Nos convertimos en dios encarnando gigantes con gran poder que modelan mundos a su gusto.
Reus 2 nos vuelve a encomendar la tarea de dejar de ser humanos y convertirnos en dioses. El título de Abbey Games nos permite escoger entre seis titanes distintos, cada uno de ellos capaz de dar vida a diferentes plantas, animales y minerales para que los incipientes asentamientos humanos puedan florecer o fracasar bajo tu mano.

La secuela de Reus amplía las posibilidades que se nos daban en el primero. Por ejemplo, ahora las partidas abarcan planetas de todo un sistema solar y una progresión de estilo borrador da a cada partida su propia paleta de biótica y objetivos. Esa estructura más amplia hace que la progresión resulte gratificante y que la experimentación tenga una recompensa real. Ver cómo evoluciona una civilización a lo largo de las eras, desde proyectos sencillos hasta misiones ambiciosas, crea bucles largos satisfactorios de juego que recompensan la curiosidad del jugador.
Desde el punto de vista de las mecánicas, Reus 2 es más complejo, lo que hará las delicias de los aficionados a los juegos de construcción. La ubicación, la adyacencia y los microelementos son importantes, así como la interacción entre las etiquetas bióticas y los objetivos de cada era. La metaprogresión y los sistemas de colección facilitan el acceso a nuevas habilidades a lo largo de múltiples partidas, lo que mantiene el bucle fresco en lugar de repetitivo. Dicho esto, la profundidad tiene dos caras: algunos sistemas están poco explicados creando la confusión en el jugador. La curva de aprendizaje recompensa la paciencia, pero los recién llegados pueden sentirse abandonados a aprender por ensayo y error más que por el texto del tutorial. El juego hay que mencionar que está totalmente traducido al castellano.

En Xbox, la experiencia de juego con mando es regular. El ritmo relajado y sin límite de tiempo del juego, así como la banda sonora ambiental se adaptan perfectamente a las sesiones en el sofá, pero la interfaz sigue mostrando sus raíces en PC. El escalado del texto y la legibilidad de la interfaz de usuario requieren de una mejora inmediata y la navegación con el mando a veces parece como si se utilizara un joystick en lugar de un ratón sin pulir. Pese a todo, la versión para Xbox es perfectamente jugable una vez que se aprenden sus peculiaridades.
Visualmente y sonoramente, Reus 2 hace mucho con una paleta sobria. Tenemos biomas estilizados y coloridos y una cálida banda sonora ambiental que crean una atmósfera acogedora para partidas largas y lentas. La alegría de ver cómo encaja un ecosistema, con pequeñas sinergias que producen resultados sorprendentes, es donde el juego encuentra su encanto. Las capas estratégicas adicionales de la secuela proporcionan muchas razones para reiniciar y perfeccionar.

Conclusiones
En definitiva, Reus 2 es un juego de “conviértete en un dios” inteligente y contemplativo que te va enganchando a medida que juegas. Está lleno de sistemas jugables profundos y momentos de satisfacción creativa, pero su complejidad y los problemas actuales de la interfaz de la consola hacen que sea mejor abordarlo con paciencia (o en PC si quieres una experiencia más fluida). Los aficionados a la estrategia metódica le sacarán mucho partido. Los jugadores que necesiten un tutorial más claro o una interfaz de usuario pulida y fácil de usar desde el sofá quizá quieran esperar a que salgan los parches que arreglen sus defectos.
Si quieres conocer todas las noticias síguenos en Twitter o Instagram. Además puedes disfrutar de nuestros videos en el canal de Youtube o de los directos a través de Twitch. También puedes unirte a nuestro grupo de Telegram.


