Demonschool es un RPG táctico lleno de estilo y personalidad, aunque peque de repetitividad y ritmo irregular.
El primer año de universidad es uno de los momentos más especiales de la vida. Conoces gente nueva, te matriculas en asignaturas interesantes, exploras el campus, te enfrentas a los primeros exámenes… Un montón de experiencias que te van formando como persona y se te quedan en la memoria. Pero para Faye, la protagonista de Demonschool, digamos que dichas vivencias son algo más intensas.
En lugar de preocuparse solo por aprobar Historia o encontrar un buen grupo de amigos, ella debe lidiar con demonios que acechan en cada rincón de la facultad, enfrentarse a combates tácticos que ponen a prueba su ingenio y descubrir secretos que transforman la rutina universitaria en una pesadilla sobrenatural.
Necrosoft Games nos presenta este RPG táctico que no solo busca poner a prueba nuestra estrategia, sino también nuestra capacidad de reírnos de lo absurdo mientras combatimos a criaturas cada vez más bizarras en un campus de pesadilla.
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Último semestre antes del apocalipsis
Demonschool nos pone en el papel de Faye, una impulsiva joven procedente de una estirpe de cazadores de demonios que acaba de matricularse en la academia Hemsk.

En esta universidad, ubicada en una misteriosa isla con el mismo nombre, están comenzando a suceder cosas paranormales. Matones poseídos, espíritus y zombis campan a sus anchas. Además, la gente está perdiendo sus recuerdos. Estamos a finales del año 1999. Solo faltan 12 semanas para el cambio de siglo y, según una profecía, este salto a los 2000 también traerá consigo el fin del mundo. Y no, no se trata del efecto Y2K. Aquí hablamos del auténtico apocalipsis, y si no hacemos algo pronto se nos juntará con los exámenes finales (que no sé yo qué es peor).
Junto a sus compañeros de clase, Faye deberá desentrañar todos los misterios de la isla y la academia mientras se enfrenta a todo tipo de criaturas y vive las situaciones más absurdas que os podáis imaginar.
Tácticas dignas de estudio
A nivel jugable, Necrosoft Games nos propone un RPG táctico basado en combates por turnos en cuadrículas. Como si estuviésemos en una especie de partida de ajedrez, moveremos a cada personaje un número determinado de casillas para atacar, reposicionarnos o mover enemigos. Además, si tenemos bien colocados a dos miembros del grupo, podremos realizar ataques especiales conjuntos. Es importante destacar que el número total de movimientos conjunto de los personajes es limitado, aunque los desplazamientos a casillas laterales siempre serán “gratuitos”.

La dinámica consistirá en planificar la jugada y, cuando todo está como queremos, activar el botón de acción para ver cómo se ejecuta. Esto es algo que recuerda en gran medida a los primeros juegos de la saga Persona. Siempre que queramos corregir un movimiento, podremos rebobinar y volver a realizarlo para optimizar al máximo cada estrategia. Los combates no tienen límite de tiempo, así que podremos tomarnos el que queramos o incluso repetir enfrentamientos para ir a por el sobresaliente.
Cada enemigo contará con debilidades y afinidades distintas. Asimismo, cada compañero de clase de Faye tendrá su propio rol en el equipo y se encargará de tareas específicas en los combates. Algunos no atacarán, pero contarán con mayor movilidad y podrán debilitar a los monstruos para que otros personajes más poderosos los revienten de un golpe. También habrá otros que curen u otorguen bonificaciones si están cerca.
Actividades extraescolares y paranormales
La vida estudiantil en Hemsk no consistirá solamente en pelear contra demonios. Demonschool se divide en una docena de semanas, cada una de ellas con tres eventos diarios principales de lunes a viernes que culminan en un jefe final. Si no los activamos, tendremos total libertad para realizar todo tipo de actividades secundarias como pescar o participar en talleres de cocina. También podremos mejorar la relación con nuestros quince compis de clase yendo al karaoke y resolviendo misterios, muy a lo Scooby-Doo.

Realizar estos minijuegos o eventos secundarios servirá para subir de nivel y poder hacer frente a los enfrentamientos más intensos. Todos ellos son bastante entretenidos, pero con el tiempo acaban volviéndose algo tediosos y repetitivos. Además, las misiones secundarias están sobrecargadas de combates menores. Parece que el juego no confía demasiado en su potencial narrativo (el cual es muy bueno) e intenta colar un mini enfrentamiento después de cada diálogo o interacción. Su abundancia llega a ser cargante a medida que avanzas y dejan poco espacio para que reposes la historia.
Sobresaliente en arte, suspenso en idiomas
Si hablamos del apartado visual de Demonschool, la obra de Necrosoft combina magistralmente sprites en 2D con escenarios en 3D. Estos últimos representan la dimensión demoníaca y cómo colisiona con el mundo humano en el que habitan los humanos. Una vez más, es evidente la inspiración en sagas de Atlus como Shin Megami Tensei o la ya mencionada Persona. Los combates contra jefes que cierran cada semana son siempre espectáculos visuales que aprovechan al máximo la combinación de 3D low poly y pixel art. Además, el juego es un auténtico festival de referencias al cine italiano giallo, un subgénero del cine de terror y el thriller muy popular en los 70.

El apartado sonoro destaca por su atmósfera retro y experimental, con una banda sonora que mezcla sintetizadores, melodías inquietantes y efectos ambientales que refuerzan la estética de terror estudiantil y el tono táctico del juego. Los temas variarán dependiendo del día de la semana y todos tienen un estilo único.
Probablemente, a estas alturas del análisis te estarás preguntando si Demonschool está en español, sobre todo sabiendo que es un RPG con un fuerte carácter narrativo. La respuesta corta es que sí, pero la larga es que se trata de una traducción pensada para el público de Latinoamérica. Personalmente, no tengo ningún problema en jugar a un videojuego con este tipo de localización, pero en Demonschool se nota que han dejado un poco desatendida esta traducción, pues me he topado con errores gramaticales bastante graves.

En definitiva
Demonschool es una buena propuesta dentro del género. Un RPG táctico que no te dejará indiferente cuando brilla apostando por su identidad oscura y su sistema de combate. Sin embargo, no logra alcanzar el sobresaliente debido a su falta de profundidad, ritmo irregular y una sobrecarga de combates irrelevantes. Pero aún con todo ello, estamos ante un título muy especial. Casi tanto como ese primer año de universidad.



