Ya hemos podido “catar” unas horas de juego de Full Circle, un JRPG de los de toda la vida, con toques modernos en sus mecánicas a lo Expedition 33.
Full Circle, es el nuevo proyecto de 2nd Player Games y recoge la herencia de los JRPG de finales de los noventa y principios de los dos mil para construir una aventura pixel art con escenarios 3D a lo Octopath Travel.
El juego está ambientado en un mundo postapocalíptico donde la humanidad ha elevado ciudades enteras a los cielos para escapar de un destino aparentemente inevitable. La humanidad sobrevive en ciudades flotantes mientras la superficie del planeta permanece dominada por criaturas mutadas, enemigos mecánicos, robots y máquinas antiguas. Los protagonistas de Full Circle han sido educados para cumplir una misión concreta: proteger la supervivencia de los suyos. Sin embargo, una expedición más allá de los límites conocidos destapa secretos, supervivientes inesperados y verdades capaces de cuestionar todo lo que creían saber.

Nostalgia como gancho.
Desde los primeros minutos queda claro que no estamos ante un simple ejercicio de nostalgia. Sí, hay cámaras fijas, escenarios prerenderizados, personajes estilizados y una estructura que recuerda inmediatamente a clásicos de la primera PlayStation como fueron Final Fantasy VII, Suikoden o Grandia. Sin embargo, a pesar de que los referentes están ahí y sirve como punto de partida, Full Circle no los usar para copiar.

Lo más interesante de la demo de Full Circle es que sabe dosificar la información. No recurre a interminables exposiciones ni a montañas de texto. Va sugiriendo elementos del universo poco a poco, permitiendo que sea el propio jugador quien empiece a conectar las piezas. La sensación de misterio funciona muy bien y deja con ganas de descubrir qué ocurre realmente en este mundo dividido entre el cielo y la tierra.
No tan clásico como parece.
En el apartado jugable es donde Full Circle demuestra que quiere ofrecer algo más que una carta de amor a los JRPG clásicos. El combate es por turnos, pero incorpora elementos de precisión y sincronización en tiempo real, algo que ya incluían en su momento juegos como Super Mario RPG en 1996 o Shadow Hearts en 2001, pero, que ha popularizado Clair Obscure: Expedition 33. Esta combinación aporta dinamismo a enfrentamientos que podrían haberse limitado a seleccionar comandos desde un menú.

Full Circle no llega a mostrar toda la profundidad estratégica que promete el proyecto completo, pero sí deja apreciar una base sólida. Los enfrentamientos exigen cierta atención, especialmente cuando aparecen enemigos capaces de castigar errores de posicionamiento o de gestión de recursos. No es un sistema revolucionario, pero sí suficientemente atractivo para evitar que los combates se conviertan en simples trámites.
Mas que un Octopath Travel indie.
La exploración también transmite sensaciones muy familiares para los aficionados al género. Los escenarios presentan un diseño que invita a observar cada rincón, hablar con personajes secundarios y absorber información sobre el mundo. Esa construcción pausada del universo recuerda a una época donde los JRPG no tenían prisa por llegar al siguiente combate.

Visualmente la demo deja quizá una de sus mejores impresiones. El contraste entre personajes pixelados y entornos tridimensionales es algo que ya trajo Octopath Travel en su momento y luego han ido copiando muchos otros. Sin embargo, el estudio ha dado una identidad muy marcada que hace que el juego no se sienta como una mera copia.
Otro de los puntos fuertes es la escala del universo. Aunque la demo apenas enseña una pequeña porción de lo que está por venir, ya permite intuir un escenario mucho más amplio. La existencia de distintas ciudades, facciones y grupos humanos abre posibilidades narrativas muy interesantes.

Proyecto aún en el horno.
Eso sí, la demo también evidencia que el proyecto continúa en desarrollo. Los propios desarrolladores han reconocido que se trata de una versión temprana ya que tantos las opciones (escasas), como la traducción, brillan por su ausencia. Algunas animaciones aún pueden resultar algo rígidas, determinados menús necesitan más pulido y ciertos momentos muestran un ritmo irregular. Nada especialmente alarmante para un proyecto que todavía no tiene fecha definitiva de lanzamiento, pero sí aspectos que conviene señalar.

Lo que realmente deja esta primera toma de contacto es la sensación de estar ante un JRPG que entiende perfectamente por qué tantos jugadores siguen recordando con cariño la era dorada del género. No busca reproducir una fórmula de manera mecánica. Busca recuperar una filosofía de diseño basada en la exploración, la construcción del mundo, el desarrollo de personajes y el sentido de la aventura.

Primeras impresiones buenas.
La demo de Full Circle quizá no deslumbre por proponer innovación en el género, pero sí destaca por proponer una historia alternativa, escapar de los encuentros aleatorios y darle una vuelta a unos combates por turnos que no están del todo manidos. Su ambientación resulta atractiva, su propuesta jugable posee potencial y su apartado visual consigue destacar en un mercado saturado de homenajes retro.
Si el equipo logra ampliar y pulir algunos momentos del combate, mantener el interés de la trama durante toda la campaña y mejorar las inevitables asperezas de una producción independiente, podríamos estar ante uno de los JRPG más interesantes del panorama indie en el próximo año.


