Polyhedric nos trae S.P.E.A.R., unas aventura de plataformas de corte clásico, muy disfrutable, pero con algunos fallos
El género de plataformas lleva décadas demostrando que no necesita reinventarse constantemente para seguir funcionando. A veces basta con una buena ejecución, un diseño de niveles inteligente y un control sólido para ofrecer una experiencia divertida. S.P.E.A.R., publicado por Polyhedric, llega a Xbox Series como una de esas propuestas independientes que apuestan por lo clásico. Saltos precisos, exploración ligera y un desarrollo basado en superar desafíos con habilidad y paciencia.
Sin buscar competir con los grandes nombres del género, el juego se presenta como una aventura sencilla pero con personalidad, ideal para quienes disfrutan de títulos de corte tradicional y con un enfoque directo en la jugabilidad.

Hay que arreglar todos esos bugs
S.P.E.A.R. no busca contar una historia compleja ni construir un universo especialmente profundo, pero sí ofrece un contexto básico que sirve como punto de partida para la aventura. El juego nos pone en la piel de un protagonista que, armado con su lanza y sus habilidades acrobáticas, se ve arrastrado a un viaje para salvar el lugar donde vive, el propio videojuego al que estamos jugando. Como leéis, controlamos a un NPC del título al que estamos jugando, ya que sus creadores quieren borrarlo para siempre, ya que no consiguen arreglar todos los bugs que contiene. Nosotros deberemos arreglarlo, para salvar a todos los personajes que en él habitan.

Irregular en lo jugable
El núcleo de S.P.E.A.R. está en su diseño plataformero. El control se siente ágil, con saltos precisos pero con el problema de que los controles no siempre responden como nos gustaría. Y es que en momentos donde necesitamos una precisión milimétrica, moriremos por culpa de la respuesta del título a nuestros movimientos, algo un tanto desesperante.
A lo largo de la aventura encontraremos obstáculos clásicos del género como plataformas móviles, pinchos, enemigos colocados estratégicamente y zonas donde el timing lo es todo. El juego no es excesivamente complejo en mecánicas, pero sí sabe cómo exprimir lo que ofrece para generar tensión y obligar al jugador a mantenerse atento.
Eso sí, en algunos momentos el nivel de dificultad puede sentirse algo irregular. Hay fases que fluyen de manera natural y otras donde el desafío se dispara de golpe (en parte por culpa de lo mencionado anteriormente), lo que puede frustrar a jugadores menos acostumbrados a este tipo de plataformas exigentes.

Diseño de niveles algo descafeinado
Uno de los aspectos más interesantes de S.P.E.A.R. es su intención de ofrecer variedad dentro de una estructura relativamente sencilla. El título está divido en niveles, en los que cada uno se suelen introducir nuevas trampas y obstáculos, evitando que la experiencia se estanque demasiado pronto. Además, existe una especie de mundo central, desde donde accederemos a los diferentes niveles, y que también cuenta con sus propios desafíos y secretos.
Sin embargo, también se nota que estamos ante una producción modesta. Algunos escenarios pueden sentirse algo repetitivos visualmente, y ciertas secciones parecen alargarse más de la cuenta sin aportar nuevas ideas. Cuando el juego acierta, engancha y, cuando repite demasiado una fórmula, pierde parte de su frescura.

En lo visual y sonoro, indie
Gráficamente, S.P.E.A.R. apuesta por un estilo sencillo, colorido y funcional. No busca impresionar técnicamente, sino acompañar la acción con claridad. Los personajes y escenarios cumplen su cometido, y el juego se ve limpio en Xbox Series X, con un rendimiento estable y sin problemas destacables.
Eso sí, el apartado artístico no termina de destacar frente a otros títulos independientes del género. Le falta un punto de identidad visual más fuerte, algo que lo haga reconocible a primera vista. En este sentido, se siente correcto, pero no especialmente memorable.
El sonido también acompaña de manera competente. La música cumple su función como fondo durante los niveles, y los efectos de salto, golpes o trampas ayudan a reforzar la sensación de control.
Sin embargo, al igual que ocurre con lo visual, el apartado sonoro es bastante discreto. No hay temas especialmente memorables ni un diseño de audio que marque la diferencia. Funciona, pero no brilla. Un aspecto a destacar es que el juego se encuentra totalmente traducido al español.

Conclusiones
S.P.E.A.R. es un plataformas independiente que apuesta por lo clásico. Un control preciso, obstáculos bien colocados y una estructura directa centrada en superar niveles. No es un juego revolucionario ni especialmente ambicioso, pero sí una experiencia entretenida para quienes disfrutan del género y buscan un reto accesible, aunque con momentos exigentes. Sus principales puntos débiles están en la falta de personalidad audiovisual y cierta repetición, pero como propuesta ligera dentro del catálogo de Xbox, cumple con lo que promete, diversión plataformera sin complicaciones.

S.P.E.A.R.
9,99€Pros
- Una aventura simpática y divertida, perfecta para jugar junto a otros títulos "más grandes"
- Un precio muy bueno para todo lo que ofrece
- Consigue ser bastante bonito muchas veces
Cons
- Algunas imprecisiones muy molestas en sus controles
- Diseño de niveles muy irregular
- Apartado gráfico muy simplón


