Mina the Hollower es el nuevo indie de Yacht Club Games que demuestra que lo retro nunca muere.
Utilizar la nostalgia como reclamo es una táctica que se está utilizando mucho los últimos años en los videojuegos. Está claro que los sentimientos venden y muchas desarrolladoras tiran de la añoranza de los jugadores para sacar nuevas versiones o directamente ports de juegos clásicos. Sin embargo, Mina the Hollower no se limita a copiar directamente esos títulos de antaño, sino que recupera sus sensaciones mientras construye algo con identidad propia.
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Es cierto que, desde el primer minuto, lo nuevo de Yacht Club Games no esconde sus influencias. De hecho, presume de ellas. Pero lo realmente interesante del juego no es reconocer esas referencias, sino comprobar cómo el estudio las utiliza para crear ideas innovadoras hasta dar forma a una aventura muy original.
Mina the Hollower combina exploración, acción y ambientación gótica con un ritmo sorprendentemente ágil y divertido, apoyándose en un brillante diseño de niveles y un combate exigente. Y tras pasar horas excavando, derrotando criaturas y perdiéndome en sus escenarios lúgubres, os puedo asegurar que estamos ante uno de los mejores juegos de 2026.
Un apagón bastante problemático
La aventura nos pone en el papel de Mina. Esta es una valiente ratoncita inventora, experta en la tecnología de las chispas y miembro de los “Vaciadores”, una orden dedicada a estudiar la tierra y la tecnología subterránea. Hace años ayudó al barón Lionel y al reino de Ossex a combatir las fuerzas de la oscuridad mediante la construcción de unas torres de energía. Un día, Mina recibe una carta de Lionel pidiéndole que regrese para reparar estos generadores.

Sin embargo, durante su viaje en barco, nuestra protagonista sufre el ataque de una monstruosa criatura que hace pedazos el navío y casi acaba con toda la tripulación. Por fortuna, Mina termina naufragando en las costas de Isla Tenebrosa, pero allí las cosas no pintan nada bien. Las fuerzas oscuras campan a sus anchas aterrorizando a los habitantes. Para colmo, se ha formado una rebelión liderada por Thorne, antiguo comandante de la guardia del barón Lionel y mecenas que financió el proyecto de las torres.
Ahora, Mina deberá arreglar todo este desaguisado, luchando contra los monstruos que asolan Tenebrosa y averiguando si sus inventos son los culpables del desastre o hay gato encerrado.
Cuerpo a tierra
Lo primero que llama la atención en Mina the Hollower es su diseño a lo The Legend of Zelda: A Link to the Past. Desde una perspectiva picada, casi cenital, acompañaremos a Mina en una aventura por siete niveles interconectados para arreglar las torres. Cada nivel tendrá su propia mazmorra con su gimmick y su jefe final, por cierto.

Mina también se controlará muy parecido a Link. Sin embargo, la posibilidad de utilizar varias armas es lo que hace que el juego se sienta mucho más profundo que el clásico de Nintendo. Al inicio de la aventura, podremos elegir entre tres: unas dagas, un látigo/mangual y un martillo. Adicionalmente, también podremos conseguir armas secundarias. Estas serán consumibles y servirán para destruir objetos o enemigos fuera de nuestro alcance.
Pero sin duda, lo más característico de Mina es su habilidad para excavar. Como he mencionado al principio, es una vaciadora, y puede esconderse bajo tierra y moverse durante un tiempo por el subsuelo. Sobre esta mecánica tan original pivotará el combate o la exploración de niveles. El soterramiento prácticamente es el centro de la jugabilidad y lo que caracteriza a Mina the Hollower.
¡A huesear!
Excavar servirá para resolver puzles ambientales, acceder a lugares ocultos y desenterrar objetos o huesos. Los huesos vendrán a ser como las almas de Dark Souls. Al conseguir un número determinado de ellos, podremos subir de nivel uno de los 4 atributos de Mina: ataque, defensa, el daño de las armas secundarias (o subarmas) y la cantidad de huesos que podremos conservar al morir. Porque, efectivamente, si morimos y no acabamos con el enemigo que nos ha matado, perderemos todas nuestras ganancias.

Adicionalmente, existirá una quinta opción que nos permitirá ahorrar huesos. Esto se debe a que también funcionan como moneda de cambio en las tiendas. Con los huesos podremos comprar nuevas armas para Mina y abalorios que nos permitirán crear poderosas combinaciones o mejorar sus habilidades.
De los juegos de Miyazaki (o de Bloodborne, más concretamente) Mina the Hollower también toma el sistema de combate de riesgo-recompensa. Al inicio, Mina cuenta con tres viales de curación. Al infligir daño a los enemigos, iremos llenando una barra por debajo de la de nuestra vida. En el momento de curarnos, recuperaremos el equivalente al nivel que tenga dicha barra. Es decir, si nos hacen pupa, tendremos que ser agresivos para que la curación sea más efectiva. No obstante, esto no quiere decir que podamos ir a lo loco, pues el combate en el juego de Yacht Club Games es más estratégico de lo que parece. Las armas tienen su propio rango y velocidad. Además, tendremos que aprovechar las habilidades subterráneas y de movimiento de Mina en tres niveles de altura distintos para derrotar a todos los enemigos y avanzar en nuestro camino.
Bloodborne para Game Boy Color
Si bien Shovel Knight intentaba capturar visualmente el espíritu de NES, Mina the Hollower hace lo propio, pero inspirándose en la Game Boy Color 1.5. Sin embargo, el estudio se ha tomado algunas licencias para adaptar el juego al formatos de pantallas de 256×144. Dentro de estos límites, el título utiliza un apartado gráfico en 8 bits precioso y cargado de detalles que transmite mucho cariño por lo retro. No obstante, la obra también incluye numerosas mejoras modernas en la iluminación, los reflejos de los charcos, las transparencias, la paleta de colores, las animaciones o los sprites. El resultado logra capturar la esencia de los videojuegos antiguos sin parecer limitado tecnológicamente.

En cuanto a la ambientación, el título toma la estética sombría de los juegos From Software pero con un toque adorable. Encontraremos escenarios de todo tipo como ciudades góticas, castillos medievales, zonas de fuego y, como no, pantanos venenosos.
Mina the Hollower también cuenta con una fantástica banda sonora llena de melodías memorables que acompañan perfectamente a la exploración y los combates. Todos estos temas de música chiptune van en perfecta consonancia con el espíritu del juego. Además, tienen la suficiente personalidad como para que quieras volver a escucharlos una vez terminas la partida.
Por último, cabe mencionar el excelente trabajo de traducción al castellano. La cuidada localización hace que pararse a hablar con todos los NPC o simplemente leer el periódico sea una gozada.
En definitiva
Mina the Hollower destaca por ofrecer una aventura que combina con acierto la nostalgia de los clásicos de acción y exploración con mecánicas modernas que aportan dinamismo y personalidad propia. Su diseño de niveles y el sistema de combate aprovechan la habilidad de soterramiento de Mina para ofrecer disparidad de situaciones en subsuelo, superficie y aire, lo que consigue mantener el interés durante todo el juego.
Si bien es cierto que algunos momentos pueden resultar algo frustrantes por su dificultad, Yacht Club Games ha tomado la inteligente decisión de añadir numerosos modificadores para remediarlo. Con ellos podremos adaptarla a nuestro gusto para tener una experiencia totalmente disfrutable.
Está claro que los padres de Shovel Knight siguen teniendo un talento especial para crear experiencias memorables, y ahora nos dejan una aventura con alma de cartucho que merece la pena recorrer de principio a fin entre ratones y mazmorras.

Mina the Hollower
14,49 €Pros
- Mecánica de excavación original y divertida
- Excelente diseño de niveles
- Combate variado gracias a los distintos tipos de armas
- Estilo retro con un pixel art cuidadísimo
- Numerables modificadores que hacen el juego más accesible si lo necesitas
Cons
- La perspectiva muchas veces juega malas pasadas
- A veces cuesta orientarse y diferenciar alturas


