Neon Inferno nos invita a desarrollar nuestros reflejos evitando balas y a agudizar nuestro ingenio para derrotar al enemigo
Cuando era pequeño me flipaba ir a los salones recreativos y probar Metal Slug. Creo que pocos referentes dentro del run´n gun podemos encontrar, y los que salen ahora es a cuentagotas. Por suerte, sigue habiendo estudios que se proponen devolvernos a la nostalgia de aquellas propuestas tan directas, como lo ha hecho Zenobia Interactive y Retroware. Y ojo, que no estamos hablando de un bonito viaje al pasado, sino que Neon Inferno incluso se atreve a implementar su propio estilo de disparos usando dos perspectivas de manera frecuente. Un baile de planos y balas que los amantes del género no os podéis perder.

Balística interdimensional
Avanzar y disparar. Así de simple parece a priori las mecánicas que ofrece Neon Inferno. Elegiremos a uno de los dos protagonistas de esta aventura y empezaremos a cumplir las misiones que nos ofrecerá nuestro jefe. Unas misiones que nos llevará por sitios muy dispares, con alternancia tanto de escenarios como de vehículos. Tendremos momentos de pánico dentro de discotecas, peleas entre helicópteros e incluso montaremos en moto para dar caza a nuestro objetivo. Todas y cada una de ellas con un denominador común: las balas y la profundidad de cada fase.
No es la primera vez que un juego aprovecha la profundidad del escenario. Hay fighting games como Fatal Fury que lo llevan haciendo toda la vida, e incluso beat´em ups como Guardian Heroes (por cierto, retrocompatible en nuestra Xbox) que también lo hacían. Pero aquí cobra especial importancia, ya que es fundamental jugar con ambos planos si queremos salir con vida de cada enfrentamiento. Un Wild Guns de Super NES pero más salvaje, y que nos obliga, especialmente contra los jefes finales de turno, a saber movernos entre dimensiones para no ser alcanzados por el malo de turno.

Dispara cerca, apunta lejos
Aparte de disparar al fondo (o hacia delante) tendremos otra serie de mecánicas que también deberemos conocer perfectamente. Si atacamos con el sable a las balas verdes que el enemigo nos lanza, se las podremos devolver. Es más, podremos crear un tiempo bala durante unos segundos y hacer que los proyectiles reboten en el enemigo del segundo plano, haciendo que el impacto haga mucho más daño. Esto hace que los combates de Neon Inferno no sean simplemente un acto de reflejos y aprender patrones del enemigo. Habrá que saber cuándo contraatacar, moverse por el escenario y conocer qué enemigo eliminar primero.
Si queremos mejorar nuestra calidad de vida, no vale con sobrevivir a cada ronda. Tenemos que hacerlo bien, evitando daños civiles y optimizando nuestra vida y recursos. Al final de cada misión recibiremos una puntuación, y con ello, un dinero como recompensa que lo podremos gastar en la armería. Lástima que la mayoría de los objetos son caros y además temporales. Es un fastidio ahorrar el dinero durante dos misiones para luego conseguir un disparo teledirigido que se acaba a los 3 minutos. Es una cosa que hecho en falta… potenciadores por el escenario como en cualquier otro juego del mismo corte.

Angelo Morano o Mariana Vitti
Por lo demás, me parece un título muy equilibrado. Pasárselo a la primera es imposible, y para no morir en el intento lo ideal será aprenderse los patrones de cada final boss y la aparición de los “masillas” en cada escenario. Sí, muy a la antigua usanza, pero es así. Para quienes no quieran sufrir más e la cuenta, hay modos de dificultad mucho más asequibles, aunque si de verdad quieres demostrar tu destreza en Neon Inferno lo mejor es que tires por su modo Arcade en vez de su Modo campaña. Por suerte, si no eres ducho en los disparos, siempre puedes contar con un amigo gracias a su cooperativo local. ¿A qué estás esperando para probarlo?

Conclusión de Neon Inferno
Zenobia Interactive y Retroware nos brindan un run´n gun frenético donde la mayor particularidad que tiene será utilizar dos planos de acción. Es una pasada ver lo bien hechos que están los escenarios, con multitud de situaciones en las dos horas que nos puede durar el título en su primera vuelta. Si además lo disfrutas con un amigo gracias a su modo coop, mucho mejor. A nada que le cojas el truco a sus contras y los patrones de ataque del adversario, te convertirás en todo un ejército de un sólo hombre (o mujer). ¿Preparado para una acción sin descanso con grandes trazas nostálgicas?


