Análisis de Dragon Ruins 2 para Xbox Series X. Un dungeon crawler que apuesta por la paciencia y la estrategia.
En el saturado mercado de los videojuegos, muchos títulos salen a la venta pasando totalmente desapercibidos entre la marabunta de lanzamiento que haya el mes de turno. Y no son pocas las veces que, por culpa del bombo que se les ha dado a otras obras, nos hemos perdido pequeñas joyas ocultas. Este es el caso de Dragon Ruins 2.
Graverobber Foundation lo publicó el pasado 16 de enero en Steam con reseñas muy positivas. Tras unos cuantos meses de espera, la secuela de este “dungeon crawler para gente cansada” ha llegado a consolas y nos propone adentrarnos una vez más en nuevas mazmorras.
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Regreso a las ruinas
Dragon Ruins 2 nos sitúa 1000 años después del final de la era de los dragones. Bastó con que un hombre robara el fuego de uno de ellos para desencadenar una sucesión de acontecimientos que finalmente condujo a su desaparición. Solo quedó el mito de que amasaron montañas de oro, pero ahora, también ha empezado a extenderse la creencia de que los dragones han regresado para gobernar de nuevo.
En medio de esta crisis, un grupo de aventureros se ha reunido para hacerse lo suficientemente fuertes y encontrar los misteriosos tesoros que dejaron los antiguos dragones.
Como tal, el juego de Graverobber Foundation no nos contará esta trama de forma directa, sino que lo hará a través de diferentes misiones.
La paciencia es poder
Si al leer “dungeon crowler” un escalofrío os ha recorrido la espalda pensando que estamos ante un juego como Darkest Dungeon, no os preocupéis. Dragon Ruins 2 no es ni la mitad de despiadado que el título de Red Hook Studios. De hecho, se podría decir que es un videojuego más bien sencillo en sus mecánicas.
Aquí no encontraréis combates medidos con escuadra y cartabón, donde cada ataque o movimiento erróneo supone perder la partida. Dragon Ruins 2 apuesta por el autocombate, es decir, los miembros de nuestra party atacarán de forma automática a los enemigos cuando aparezcan en pantalla. Dicho sistema nos exime de la repetición mecánica para que nos enfoquemos en lo verdaderamente importante: la gestión de nuestro equipo y decidir cuándo avanzar o retirarnos.

Por lo tanto, el loop jugable de Dragon Ruins 2 consistirá en: formar nuestro escuadrón de 4 héroes, elegir una misión que nos otorgarán diferentes NPCs, adentrarnos en la mazmorra asociada a dicha quest para explorarla, subir de nivel a nuestros personajes y regresar al campamento para mejorarlos. Las estadísticas se aumentarán gastando el oro conseguido en cada expedición. Además, cada 5 niveles, podremos escoger entre un pequeño conjunto de habilidades especiales. Las monedas también nos servirán para mejorar las armas o comprar objetos, pociones y viajes rápidos en la tienda.
Un héroe para cada situación
Al crear a nuestro grupo, tendremos un variado surtido de personajes con características y estadísticas muy diferentes. Por la tanto, será muy importante saber cómo configurarlo para subsanar sus flaquezas. Además, el orden en el que coloquemos a cada miembro del escuadrón otorgará diferentes ventajas al grupo. Siempre que queramos, podremos cambiar a un héroe por otro para probar nuevas formaciones, pues los niveles que ganen se conservarán.

Las misiones en Dragon Ruins 2 consistirán en cumplir el objetivo que nos marque su emisor. Cada una tendrá su propio nivel de dificultad y sus propias mazmorras. La primera vez que nos adentremos en una de ellas, tendremos que ir explorando cada rincón para ir creando su mapa poco a poco automáticamente. Durante nuestras expediciones encontraremos trampas y muchos enemigos, pero también cofres con equipamiento. Es interesante destacar que estos se regenerarán cada vez que entremos a la mazmorra de nuevo, así que siempre podremos farmearlos las veces que queramos antes de ir a por el objetivo principal.
Minimalismo retro
El cambio más notable de Dragon Ruins 2 con respecto a su anterior entrega lo encontraremos en su apartado gráfico. Sigue manteniendo ese toque clasicote que le sienta, pero ahora los pasillos vectoriales de las mazmorras se han sustituido por otros hechos en pixel art con dithering para crear la ilusión de profundidad. Además, encontraremos diseños de niveles algo más variados.
También llaman mucho la atención los sprites, tanto de los héroes como de los enemigos y NPCs. Basta pararse a consultar el bestiario para darse cuenta de que todos los diseños están muy detallados y cuidados. Además, su estilo casa perfectamente con la estética retro de los dungeon crawlers de 16 bits.

Respecto a la música, la banda sonora cumple sin destacar demasiado. La componen melodías sombrías que acompañan la tensión, pero se echa en falta algo más de variedad. Los efectos sonoros hacen su trabajo, aunque tampoco sorprenden. En este apartado, el juego se queda un poco corto.
En definitiva
Dragon Ruins 2 es ese pequeño descubrimiento que, sin hacer ruido, te acaba sorprendiendo. No es un juego que vaya a marcar un antes y un después en la industria, pero sí es uno de esos títulos que saben exactamente lo que quieren ofrecer. Si lo vuestro son las partidas rápidas, la estrategia ligera y los dungeon crawlers sin complicaciones, dadle una oportunidad. Puede que al principio parezca demasiado simple, pero cuando menos lo esperéis, estaréis pensando en cómo mejorar vuestro equipo para la próxima incursión. Porque Dragon Ruins 2 está hecho para disfrutar sin prisas, buscar aventuras sin agobios y explorar mazmorras de tranquis.
Dragon Ruins 2
14,99 €Pros
- Propuesta fresca dentro del género dungeon crawler.
- Sistema de autocombate que libera al jugador de la repetición mecánica.
- Ideal si buscas partidas rápidas pero con tensión estratégica.
Cons
- Escasa variedad visual en las mazmorras.
- Puede resultar demasiado simplificado para los jugadores que disfrutan de la complejidad táctica.
- La ausencia de narrativa profunda limita la conexión emocional con los personajes.


