The End of the Sun es una propuesta arriesgada y original que no va a dejar indiferente a nadie.
The End of the Sun es el tercer juego lanzado por “The End of the Sun Forge” un estudio polaco que anteriormente había hecho cosas muy distintas. Su primer trabajo, Mira, es una visual novel con buenas críticas y el segundo un juego de estrategia llamado The Mims. Si algo tiene en común estos tres títulos es su ambientación eslava, donde dioses, mitos y leyendas son el eje argumental.

Historia.
Y eso es justamente lo que propone The End of the Sun. Una aventura que sumerge al jugador en una aldea eslava precristiana, donde la magia y los espíritus coexisten con la gente de a pie. El juego es una aventura narrativa en primera persona ambientada en un mundo inspirado en la mitología y el folclore eslavos. El jugador encarna a un Ashter, una especie de mago del fuego o piromante capaz de percibir rastros sobrenaturales y viajar a través del tiempo mediante hogueras y el fuego.

Nuestro viaje comienza al seguir la pista de una misteriosa entidad que creemos pueda ser Svarog. Este es el dios creador y una figura paterna dentro del panteón pagano eslavo asociada al Sol, la forja y el fuego celestial. Lo seguiremos hasta una aldea aislada donde ha ocurrido algo terrible: sus habitantes han desaparecido y solo quedan hogares apagados, ecos del pasado y fragmentos de una historia rota.
The End of the Sun se desarrolla alrededor de antiguas festividades eslavas, rituales paganos y leyendas transmitidas durante generaciones. Los personajes, sus relaciones, sus miedos y sus esperanzas están profundamente ligados a las creencias de su comunidad. Poco a poco aparecen criaturas míticas, fuerzas sobrenaturales y secretos ocultos que conectan el mundo humano con el espiritual.

Núcleo Jugable.
La investigación constituye el núcleo de la aventura. A medida que el protagonista explora el poblado, descubre que la realidad se ha fracturado y que los acontecimientos de distintas épocas conviven entre sí. Gracias a nuestro vínculo con el fuego, podremos observar momentos concretos de la vida de los aldeanos, viajar entre diferentes estaciones del año y reconstruir los eventos que condujeron a la tragedia. Cada viaje revela nuevas piezas del puzle y muestra cómo las decisiones de unas personas afectaron al destino de otras.

Más que una aventura de acción, The End of the Sun es una obra centrada en la observación, la investigación y la reconstrucción de recuerdos. Su argumento habla del paso del tiempo, de cómo las tradiciones moldean la vida de las personas y de las consecuencias que tienen nuestras elecciones.
Nos moveremos entre realidades, estaciones y recuerdos para completar y evocar los eventos que ocurrieron a las buenas gentes de la aldea. Para ello iremos investigando y aportando objetos que faltan en la historia para entender el contexto de lo que ocurre.

La historia es el puzle.
Y aquí es donde el juego engancha, porque es la propia historia la que constituye un puzle. La mecánica al principio puede parecer muy complicada, pero a medida que te adentras en la historia todo fluye de manera coherente.
Nuestro primer paso es explorar la aldea en busca de hogueras y sus rescoldos. Cuando las reavivemos podremos ver los eventos que han ocurrido alrededor de dicha hoguera. Esto permite observarlos y analizarlos para tratar de completarlos con objetos o acciones que nos desvelen como concluyen y que fue lo que ocurrió.

A veces podremos resolverlo con cosas que tengamos a mano, pero en otras deberemos cambiar entre las 4 estaciones del año para investigar más a fondo. Quizás un árbol caído en invierno por el peso de la nieve fue el causante de una desgracia y si estamos en verano… el árbol estará erguido aún o el deshielo después del invierno nos abrirá un paso cerrado, quien sabe... Esta forma tan original de proponer un puzle te absorbe y te engancha de una forma que pocos juegos consiguen.
Técnicamente correcto.
A nivel técnico, The End of the Sun es uno de esos indies que sorprenden más por el trabajo artístico y documental que por la tecnología puntera que utiliza. Lo que sí está confirmado es que los desarrolladores emplearon de forma masiva la fotogrametría, escaneando objetos reales, herramientas, mobiliario e incluso edificios completos procedentes de museos etnográficos polacos para introducirlos en el juego como modelos 3D. De hecho, en alguna entrevista hablan de que visitaron museos como el Open-Air Museum de Szymbark y el Grociarnia Ethnographic Museum, donde fotografiaron cientos de piezas históricas que luego recrearon digitalmente.

Esto hace que, a pesar de ser un juego de bajo presupuesto, con gráficos limitados la experiencia se sienta completamente redonda y pulida. Sin embargo, no estamos ante un juego hecho en UE5, sino ante una experiencia con Unity (Unity 3D) como motor gráfico. Esto que podría suponer un hándicap no lo es, y es que el estudio ha logrado un nivel de detalle muy destacable. Quizas lo mas flojo del juego sean las animaciones de los personajes y su diseño. Se ven poco naturales y logradas, con movimientos torpes y ortopédicos, así como extremidades muy largas.

Indie de los buenos.
Sin embargo, el juego es técnicamente notable gracias a otros aspectos. Para empezar, en The End of the Sun tenemos una aldea que cambia según la época temporal que visites, con climas diferentes. Además, cada vez que caminamos por la aldea el momento temporal del día cambia en tiempo real, arrastrando sombras y posiciones del sol o la luna entre cientos de arboles y ramas de manera muy lograda.
Siendo un juego indie, y atendiendo a como se ve y se siente el entorno, con la vegetación, el diseño de los espacios o la atención a los detalles podría hacernos pensar que estamos ante un título hecho por un buen puñado de entusiastas desarrolladores, pero no… solo dos personas nos han brindado la oportunidad de jugar este título y han echado en ello, 8 años de su vida. Y el resultado es espectacular atendiendo a los recursos.

Mención aparte el audio de The End of the Sun, si bien es cierto que los “FX”, (los efectos de sonido que no son música ni diálogos) son normalitos y no destacan, si hablamos de la banda sonora estamos a otro nivel. Un repertorio brillante de canciones eslavas paganas nos hará sentir parte la historia. Un repertorio bien elegido que ensalza las escenas y la historia de manera soberbia.
CONCLUSIÓN
The End of the Sun es una ventura redonda, con una narrativa muy cuidada y en la que la historia es en sí misma el puzle más grande que tendrás que reconstruir. Es uno de esos juegos que de primeras no “entran por el ojo” … pero no le hace falta, porque todo lo que propone y hace, lo hace bien.
Tiene una historia entretenida, una ambientación espectacular, técnicamente es de notable y lo mejor… jugablemente es de las cosas más originales que he tenido el placer de disfrutar en los últimos tiempos. Me cuesta rescatar cosas negativas de un título que te deja un sabor de boca tan bueno y en el que por primera vez, jugar con fuego no es malo (Igranie z ogniem nie zawsze jest złe).


