Si queremos disfrutar de unos buenos loopings en familia, entonces Hot Wheels Infinite Rush puede ser tu alternativa

Había una época donde muchos de los juguetes eran para compartir con los colegas. Que si la pelota, coches teledirigidos, juegos de mesa…todo era para disfrutar en compañía. Hoy en día todo eso está desapareciendo, aunque todavía queda un resquicio de propuestas para invitar a los amigos a casa . Una de ellas es Hot Wheels, la cual sigue sacando circuitos para los más pequeños ofreciendo espectacularidad y velocidad a partes iguales. 

Los tiempos cambian para todos, y aunque podemos seguir montando loopings en el salón de nuestra casa, también podemos hacerlo de manera virtual gracias a Hot Wheels Infinite Rush.Mattel ha dejado que Milestone sea la encargada de brindarnos una tercera entrega que difiere bastante a lo visto con anterioridad. Más que nada porque ahora estamos ante un mundo abierto, donde podremos derrapar con total libertad por sus biomas enfocados a los diferentes circuitos reales de la compañía. Un viaje nostálgico que os desarrollamos en el siguiente análisis.

Cada coche con su uso diferente

Aunque Milestone siempre se ha caracterizado por hacer juegos de carreras con un gran componente de simulación, aquí se sueltan la melena para ofrecer una conducción mucho más casual. Nada más empezar, podremos escoger una de las cuatro variantes de vehículo disponibles: híbridos, derrapadores, bólidos y titanes. Aunque podemos conducir con cualquiera de ellos por la ciudad, habrá carreras específicas para cada uno de estos tipos.

Los coches versátiles son los más equilibrados. Reúnen una buena conducción, con una velocidad notable y tienen la particularidad de que su turbo se recarga al derrapar. Los bólidos son los más rápidos, y para recargar su turbo tendremos que ir lo más deprisa posible. Por otro lado, os haréis una idea del uso de los derrapadores, los cuales están enfocados a pruebas concretas donde el drifting es lo principal. Y por último tenemos los titanes, que son los todoterreno capaces de meterse por todo tipo de desniveles y terrenos.

Sin necesidad de airbag

No hace falta comerse mucho la cabeza sobre qué tipo de vehículo volcarse en Hot Wheels Infinite Rush. Vamos a ir alternando estas cuatro clases de manera habitual, y los modelos dentro de cada clase tampoco aportan mucha diferenciación entre sí. Donde tendremos que estar más atentos es en las ventajas que podremos ir colocando a cada coche, y que desbloqueamos según nuestro nivel de experiencia en el juego.

De hecho, tampoco hace falta ser un fitipaldi de la conducción. Hot Wheels Infinite Rush está pensado para toda la familia. No hay penalización si nos chocamos contra un obstáculo, ni tampoco una deceleración de nuestro coche si nos salimos del circuito. En ese aspecto, me recuerda mucho a LEGO 2K Drive, con la misma dinámica de exploración y facilidades al volante para evitar frustraciones entre los más peques.

Speed Pass de plástico

Más allá del mundo abierto y los tipos de vehículos, la mayor baza que tiene la propuesta de Milestone son los circuitos. Me encanta dar vueltas con el coche y observar los loopings, curvas y trazados aéreos que inundan las calles. Es como estar en un parque de atracciones y ver las montañas rusas mientras paseas por sus carreteras. 

Y más con ese toque nostálgico de recordar algún que otro circuito, extraídos de los juguetes originales. ¿A quién no le suena el gorila que golpea al trazado, o el escorpión gigante de algunas Navidades? Como mínimo, lo has visto en la tele.

Asfalto repleto de reclamos

Lo normal será realizar las carreras clasificatorias que nos permitan avanzar en nuestra carrera profesional. A mayor experiencia, se abrirán nuevos circuitos, otras islas adyacentes e incluso conseguiremos nuevos vehículos con los que surcar las calles. Además de carreras clasificatorias estándar, existen pruebas de contrarreloj, eliminatorias, etc. 

Pero la cosa no acaba aquí, ya que existen otro tipo de actividades como hacerse fotos con elementos del entorno, pruebas de destruir objetos en un tiempo concreto o hacer recados sin chocarse con nada del escenario, por poner ejemplos. Todo ello ofrece una variedad muy interesante, que en ningún momento abruma. Y para añadir más contenido, no podemos olvidarnos de los coleccionables. Posiblemente en 15 horas podrás acabar el juego, pero lo normal es empezar con otras actividades y que pase el tiempo sin darte cuenta. 

Los amigos virtuales no existen

Y bueno… Aquí podría acabar el análisis de Hot Wheels Infinite Rush, porque los otros dos apartados que componen el título no funcionan muy allá. He intentado acceder a la vertiente online en unas cuantas ocasiones, pero no hay manera de encontrar gente. Hay pases de temporada, varios modos multijugador, pero no auguro mucha duración a no ser que nos juntemos con colegas. Veremos si en un futuro consigue reunir una comunidad que mantenga viva esta modalidad.

Para los más creativos está el modo constructor, donde podremos crear nuestros propios trazados de manera sencilla y sin muchas complicaciones. Si el diseño no es nuestro fuerte, existe una manera de poder jugar a los circuitos creados por otros usuarios. Pero ya me diréis cómo se hace porque yo no he podido acceder a ellos… 

Explosión cromática a 200 km/hora

Ya para terminar, cabe resaltar el aspecto visual que posee Hot Wheel Infinite Rush. Todo es muy colorido, obviamente. Pero más allá de eso, no he encontrado un popping pese a tener un montón de pistas sobre la cabeza, ni rascadas pese a todos los objetos que se muestran en pantalla. Una cosa que no me ha gustado es que una vez sales de la carrera que disputamos, el juego tiene que cargar de nuevo toda la ciudad, y ahí es un tiempo que se pierde que puede resultar un pelín desagradable.

Conclusión de Hot Wheels Infinite Rush

Mattel junto con Milestone nos brindan una experiencia mucho más ambiciosa relacionada con estos coches de juguete. La principal novedad es que estamos ante varias zonas muy amplias repletas de pistas, circuitos y actividades. Podremos movernos a nuestro antojo y completar el juego al ritmo que nosotros queramos. Todo ello con cuatro variantes de vehículo, cada uno con sus propias características.

Es una propuesta sencilla, pensada para jugar en familia, especialmente para los más peques de la casa. Pensaba que en multijugador online iba a ver más gente… pero no encuentro a  nadie. Lástima, porque seguro que ahí las carreras hubiesen sido mucho más exigentes. Al menos siempre nos quedará el modo constructor para crear nuestras propios trazados dentro de Hot Wheels Inifinite Rush.

Hot Wheels Infinite Rush

49.99€
8

Nota Final

8.0/10

Pros

  • Zonas muy amplias con muchos trazados antológicos
  • Familiar. Ideal para todo tipo de públicos

Cons

  • El online está muerto
  • No hay mucho desafío en las carreras convencionales

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