QUByte Interactive recupera el espíritu de los clásicos arcade con un beat ’em up de fantasía artúrica que combina acción, combos y nostalgia a partes iguales
Hubo una época en la que para disfrutar de un videojuego no necesitábamos mapas gigantescos, cientos de misiones ni árboles de habilidades interminables. Bastaba con coger un mando, elegir a nuestro héroe y comenzar a repartir espadazos. Blades & Battles recupera precisamente esa filosofía, llevándonos hasta una aventura de fantasía inspirada en las leyendas del Rey Arturo y pasada por el filtro de los clásicos beat ’em up.
Desarrollado por QUByte Interactive, el juego apuesta claramente por la acción directa. Arturo y Lancelot tendrán que enfrentarse a hordas de criaturas mientras avanzan por diferentes escenarios hasta encontrarse con unos jefes que ponen el broche a cada tramo de la aventura. Todo ello acompañado por una estética 2.5D que combina escenarios tridimensionales con un característico filtro pixelado.
Y aquí no hay que darle muchas vueltas. Blades & Battles sabe perfectamente “a lo que juega”. Si crecimos jugando a Knights of the Round y otros clásicos del género como Golden Axe , sus primeras partidas tienen ese aroma tan reconocible de los recreativos y las tardes de Mega Drive.

Pero lo interesante es que no se limita a pulsar un botón para repartir golpes. Su sistema de combate es sencillo de aprender, pero ofrece suficientes posibilidades para que queramos experimentar con nuestros ataques.
Historia: Arturo y Lancelot contra las fuerzas de Morgana
Una leyenda conocida desde otra perspectiva
La historia nos presenta a un joven Arturo y a Lancelot antes de que la famosa Mesa Redonda se convierta en leyenda. Morgana ha secuestrado a Merlín y nuestros protagonistas tendrán que atravesar un mundo plagado de criaturas para rescatarlo y enfrentarse a la amenaza que se cierne sobre Camelot.
La narrativa no pretende convertirse en el principal atractivo de la aventura. Es una excusa perfecta para pasar de un combate a otro, algo que encaja con la filosofía arcade del juego. Además, el tono desenfadado hace que determinadas situaciones y algunos de sus jefes tengan un punto de humor que le sienta especialmente bien.
Jugabilidad: espadazos, combos y acción a la vieja escuela
Dos caballeros contra todos
Podemos elegir entre Arturo y Lancelot, dos protagonistas que comparten buena parte de la base jugable, pero presentan diferencias en la forma de enfrentarse a los enemigos. Arturo apuesta por ataques físicos más contundentes, mientras que Lancelot tiene un estilo más ágil y cuenta con diferentes ataques mágicos y elementales.

Esto hace que probar ambos personajes resulte interesante. No estamos ante dos experiencias completamente diferentes, pero sí ante dos maneras de afrontar las situaciones que encontramos durante la aventura.
Un combate sencillo, pero con posibilidades
Aquí es donde Blades & Battles me ha sorprendido para bien. Sus controles son sencillos y cualquiera puede comenzar a jugar prácticamente desde el primer minuto.
Sin embargo, detrás de esa accesibilidad encontramos bastantes posibilidades para crear nuestros propios combos. No tiene la profundidad que nos gustaría, pero al menos si consigue cierta variedad.

Podemos encadenar ataques, lanzar enemigos por los aires y mantenerlos suspendidos mediante diferentes golpes. También, disponemos de ataques especiales y habilidades capaces de cambiar rápidamente el rumbo de un enfrentamiento cuando la pantalla comienza a llenarse de enemigos.
El resultado es un combate muy agradecido. No necesitamos memorizar una lista interminable de movimientos para disfrutarlo, pero cuanto más jugamos, más posibilidades encontramos para combinar nuestros ataques. Y cuando conseguimos encadenar varios golpes y mandar a un enemigo volando por los aires, esa sensación arcade aparece inmediatamente.

Otro de sus puntos fuertes es la respuesta de los controles. Blades & Battles se siente ágil y directo, algo fundamental en un género donde cualquier retraso puede convertir un buen combo en un golpe recibido. Los movimientos responden bien y resulta sencillo desplazarnos, esquivar con el dash, saltar o enlazar nuestros ataques. No intenta complicar la fórmula con decenas de sistemas innecesarios. Aquí la prioridad es clara: movernos, atacar y disfrutar del combate.
En compañía, mejor todavía: la partida a dobles de todas la vida
Si algo define a los grandes beat ’em up clásicos es la posibilidad de sentarnos junto a otra persona y comenzar a repartir golpes. Blades & Battles recupera esa tradición con un cooperativo local para dos jugadores, permitiendo completar la campaña acompañados.
Y aquí el concepto funciona especialmente bien. Coordinar los ataques de Arturo y Lancelot, enfrentarnos juntos a las oleadas de enemigos y superar a los enormes jefes aporta ese punto de diversión compartida que sigue funcionando décadas después.
Porque hay cosas que nunca pasan de moda. Dos mandos, un sofá, unas cuantas gorrinadas para picotear y una pantalla llena de enemigos siguen siendo una combinación difícil de superar.
Enemigos y jefes: aquí hemos venido a repartir espadazos
Uno de los aspectos que más ayudan a mantener el ritmo es la variedad de enemigos. Encontramos diferentes criaturas, esqueletos y monstruos que nos obligan a cambiar ligeramente nuestra forma de combatir.

Pero donde realmente encontramos algunos de los enfrentamientos más divertidos es en los jefes. Son encuentros más espectaculares y con patrones propios que rompen el ritmo habitual de las fases. Algunos tienen además un diseño bastante peculiar, reforzando ese tono desenfadado que acompaña a toda la aventura. No todos los enfrentamientos tienen la misma profundidad, pero sí consiguen algo importante: hacer que llegar al final de cada tramo tenga su recompensa.
Aspectos técnicos: el encanto del pixel art
Visualmente, Blades & Battles apuesta por una propuesta muy concreta. Sus escenarios y personajes están realizados en 3D, pero todo queda envuelto por un filtro pixelado que busca recrear la apariencia de los clásicos.

Es una decisión artística que encaja perfectamente con la propuesta. No va a competir con los grandes beat ’em up actuales en detalle gráfico,pero si va a transmitir una sensación retro muy concreta.
Y aquí encontramos uno de sus puntos más mejorables. El pixel art no resulta tan limpio como el de otras propuestas del género y los entornos tampoco alcanzan el nivel de detalle que hemos visto en otros juegos que utilizan esta estética. Aun así, tiene personalidad y consigue que desde el primer momento sepamos perfectamente qué clase de aventura tenemos delante. Además, en Xbox Series contamos con una versión optimizada para la consola y compatible con más de 60 FPS.

La música y los efectos cumplen su función de acompañar los combates y reforzar esa ambientación de fantasía arcade. No estamos ante una banda sonora memorable (tenemos una Jukebox en el menú para escuchar sus temas), pero sí ante un apartado que acompaña correctamente nuestras aventuras por Camelot. Los efectos de los ataques y las habilidades ayudan a transmitir la contundencia de cada golpe, algo especialmente importante cuando empezamos a encadenar combos.
Conclusión
Blades & Battles no va a reinventar el beat ’em up, ni mucho menos. Su objetivo es recuperar una fórmula que funcionaba hace décadas y adaptarla a los jugadores actuales sin complicarla innecesariamente. Y probablemente esa sea una de las mejores decisiones de QUByte Interactive porque funciona.
Tenemos un combate sencillo de aprender, pero con posibilidades para experimentar con combos. Los controles responden bien, los enemigos mantienen el ritmo y los jefes ofrecen algunos de los enfrentamientos más divertidos de la aventura. Todo ello acompañado por una estética pixel art que apuesta claramente por la nostalgia.
No estamos ante una producción que vaya a sorprendernos por su despliegue técnico. Sus gráficos son modestos y el pixel art podría ser más limpio y detallado, pero su identidad visual termina compensando parte de estas limitaciones.
Y luego está el cooperativo local. Porque, al final, Blades & Battles entiende algo que los clásicos ya nos enseñaron hace muchos años: repartir espadazos siempre es más divertido “a dobles”. Haz caso a tu amigo y guarda la “magia” para el “mounstruo”.
QUByte Interactive nos ofrece así un un beat ’em up directo, accesible y divertido. Una aventura que no necesita reinventar la espada…digo la rueda para hacernos pasar un buen rato.
Blades & Battles
19.99 eurosPros
- Combate sencillo, fluido y con buenas posibilidades de combos.
- Enemigos variados y jefes divertidos.
- Cooperativo local para dos jugadores.
- Sus controles responden muy bien
Cons
- El pixel art podría ser más limpio y detallado
- Los escenarios carecen de detalle frente a otras propuestas.
- La historia es bastante simple.
- Las diferencias entre los dos protagonistas podrían ser mayores.


