque no va a llegar por su elevada dificultad. No es que yo sea un virtuosos de los saltos, pero fácilmente he estado en una misma pantalla media hora, y hay usuarios que no estarán dispuestos a aguantar tanto tiempo.
Esta segunda sección de Love Eternal, mucho más conversacional, si que general algo más de… inquietud. No es miedo, pero si que te mantiene al tanto de todo lo que va sucediendo en pantalla. El comportamiento de tus padres, la niña nueva que se instala como vecina… En este preciso instante donde te cuentan la verdadera historia y el motivo por el cuál estamos encerrados en esa especie de templo con pinchos.

Simpleza divina
Visualmente está muy bien. Tiene esa estética sencilla de juego clásico pero que de vez en cuando sorprende con alguna animación más trabajada. Puede que los escenarios no sean tan elaborados como me gustaría, pero está claro que el estudio, por limitaciones o bien por estilo artístico, ha querido mantener un tono austero. Eso sí, todos los textos estarán en español, para que no nos perdamos detalle de ls anomalías que encierran las cuatro paredes de nuestra casa.

Conclusión de Love Eternal
Ysbryd Games y brlka nos proponen una aventura de terror posológica con saltos muy desafiantes. El control en los cambios de gravedad será indispensable para avanzar en la aventura, y requerirá todos nuestros sentidos para superar cada pantalla. Es tal la complejidad en estas secciones, que todo el suspense que pueda tener el juego queda relegado en un segundo plano. Y de hecho, a mitad de juego, existe un giro a aventura gráfica que mucha gente se perderá por esa curva de dificultad descrita. Se te gustan los retos, no te lo pienses más y vete de cabeza a por Love Eternal.


