Mouse: P.I. the hire es un shooter que tira de nostalgia y narrativa noir para atrapar a los más veteranos del lugar.

Mouse: P.I. the hire se lanzó hace unos días, un título publicado por Fumi Games, un estudio indie polaco, especializado en estética retro y animación tradicional. Su idea con Mouse: P.I. the hire ha sido la de fusionar un juego con narrativa noir, un FPS clásico y el estilo rubber hose. Todo esto hace que la gente clasifique a Mouse: P.I. the hire como un Boomer shooter (el juego para los más viejos del lugar), pero el título es mucho más que eso.

Cine Negro Americano.

Vamos a desgranar todo lo que propone este título. Para empezar, tenemos una buena narrativa, una historia de cine o novela negra. En ella, un detective privado, Jack Pepper,  vive una decadente vida después de la gran depresión en una ciudad llamada Ratonburgo. Nuestro protagonista se ve envuelto en una serie de incidentes que deberá investigar. Su motivación es clara, salir de la decadente vida que lleva, ganando algo de dinero con casos de poca monta.

Toda esta narrativa viene aderezada con la presencia de varias “ratonas” que mueven los hilos, una periodista insistente y una diva con ganas de la verdad. Todo muy cliché pero que funciona a la perfección como novela negra. Sobra decir que todos los personajes son antropomórficos, todo ellos roedores.

La historio nos llevará a investigar varios casos en paralelo que pueden o no llegar a estar conectados, pero todo ello como hemos dicho con una estética y una narrativa 100% cine negro americano. Mouse: P.I. the hire está dibujado a mano, fotograma a fotograma, imitando el estilo de animación de los primeros cortos de Disney y Fleischer Studios, el estilo rubber hose.

La animación rubber hose se convirtió en el sello visual de los primeros dibujos animados inkblot que surgieron a mediados de los años veinte. Procedentes de las tiras cómicas de los periódicos, heredaron su identidad gráfica. Se caracterizan por un uso intenso de tinta negra sobre fondos blancos, expresiones faciales exageradas y un diseño simplificado que priorizaba la claridad visual. La gran revolución llegó al pasar a la animación: la aparición de extremidades tipo manguera, sin articulaciones, capaces de doblarse y estirarse con total libertad.

Animación clásica.

Entre los rasgos más reconocibles del estilo destacan los guantes blancos —que facilitaban a los animadores mostrar las manos sobre cuerpos oscuros—, las narices negras, los característicos “ojos de tarta” y, sobre todo, la elasticidad extrema de brazos y piernas. Ese tipo de exageración física definió una era en la que los animadores aún buscaban su lugar, pero que hoy se recuerda con enorme cariño y se recrea con fidelidad en obras contemporáneas como Cuphead.

El Rubber Hose nunca murió.

Este renacimiento del rubber hose no es casual: su estética vibrante, su humor visual y su libertad expresiva siguen siendo una fuente inagotable de inspiración. Y es precisamente en este punto donde conecta de forma directa con Mouse: P.I. The Hire.

El juego de Fumi Games recupera el espíritu del rubber hose con una precisión casi arqueológica, pero lo reinterpreta desde una perspectiva moderna. Mouse: P.I. The Hire no solo adopta los guantes blancos, los ojos de tarta y las extremidades elásticas: también rescata la energía frenética, el ritmo jazzístico y la lógica surrealista de los dibujos de los años treinta. Su protagonista, Jack Pepper, se mueve con la misma fluidez exagerada que Oswald o Bimbo, pero dentro de un mundo noir plagado de crimen, sátira y acción FPS.

Cada disparo, cada animación y cada gesto del detective ratón está impregnado de esa tradición que mezcla humor, expresividad y movimiento imposible. Mouse: P.I. The Hire demuestra que el rubber hose no es un estilo del pasado, sino una herramienta narrativa capaz de seguir evolucionando y sorprendiendo. Sentirás por los cuatro costados que esta dentro de una película animada de los años 30.

Jugando a matar.

Uno de los puntos fuertes de Mouse: P.I. The Hire es su jugabilidad, aunque también tiene alguna laguna evidente. Para empezar, es claramente un FPS, o shooter en primera persona. Tendremos a nuestra disposición un buen arsenal de armas todas ellas coetáneas a la época de nuestro personaje.

Desde una pistola Micer, hasta un subfusil Thompson con su característico cargador redondo pasando por armas más distopías como un congelador portátil o una desintegradora ácida. Todas ellas tienen mucha personalidad a nivel visual y algunas cuenta con dos modos de disparo por cada gatillo del mando. Sin embargo, la ausencia de poder apuntar, y tener que disparar siempre desde la cadera, le resta mucha inmersión a los combates y la jugabilidad.

Además, el gunplay no esta bien desarrollado y todas las armas se siente igual, sin peso, algo que podemos aludir a la temática cartoon del juego, pero que una vez más nos saca de punto en la parte de shooter.

Componente Metroidvania.

Sin embargo, esta parte se equilibra a la perfección con el componente de exploración de Mouse: P.I. The Hire. El juego nos va a obligar a explorar los escenarios y movernos como si fuera un título de plataformas. Tendremos que avanzar y encontrar zonas secretas. Para llevar a cabo nuestra tarea, Jack Pepper, irá adquiriendo habilidades muy metroidvania como son un dash, impulso hacia delante, un doble salto, poder planear con nuestra cola… y otras muchas que dejaremos que tú mismo descubras.

Tanto los escenarios, en su diseño de niveles, como el enfoque jugable es lo mejor del juego. Esta perfectamente diseñado, con escenarios muy ricos tanto a nivel visual como jugable, zonas secretas, desafiantes y divertidas.

Jazz y Swing para un Noir clásico.

El apartado sonoro de Mouse: P.I. The Hire está diseñado para que la experiencia no solo entre por los ojos, sino también por los oídos. Según Fumi Games, la banda sonora se inspira directamente en el big band swing de los años 30, el mismo periodo histórico que dio vida al estilo rubber hose.

El compositor Patryk Scelina creó 18 temas originales, todos grabados en sesiones en vivo en Georgia y Polonia, buscando un sonido auténtico, cálido y orgánico. Scelina explica que su objetivo era que la música “sonara como las películas antiguas” pero adaptada a un videojuego moderno, capaz de “bailar alrededor de los movimientos del jugador”.Mouse: P.I. The Hire está lleno de temas que suben o bajan de intensidad según la acción.

Uno de los grandes atractivos del apartado musical es la participación del grupo francés Caravan Palace, referente mundial del electro‑swing. Crearon un tema exclusivo para el juego titulado “Good Mouse”, que se lanzó antes del estreno junto con un videoclip animado en estilo rubber hose.

CONCLUSIÓN

Mouse: P.I. The Hire brilla gracias a su estética rubber hose recreada con un mimo excepcional, su música jazz vibrante y un combate frenético que convierte cada encuentro en un espectáculo visual y sonoro. La mezcla de noir, humor absurdo y animación clásica le da una identidad única dentro del género, reforzada por un diseño artístico coherente y memorable que hace que Ratonburgo y sus personajes cobren vida propia.

Sin embargo, no todo funciona igual de bien. El ritmo puede volverse irregular en misiones largas, el humor constante —especialmente los juegos de palabras— no encaja con todos los jugadores, y la combinación de estilos tan marcada puede resultar saturadora para quienes no conecten con la estética blanco y negro o la exageración cartoon. Aun así, sus virtudes pesan mucho más que sus contados defectos.

Mouse: P.I. the hire

29.99€
8

Nota final

8.0/10

Pros

  • Estética rubber hose absolutamente sobresaliente
  • La mezcla de estilos esta muy bien, equilibrando el juego
  • Identidad visual y sonora coherente y memorable
  • Mezcla única de noir, humor y acción

Cons

  • Ritmo irregular y cierta repetitividad en tramos largos
  • El humor y la estética no es para todos
  • El combate es frenético y profundo, pero no es del todo satisfactorio

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