Directamente desde 1998 rescatan esta aventura gráfica cargada de nostalgia tanto por los personajes como por la época en la que se desarrolló.
En este yacimiento arqueológico que supone jugar a este Mortadelo Y Filemón: El Sulfato Atómico hay muchos estratos que desenterrar hasta llegar al meollo. Porque han pasado muchas cosas desde que se publicó por primera vez en 1998, nada menos.
Un poco de contexto.
Primero la Editora: Ratalaika Games es una empresa española muy presente en el desarrollo indie pero también en los ports a consolas actuales de otros títulos en muchos casos del pasado. Aquí actúa como editora para XBOX Series, entre otras. El que figura como desarrollador es Erbe Software… y dirás “¿ese ERBE de antaño? ¿La marca que veíamos en casi todos los juegos que compramos con el dinero de nuestros padres?”. Sí y no… Aquella empresa dejó de existir pero su nombre lo está utilizando otra desarrolladora canaria, que está recuperando el legado de esos últimos coletazos de la edad de Oro del videojuego español en Steam. Entre ellos de las aventuras gráficas de Alcachofa Soft, los verdaderos desarrolladores de este videojuego que nos ocupa.

Alcachofa Soft se dedicó a desarrollar aventuras gráficas a mediados/finales de los 90, la misma época en la que Hollywood Monsters (1997. Péndulo Estudios) triunfara como la coca cola. Después de una aventura llamada Dráscula (1996), les cayó una franquicia que ocuparía la mayoría de su tiempo: Mortadelo y Filemón. Con la serie de animación (ya en su tiempo bastante pobre) como base construyeron toda una saga a partir de los guiones de los tebeos de Francisco Ibañez, siendo el más valorado por crítica y público el primero en ser llevado al videojuego: El Sulfato Atómico. Ya hemos llegado.
Igual de simple que la premisa de un Tebeo.
El profesor Bacterio ha vuelto a meter la pata y ha creado un spray que transforma a los insectos en gigantescas criaturas. Para más INRI (por utilizar expresiones de la época), el gobierno de Tirania ha robado el compuesto. Es labor de los mejores agentes de la T.I.A recuperarlo. No se necesita saber más y el juego ya comienza con el Super, encomendándoles la misión. Un par de pantallas estáticas y pocas animaciones son el comienzo de la aventura. Pronto vemos que las primeras fases jugables son muy poco trabajadas y autoconclusivas: no cargamos el inventario con cosas que tengamos que utilizar más adelante.

La parte central de la historia sucede en el palacio de Tirania, donde se desarrollan puzles un poco más elaborados de aventura gráfica noventera investigando las diferentes habitaciones, utilizando el inventario y haciendo trabajar la imaginación en absurdas combinaciones. Manejamos de forma independiente a Mortadelo y Filemón, con inventarios separados y acciones diferentes. Esta independencia corta un poco el ritmo en las ocasiones que no es necesario el trabajo en equipo . Son muy pocas pero interesantes las zonas que se necesitan un esfuerzo conjunto dando pie a un desarrollo más duradero de los puzles resolviéndolos de formas muy divertidas. Pero estos momentos son muy pocos. Hay que tener en cuenta que la duración del juego no llega a las 2 horas, y eso que hubo un puzle que aún sabiendo la solución se me atascó por un tema de mecánica.
Una recuperación con pocas ganas.
Analizar un juego de 1998 con la perspectiva que nos ha dado el tiempo es un poco feo. En comparación con las aventuras de la época, este juego me parece muy estático, los personajes están vacíos. Es algo que también sucedía con la serie de televisión. El sentido de movimiento que le daba el bueno de Ibañez (Diosito lo tenga en la gloria) en la viñeta no se puede ver en este juego. No tienen vida, ni siquiera con el doblaje. Lo mismo pasa con los fondos. Entiendo que sería una locura replicar los Tebeos con esos chistes de fondo, aquí son muy planos, con pocas estancias que apetezcan explorar. Artísticamente bajo el amparo del autor se podrían hacer barbaridades (ya tal vez con más dinero), pero en una primera prueba de la franquicia optaron por ir a lo directo, sin comerse mucho la cabeza.

Eso para un producto de 1998. Estamos en 2026 ya y no han modificado nada. Entiendo que puedas dejar el juego tal y como está, pero algunas mejoras fuera de él no estarían mal. Continúa siendo en 4:3 que puede ser entendible. Incluyen un supuesto filtro CRT para que se vea como una pantalla antigua que lo único que hace es plantar una cuadrícula encima del juego . Podrían haber mejorado los menús que son poco legibles o en consola habilitar el jugar con ratón, pero el cursor se maneja con el stick, sin ningún atajo o calidad de vida. Algo que hace una aventura gráfica muy poco atractiva para jugar en consola. No han reparado en gastos porque parece no se han gastado nada.
Conclusiones.
Jugar a Mortadelo y Filemón: El Sulfato Atómico es un acto de arqueología más que de nostalgia, explorar un ratito la escena de la aventura gráfica española de finales de los 90. El problema es que tampoco es la mejor parte de la época. Aún así en el minúsculo guión sí se encuentran retazos del humor de Ibañez, pero es un juego muy directo y simple para los que nos acercamos aquí para revivir la época dorada del género. Muy corto y nada profundo, como el port que lo rescata, primero para ordenador, que por lo menos va con ratón, y luego para consola, que ni eso.



