Farlands es un nuevo cozy game español que nos propone cuidar de nuestro propio huerto mientras exploramos la galaxia.
Nos encontramos ante unos meses de absoluta locura en cuanto a lanzamientos de videojuegos grandes se refiere. Agosto, septiembre y octubre están plagados de grandes títulos como Mortal Shell 2, Resonance – A Plague Tale Legacy, Onimusha o Control: Resonant, entre otros. Por eso, antes de caer en el infierno del FOMO que se nos viene encima, Eric Rodríguez (más conocido por el nombre de su canal de YouTube Leyendas & Videojuegos), en colaboración con JanduSoft, nos propone una experiencia más relajada con Farlands.
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Hablamos de un nuevo farm life sim que, además, es el primer proyecto del youtuber, streamer y diseñador catalán. Un título que, para su base, apuesta por una fórmula ya conocida, pero que introduce un interesante componente de exploración espacial que aporta personalidad a la experiencia. El resultado es un juego acogedor que combina gestión, agricultura y aventura en un universo lleno de posibilidades.
Tu nuevo hogar entre las estrellas
¡Enhorabuena! Eres dueño de un planeta. El hastío del trabajo en la gran ciudad te ha llevado a comprar esta enorme roca perdida del sistema solar. ¿Una ganga o una estafa? Por la actitud sospechosa de nuestro adulante vendedor, parece que se trata más bien de lo segundo. El lugar está lleno de escombros y el terreno no tiene valor alguno. Pero bueno, al menos la oferta incluía herramientas de agricultura y una casa de regalo. Y viendo cómo están ahora los alquileres en la Tierra, es casi como si te hubiese tocado la lotería.

A partir de este momento, tendrás la responsabilidad de cuidar de tus nuevas tierras limpiando, fabricando, cultivando y cosechando. Progresivamente, esto irá devolviéndole la vida al planeta hasta convertirlo en el exuberante paraje que una vez fue.
Viajes interestelares
Tener una vida tranquila en la granja de tu propio planeta no está nada mal. Pero poco puedes hacer sin semillas que plantar o materiales con los que fabricar. Especialmente si el proveedor que te los vende solo aterriza cada cierto tiempo y, además, no te compra nada.
Por ello, deberemos montar en nuestra destartalada nave espacial para viajar a otros destinos. El planeta más cercano es Terbin, pero con suficiente combustible y un buen depósito, más adelante podremos visitar un total de hasta 7 mundos distinos en Farlands. Cada uno de ellos con sus propios biomas y especies, tanto vegetales como animales.

Volviendo a Terbin, este planeta de clima cálido funcionará como hub central de toda la aventura. Aquí entablaremos amistad con varios personajes y, al igual que en Stardew Valley, podremos hacerles regalos para afianzar nuestro vínculo con ellos. Entre ellos estará Oola, el responsable del ayuntamiento. Este nos contará que una megacorporación, liderada por el codicioso empresario Gorman, está extrayendo indiscriminadamente todos los recursos de los planetas, expulsando a sus residentes a otros sistemas.
Para salvar a la comunidad, entablaremos amistad con los Empíreos, una raza de estirados alienígenas que nos pedirán un completísimo y numeroso registro de objetos, recursos y especies de todo el sistema para completar un arca. De esta forma, entraremos en su selecto patrimonio histórico y así nos protegerán de cualquier ataque externo.
El tiempo es oro en Farlands
Una vez hayamos conocido la trama principal de Farlands y comprendido cómo funciona su estructura jugable, regresaremos a nuestro planeta para descubrir que nuestro ayudante robot nos ha instalado un baúl de ventas. Aquí podremos depositar todas las cosechas y materiales que no necesitemos para que nos paguen por ellos cuando nos vayamos a descansar.
Y es que tomarse un respiro de vez en cuando será importantísimo para no caer rendidos en el suelo. Nuestro personaje dispone de una barra de energía que se irá consumiendo cada vez que realice una actividad física. Además, el factor tiempo es trascendental. Deberemos acostarnos a horas prudenciales y no trasnochar. Por si fuera poco, los viajes entre planetas también consumen tiempo, así que tendremos que estar atentos a esto.

En Farlands, el tiempo avanza en un ciclo de días y estaciones. Las estaciones duran 28 días cada una y se suceden siempre en este orden: Templado, Cálido y Frío. Después vuelve a empezar el ciclo. Esto afectará directamente a la agricultura, pues cada cultivo pertenece a un clima concreto y tarda entre 3, 4 o 5 días en crecer (según el tipo). Si un cultivo sigue creciendo cuando cambia a un clima en el que no puede sobrevivir, se marchita y ya no podrá producir. Así pues, tendremos que retirarlo con la hoz. No obstante, hay una excepción práctica: si plantas un cultivo el último día del clima anterior y al día siguiente empieza justamente su clima correspondiente, no se marchitará.
Por lo tanto, para ser completamente eficientes y hacer que Matt Damon se sienta orgulloso de nuestra agricultura espacial, deberemos equilibrar bien las actividades diarias con la planificación de las estaciones para no perder cosechas y aprovechar al máximo cada ciclo de 28 días.
Un colorido universo te está esperando
A nivel visual, Farlands apuesta por un cuidado estilo pixel art que encaja perfectamente con el tono relajado del juego. Los escenarios presentan una buena variedad de biomas, todos muy coloridos y con personalidad. También cuentan con cambios de clima. Por su parte, los personajes y criaturas poseen un diseño simpático y sus animaciones y diálogos están llenos de carisma. Esto hace que hablar con ellos y seguir explorando nuevos mundos sea interesante.

Es cierto que peca de tener un estilo artístico demasiado parecido a Stardew Valley, incluso en la interfaz. No obstante, han conseguido darle cierta identidad propia.
Y aunque es una nimiedad, también me habría gustado una mayor personalización de nuestro personaje principal. El editor únicamente permite elegir entre chico y chica, color de pelo, de piel y de la ropa. Ni siquiera hay varios tipos de peinado. En mi opinión es excesivamente limitado para un título tan atractivo visualmente.
Para acabar, la banda sonora acompaña con melodías tranquilas que refuerzan la sensación de calma durante las jornadas de cultivo y exploración. Es uno de esos títulos capaces de transmitir comodidad desde los primeros minutos, convirtiéndose en una opción ideal para desconectar y jugar a tu ritmo.
En definitiva
Farlands es de esos juegos que no buscan reinventar el género, sino ofrecer una experiencia relajada y acogedora para quienes disfrutan del progreso pausado, la exploración y la gestión de recursos. Aunque algunas de sus mecánicas podrían haber contado con una mayor profundidad y el apartado técnico deja margen de mejora, el conjunto consigue transmitir ese encanto propio de las aventuras cozy. Es un título que sabe cuándo dejarte simplemente disfrutar.
Agradecemos a JanduSoft el habernos facilitado una clave de juego para la realización de este análisis.

Farlands
17,99 €Pros
- La combinación entre simulación agrícola y exploración espacial.
- Progresión constante y muy satisfactoria.
- Gran cantidad de actividades y sistemas de gestión.
- Pixel art cuidado y animaciones con mucho encanto.
Cons
- Salvo por la posibilidad de viajar entre planetas, aporta pocas novedades frente a otros referentes del género.
- El factor tiempo juega en contra de la libertad de exploración que nos pretende transmitir el título.
- Pequeños bugs en algunas pistas de sonido.


