Mojang y Double Eleven refuerzan todas las áreas de su ARPG manteniendo una accesibilidad que lo convierte en una fantástica puerta de entrada al género
Hay algo especialmente bonito en descubrir un género junto a alguien que nunca se había acercado a él. Y eso es precisamente lo que me ha ocurrido con Minecraft Dungeons II.
La nueva aventura de Mojang y Double Eleven mantiene la fórmula sencilla y divertida de su primera entrega, pero refuerza prácticamente todas sus áreas jugables. Tenemos más profundidad en las misiones, mayor variedad de posibilidades para personalizar a nuestro personaje, nuevas opciones durante los combates y una historia algo más trabajada. Todo ello sin perder una de las características que considero más importantes de esta saga: su accesibilidad.
Minecraft Dungeons II es un arpg. Pero es uno de esos juegos que no te obliga a conocer el género para empezar a disfrutarlo. Y en mi caso, además, lo he podido comprobar de primera mano jugando junto a mi hija.
Los dos en cooperativo, compartiendo aventuras, mejorando nuestros personajes y descubriendo poco a poco todas las posibilidades que ofrece el juego. Ella ha podido acercarse a un género que hasta ahora no conocía demasiado y, lo más importante, lo ha hecho disfrutando de cada paso.
Quizá por eso esta segunda entrega me ha gustado más de lo que esperaba.
Historia: una nueva dimensión espera al héroe
La tranquilidad nunca dura demasiado en el universo de Minecraft. Cuando los hechiceros de los maldeanos comienzan a abrir brechas dimensionales, nuestro protagonista tendrá que abandonar la seguridad del Mundo Superior para enfrentarse a una nueva amenaza.

El viaje nos llevará por diferentes regiones y, posteriormente, hasta Sift, una dimensión completamente nueva dentro del universo Minecraft. Un territorio extraño, lleno de criaturas desconocidas y peligros que pondrán a prueba nuestras habilidades.
Sift es probablemente una de las grandes novedades narrativas de esta segunda entrega. La aparición de una grieta que conecta nuestro mundo con esta nueva dimensión permite a Mojang y Double Eleven ampliar considerablemente el universo de Minecraft Dungeons. Biomas diferentes, nuevas criaturas y escenarios mucho más extraños sirven como punto de partida para una aventura que consigue dar algo más de peso a su historia y a todo lo que estamos viviendo.
No esperéis una historia que quiera competir con los grandes rpg narrativos. Aquí el argumento cumple principalmente su función de llevarnos de una aventura a otra y justificar que sigamos avanzando, consiguiendo equipo y repartiendo golpes a todo aquello que se cruce en nuestro camino.
La aventura va al grano, no cuenta con personajes realmente memorables, aunque se nota un esfuerzo por dar empaque a esta parcela, que ya en su primera entrega era algo mas testimonial, dejando que sean los combates, el descubrimiento de nuevos lugares y, especialmente, el botín los que nos animen a continuar.
Jugabilidad: sencillo de entender, difícil de soltar el mando
Minecraft Dungeons II mantiene una filosofía muy clara: coger las bases de un arpg y hacerlas comprensibles para todo el mundo dentro de su planteamiento dungeon crawler. La cámara isométrica, los enemigos, el equipo, los niveles, las habilidades y el clásico sistema de conseguir botín están aquí.
Pero todo está planteado de una manera muy intuitiva. No necesitamos conocer cientos de estadísticas ni pasar horas estudiando cada apartado de nuestro personaje para empezar a divertirnos. Pero esto no significa que no exista cierta profundidad.
Precisamente una de las mejoras de esta segunda entrega está en haber reforzado sus sistemas sin convertirlos en algo complicado. Podemos encontrar nuevas armas y piezas de equipo, divididas en cascos, armaduras, grebas y botas junto a medallones e items especiales para mejorar nuestro personaje, escoger diferentes habilidades y modificar nuestro estilo de juego mediante los encantamientos.

Poco a poco vamos entendiendo qué nos interesa, qué combinación funciona mejor y cómo queremos afrontar los combates. Jugamos, conseguimos botines, y empezamos a buscar esa combinación de equipo que encaja con nuestra forma de jugar, al mas puro estilo Diablo, todo entre explosivos creepers y temibles maldenanos.
Un arpg perfecto para iniciarse en el género
Aquí quiero hacer una pequeña parada personal, porque creo que es uno de los puntos más importantes de Minecraft Dungeons II. Me parece una fantástica puerta de entrada al género arpg.

Hay juegos que pueden resultar abrumadores cuando uno se acerca por primera vez a ellos. Estadísticas, árboles de habilidades, builds, cientos de objetos, enemigos con resistencias y apabullantes sistemas de progresión. Todo eso puede ser maravilloso cuando ya conoces el género, pero también puede provocar que alguien nuevo no sepa ni por dónde empezar.
Minecraft Dungeons II elimina buena parte de esa barrera. Mi hija se ha podido acercar a este tipo de juegos de una forma natural. Ha disfrutado creando y personalizando su personaje, escogiendo su equipamiento y comprobando cómo iba creciendo a medida que subía de nivel.
Y mientras mi pequeña aventurera del Nether descubría todo eso, yo simplemente disfrutaba viéndola descubrir un género que hasta ahora no había tenido demasiado cerca. Creo que ahí está una de las grandes virtudes de esta aventura.
Golpes, flechas y mucho caos
El combate mantiene esa filosofía directa que caracteriza a la saga. Un botón para atacar, otro para utilizar nuestras armas a distancia y diferentes accesos rápidos para las habilidades y consumibles, y la esquiva rodando que se recarga. Pero, hay una novedad que cambia ligeramente la sensación al controlar al personaje: el salto.
Puede parecer una incorporación menor, pero añade una nueva dimensión al combate. Podemos utilizarlo para realizar ataques desde el aire y también para movernos por determinadas zonas de los escenarios. No estamos ante un sistema de plataformas profundo, pero sí ante una herramienta que aporta algo más de movilidad a una fórmula que anteriormente era bastante más plana.
A esto hay que sumar los artefactos. Algunos mejoran nuestro daño, otros permiten utilizar ataques elementales, lanzar proyectiles, protegernos o incluso invocar diferentes criaturas y efectos sobre el campo de batalla. Lo cierto, es que, ver cómo una pantalla llena de zombis, arañas, saqueadores y demás criaturas termina convertida en un auténtico caos de explosiones, efectos y ataques especiales sigue teniendo algo tremendamente satisfactorio.
Si hay algo que define a cualquier dungeon crawler es el botín. Y aquí Minecraft Dungeons II tampoco decepciona. Durante nuestras aventuras encontraremos constantemente nuevas armas, armaduras, talismanes y objetos. Cada enemigo derrotado, cada mazmorra completada y cada jefe abatido puede convertirse en una nueva oportunidad para mejorar nuestro personaje.
Exploración: perderse un poquito también forma parte de la aventura
Una de las principales mejoras de Minecraft Dungeons II está en la forma de plantear sus aventuras. Los escenarios son ahora más amplios y ofrecen diferentes caminos, zonas secundarias, cofres y secretos que nos invitan a desviarnos de nuestro objetivo principal. También encontramos mazmorras y zonas generadas de manera procedural, haciendo que la exploración tenga algo más de peso que en la primera entrega.

Ya no se trata únicamente de avanzar, acabar con todo lo que aparece delante y llegar hasta el jefe de turno. Explorar tiene ahora una recompensa, aunque tampoco esperéis encontrar un mundo abierto ni una libertad absoluta.
El juego sigue marcándonos bastante bien el camino que debemos seguir, bastando con pulsar el stick izquierdo para recibir indicaciones hacia nuestro objetivo, y contamos además con diferentes opciones para desplazarnos por el mapa, como la estación de vagonetas para el viaje rapido.

Esta mayor amplitud de los escenarios también intenta aportar algo de verticalidad e incluso introduce pequeños elementos de plataformeo con el salto. Sin embargo, aquí encontramos uno de los puntos donde la secuela podría haber dado un paso más.
Aunque, los mapas son más variados y ofrecen más posibilidades que antes, en ocasiones se echa de menos algo más de inspiración en su diseño, con zonas que pueden resultar poco estimulantes pese a las nuevas posibilidades de exploración.
Progresión: creando nuestro propio héroe
Donde sí encontramos un salto importante es en la progresión. Minecraft Dungeons II amplía considerablemente las opciones para personalizar a nuestro personaje mediante diferentes armas, piezas de armadura, encantamientos y accesorios. Esto nos permite adaptar nuestro equipo a nuestra manera de jugar y buscar determinadas combinaciones que potencien nuestras habilidades.

La variedad de enemigos también ayuda en este sentido. Algunas criaturas nos obligarán a prestar más atención a los ataques a distancia, mientras que otras nos pondrán contra las cuerdas cuando consiguen rodearnos. Esto hace que no siempre resulte tan sencillo utilizar exactamente la misma estrategia y nos anima a experimentar con diferentes armas, encantamientos y habilidades.
Y aquí creo que está uno de los grandes aciertos de esta segunda entrega. No necesitas entender de builds para disfrutar de sus posibilidades, pero si quieres profundizar encontrarás suficientes herramientas para hacerlo. Podemos cambiar nuestro equipamiento, probar diferentes combinaciones y descubrir poco a poco qué funciona mejor para nosotros.
Es una progresión muy natural. Primero jugamos y conseguimos nuevo equipo. Después empezamos a experimentar. Y, casi sin darnos cuenta, terminamos pensando qué arma nos interesa más, qué encantamiento combina mejor con nuestra configuración o qué habilidad puede ayudarnos en el siguiente enfrentamiento.
Minecraft Dungeons II sigue siendo un arpg sencillo y accesible, pero ahora sus desarrolladores han tratado de darle suficientes capas de profundidad como para que esa sencillez no termine convirtiéndose en monotonía.
El mundo de Steve y Alex mantiene toda su personalidad y humor
A todo esto hay que añadir un ingrediente que parece evidente, pero que marca una diferencia enorme: es Minecraft. El universo creado por Mojang tiene una personalidad muy particular. Sus criaturas, sus situaciones, su humor y esos pequeños clichés que todos conocemos consiguen que incluso los momentos más sencillos tengan cierto encanto.
Estamos repartiendo espadazos contra hordas de enemigos, buscando equipo y enfrentándonos a jefes, pero todo ocurre dentro de ese particular universo de bloques que resulta tan reconocible.
Porque siempre termina ocurriendo alguna pequeña situación que provoca una risa. Un enemigo que aparece de repente, una caída absurda, una habilidad que utilizamos en el momento menos oportuno o simplemente ver cómo cada jugador ha decidido personalizar a su personaje. Son pequeños detalles, pero forman parte de la experiencia.
Experiencia Cooperativa
Minecraft Dungeons II puede disfrutarse perfectamente en solitario, pero en mi caso tengo claro dónde está una de las grandes razones para jugarlo: en compañía.
Llevándome el análisis a mi terreno personal, y buscando mostrar una experiencia lo más cercana posible, jugarlo junto a mi hija ha sido una experiencia realmente divertida. Los dos avanzando por las diferentes misiones que nos dan los aldeanos, recogiendo equipo, mejorando nuestros personajes y ayudándonos durante los enfrentamientos con los bosses.

Poco a poco, la sencillez inicial va dando paso a una mayor comprensión de lo que estamos haciendo.
Y ese momento en el que alguien que no conocía el género empieza a decirte cosas como «esta espada es mejor» o «voy a cambiar esto porque me viene mejor para mi personaje» es precisamente cuando te das cuenta de que el juego está haciendo su trabajo.
La progresión es compartida, y podremos ir subiendo de nivel nuestro personaje y obteniendo items que igualmente tendremos en nuestra partida individual. Por otro lado el juego escala muy bien para una experiencia compartida, en cuanto a dificultad y enemigos.
Por último, es importante destacar que el cooperativo es a 4 jugadores, tanto online como local y además existe cross-play. La fiesta de Creepers explosivos, esqueletos y zombies cúbicos está asegurada.
Endgame: todavía tiene que demostrar de lo que es capaz
Y aquí llegamos probablemente a uno de los aspectos más delicados del titulo. La aventura principal no es especialmente larga. Dependiendo de nuestro ritmo y de cuánto nos entretengamos con las actividades secundarias, podemos completar la campaña en unas 15 o 20 horas, si somos mas o menos completistas. Después aparecen las actividades destinadas a mantenernos jugando y obtener equipamiento avanzado, como las Fallas, las mazmorras y las Tormentas de Almas, donde la dificultad aumenta y podemos conseguir recompensas de mayor calidad.
El problema es que, en el lanzamiento, ese contenido posterior a la campaña todavía se siente algo limitado. Mojang y Double Eleven ya han anunciado más contenido y dos DLC incluidos en la edición Deluxe, por lo que queda margen para que esta parte de la experiencia crezca con el tiempo. Pero hablando exclusivamente de lo que tenemos entre manos ahora mismo, aquellos jugadores que busquen cientos de horas de progresión y un endgame muy profundo pueden echar algo en falta.
Apartado técnico: Minecraft aún más chulo
Visualmente, Minecraft Dungeons II mantiene la identidad que esperamos de cualquier producto relacionado con Minecraft. Bloques, personajes cúbicos, escenarios coloridos y una estética fácilmente reconocible. La diferencia importante respecto a su predecesor está en el Unreal Engine 5, aunque realmente no hay un cambio gráfico relevante.
El salto se nota especialmente en la iluminación, los reflejos y algunos efectos visuales. Las escenas pueden llegar a reunir una cantidad considerable de enemigos, efectos y jugadores sin que la experiencia pierda su esencia.
La dirección artística sigue siendo la verdadera protagonista. Minecraft Dungeons II consigue trasladar ese universo tan particular que todos conocemos a un rpg de acción con personalidad propia, desde su perspectiva isometrica.
Eso sí, existen pequeños problemas técnicos y algunas situaciones puntuales de confusión gráfica durante los combates. Nada que arruine la experiencia, pero sí pequeños detalles que recuerdan que estamos ante una aventura que todavía tiene margen de mejora.
Sonido cúbico
La música acompaña perfectamente al tono de la aventura. No busca convertirse en la gran protagonista, sino reforzar esa sensación de estar recorriendo un cuento de fantasía dentro del universo Minecraft.
También contamos con voces en inglés y subtítulos en español. La narración de las escenas funciona como si alguien nos estuviera contando un cuento antes de volver a lanzarnos al caos de la aventura. Es un apartado que cumple muy bien con aquello que pretende conseguir.
Conclusión
Minecraft Dungeons II me ha dejado una sensación especialmente buena porque ha conseguido algo que no siempre es sencillo: añadir profundidad sin sacrificar accesibilidad. Sin embargo, creo que se ha perdido la oportunidad de innovar con respecto a su predecesor, siguiendo una linea demasiado continuista.
Mojang y Double Eleven han reforzado las diferentes áreas de la experiencia, han ampliado la personalización y la progresión y han trabajado más la estructura de sus misiones y su historia, aunque esta sigue siendo una de sus parcelas más flojas. No obstante, han mantenido intacta esa filosofía directa que permite que cualquier jugador pueda coger el mando y empezar a disfrutar.
He podido jugarlo junto a una joven jugadora y verla descubrir poco a poco un género al que hasta ahora no se había acercado demasiado. Ver cómo personalizaba su personaje, cómo iba mejorando su equipo, subiendo de nivel y entendiendo cada vez mejor las posibilidades que tenía delante ha sido, sencillamente, genial. Pero sobre todo, nos lo hemos pasado muy bien.
Porque Minecraft Dungeons II no necesita complicarse para conseguirlo. Tiene el humor de Minecraft, tan atractivo, sus personajes, sus criaturas y todos esos pequeños guiños que hacen que este universo resulte tan reconocible. Y cuando mezclas todo eso con un arpg sencillo, accesible y pensado para jugar acompañado, tienes una experiencia que puede funcionar tanto para quienes ya conocen el género como para quienes se acercan a él por primera vez.
Si lo que buscamos es una aventura divertida, accesible y con suficiente profundidad como para que queramos seguir mejorando a nuestro personaje, Minecraft Dungeons II tiene mucho que ofrecer.
Minecraft Dungeons II
29.99 eurosPros
- Un arpg sencillo, accesible y muy divertido.
- Más profundidad y posibilidades de personalización.
- Divertida experiencia cooperativa.
- Ideal para iniciarse en el género.
- El universo Minecraft aporta mucho encanto y humor.
Cons
- La campaña puede resultar algo corta y El endgame se queda algo limitado.. A la espera de mas contenido.
- Algunas misiones pueden hacerse repetitivas.
- El diseño de niveles podría ofrecer más variedad.
- Puede resultar demasiado sencillo para los veteranos del género.


