Cuando las buenas ideas no consiguen salvar el conjunto y desdibujas un género

The Relic: First Guardian tenía varios ingredientes para convertirse en una de esas sorpresas dentro del cada vez más saturado género de los soulslike. Un mundo de fantasía oscura, inspiración en el folclore coreano, decenas de jefes, diferentes armas y un sistema de progresión basado en equipo y reliquias.

Sobre el papel, pinta bastante bien. El problema es que, cuando empiezas a jugar, todas esas buenas intenciones se van diluyendo entre controles imprecisos, combates poco satisfactorios, un mundo demasiado vacío y una repetición de situaciones que termina pasando factura.

Y eso es especialmente doloroso cuando hablamos de un juego que necesita varias horas para arrancar. Porque después de tres horas yo ya estaba deseando que terminara. Y, para mi desgracia, todavía quedaba muchísimo por delante.

Una historia que hemos visto demasiadas veces

La historia de The Relic: First Guardian no se anda con demasiadas complicaciones: un mundo llamado Arsiltus ha quedado sumido en el caos después de la destrucción de una gran reliquia, el Vacío se ha extendido por sus tierras y los antiguos habitantes se han convertido en monstruos.

Nosotros despertamos como el último Guardián, con pocas respuestas y una misión bastante evidente: encontrar los fragmentos de la reliquia, descubrir qué ha ocurrido y devolver algo de esperanza a un mundo convertido en un páramo.

La premisa no está mal, pero tampoco consigue sorprender. El clásico héroe que despierta sin saber demasiado sobre su pasado, un mundo devastado, personajes misteriosos y una amenaza que tenemos que detener. Hay intentos de profundizar en las historias de algunos habitantes y jefes, pero el desarrollo narrativo resulta bastante irregular.

Para que os voy a engañar, este juego tiene una historia poco memorable, con textos y traducciones que en ocasiones tampoco ayudan demasiado.

the relix first guardian

El combate es su mayor problema

Y aquí llegamos al que, para mí, es el auténtico talón de Aquiles de The Relic: First Guardian.

Un juego de estas características necesita que el combate responda como un reloj. Cada golpe, esquiva, bloqueo o parry debería depender exclusivamente de nosotros. Sin embargo, aquí muchas veces no sabes si has fallado tú o si el juego simplemente ha decidido que ese botón no era importante en ese momento.

Los combos unas veces salen y otras no. Hay ataques que parecen no registrar correctamente la pulsación y enemigos que no reaccionan ante golpes que deberían interrumpirlos. El parry, que debería ser uno de los pilares del sistema de combate, tampoco termina de transmitir buenas sensaciones.

Y esto es especialmente frustrante contra determinados jefes, porque algunos ataques y animaciones no resultan demasiado fáciles de leer. Hay problemas de respuesta, cámara, animaciones y consistencia durante los enfrentamientos.

La idea de limitar el gasto de resistencia principalmente a las acciones defensivas es interesante y permite jugar de forma bastante agresiva. También existe cierta libertad a la hora de construir nuestro personaje mediante armas, habilidades y reliquias.

Pero una buena idea necesita una buena ejecución, y aquí es donde The Relic se cae.

Muchos jefes, poca inspiración

Uno de los grandes reclamos del juego son sus más de 70 jefes. Y sí, hay muchísimos. Algunos enfrentamientos son estimulantes y pueden proporcionar momentos bastante entretenidos, especialmente cuando conseguimos aprender sus patrones y aprovechar nuestras habilidades. Pero la cantidad no siempre se traduce en calidad.

Hay demasiados enemigos que se sienten como variaciones de algo que ya hemos visto varias veces. Algunos combates terminan pareciendo más una prueba de paciencia que un enfrentamiento memorable.

Es una lástima, porque la idea de que prácticamente cualquier rincón del mapa pueda esconder un jefe es buena. El problema es que acaba convirtiéndose en otra víctima de la repetición general del juego. Porque de repente dices, “eh, tú me suenas de algo“.

the relix first guardian

Un mundo enorme… y demasiado vacío

Aquí esperaba bastante más. The Relic: First Guardian divide su aventura en tres grandes zonas, pero cuesta encontrar un verdadero diseño de niveles detrás de ellas. Hay caminos, enemigos, cofres, jefes y misiones secundarias, pero muchas veces da la sensación de que todo está colocado para llenar espacio.

Los grupos de enemigos se repiten constantemente y las situaciones terminan siendo demasiado previsibles. Avanzamos, encontramos otro grupo prácticamente idéntico al anterior, abrimos un cofre y seguimos caminando hasta encontrarnos con otro enfrentamiento.

Las misiones secundarias tampoco consiguen solucionar el problema. Muchas se sienten como simples encargos de recadero introducidos para justificar que sigamos recorriendo el mapa. Y aquí aparece otra contradicción: el juego quiere que exploremos, pero muchas de las recompensas no consiguen despertar ningún interés.

Un sistema de progresión que no termina de enganchar

El sistema de equipo intenta alejarse del inventario tradicional. Las armas y reliquias tienen sus propias características y podemos construir diferentes configuraciones dependiendo de lo que llevemos equipado. Sobre el papel, es una propuesta interesante y destaca la libertad para crear builds.

El problema es que no me ha resultado especialmente emocionante. Abrir un cofre debería provocar ese pequeño momento de ilusión por descubrir qué hay dentro. Aquí, demasiadas veces, la recompensa es simplemente… meh.

Tampoco ayuda que la progresión sea algo confusa durante buena parte de la aventura. Hay armas, habilidades, mejoras, reliquias y diferentes sistemas que parecen querer aportar profundidad, pero el resultado no siempre se traduce en una sensación clara de estar haciéndonos más poderosos.

the relix first guardian

Gráficamente parece llegar de otra generación

Visualmente tampoco estamos ante un desastre, pero cuesta creer que estemos ante un juego diseñado específicamente para XBOX SERIES X.

Los escenarios pueden resultar llamativos en determinados momentos, especialmente gracias a su ambientación oscura y a algunos diseños de enemigos. Sin embargo, las animaciones son bastante toscas, los modelados recuerdan en ocasiones a la generación de PS3 y la cámara tampoco ayuda demasiado.

Y luego están los problemas técnicos. Hay algunos problemas de rendimiento, bugs, cámaras que dificultan los combates y situaciones capaces incluso de bloquear el progreso. Es cierto que el juego ha recibido y sigue recibiendo correcciones, por lo que algunos de estos problemas pueden variar dependiendo de la versión. Pero mi experiencia no ha sido especialmente buena.

En cuanto al sonido y banda sonora aquí poco que decir. La banda sonora cumple. Hay algunos temas que consiguen crear cierta épica en momentos concretos, pero no estamos ante una producción que vaya a quedarse en nuestra memoria. Está ahí, acompaña y hace su trabajo. Y poco más.

the relix first guardian

Conclusión

The Relic: First Guardian es una de mis decepciones personales del año. Y quizá lo peor es que no creo que sea un juego completamente desprovisto de buenas ideas, que las tiene. El problema es que prácticamente todas quedan enterradas bajo una ejecución que no está a la altura.

Quería que me gustara, en serio. La ambientación, los jefes, las armas, las reliquias y esa mezcla de RPG de acción con soulslike tenían argumentos suficientes para llamar mi atención. Pero después de varias horas, la sensación que me quedó fue la de estar haciendo lo mismo una y otra vez mientras esperaba que el juego finalmente despegara.

Y no lo hizo.

Es demasiado repetitivo, demasiado poco inspirado en muchos de sus sistemas y, sobre todo, demasiado tosco en algo tan importante como el propio combate. Quizá con más parches y tiempo pueda convertirse en una experiencia más pulida. Sin embargo, considero que bajo todos sus problemas existe una base interesante. Pero a día de hoy, y basándome en mi experiencia, me cuesta encontrar motivos para recomendarlo.

Si estás pensando en jugarlo aprovechando su llegada a Xbox Series X|S + XBOX PC el 25 de septiembre, yo tendría muy presente todo esto antes de dar el salto. Tiene precio reducido (34,99€) y es Play Anywhere.

Muchas gracias a Perp Games y Project Cloud Games por la clave del juego para su análisis.

The Relic: First Guardian

34,99€
5

Nota final

5.0/10

Pros

  • Buena ambientación de fantasía oscura.
  • Gran variedad de jefes.
  • Diferentes armas y posibilidades de personalización.

Cons

  • Combate impreciso y poco satisfactorio.
  • Mundo vacío y demasiado repetitivo.
  • Jefes poco inspirados pese a su cantidad.
  • Progresión y recompensas poco estimulantes.
  • Gráficos, animaciones y cámara algo anticuados.

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