Tides of Tomorrow atraca en Xbox con una aventura narrativa moldeada por las acciones de anteriores jugadores.

En los apocalipsis medioambientales hay dos opciones: o desiertos eternos (ya sean calurosos o helados), o el vasto océano que se ha bebido la tierra. Este último poco se ha trabajado en el audiovisual, parece ser por superstición, pero en videojuego el Mad Max a bordo de una Zodiac tuneada sí que ha calado.

Narrativa de plastilina.

Tides of Tomorrow juega con ciudades flotantes hechas de retales a la deriva, pero el problema real de ese despojo de civilización no es el deshielo que anegó todo. Es el plástico que flota en eterno en las aguas. Montañas de plástico de todos los colores que no se destruye, permanece y se incrusta en los cuerpos de todos los seres vivos. Es la Plastemia, enfermedad que convierte a los humanos en estatuas de plástico. El Ozone es la escasa y cara medicina que ralentiza pero no detiene la patología. Todo ese mundo se nos presenta desde una vista en primera persona donde nuestras acciones y respuestas condicionarán la historia y cómo nos percibe el mundo. Como en los mejores juegos de Tell Tale, nuestras elecciones serán recordadas, pero no sólo por los NPC.

Encarnamos a un Tide Walker rescatado del fondo del océano. Revivido por puro milagro. Una especie perteneciente al pasado que aparece cada cierto tiempo, pero no hay dos a la vez. Seres de leyenda con el poder de ver qué elecciones tomaron otros Caminantes en el pasado. Este poder nos condiciona en muchas ocasiones y presenta la cualidad más llamativa del juego.

Con la vista en el pasado.

Nosotros seguimos los pasos de un Caminante anterior que tomó una serie de decisiones que nos afectarán en nuestras relaciones con los NPC variando su actitud hacia nuestra especie. También encontraremos más o menos impedimentos para realizar nuestras misiones dependiendo de cómo resolvió los problemas nuestro predecesor. Si cayó bien todo son halagos y buenas palabras para los Tide Walkers. Si por el contrario fue hostil, nos encontraremos barricadas, armas, empujones e insultos.

¿De qué depende esa actitud? pues de los usuarios que jugaron Tides of Tomorrow antes. El juego coge las acciones y consecuencias de un usuario y sigue esa línea temporal para construir nuestro mundo. Nos muestra las respuestas y las acciones que eligió y es nuestra decisión la que va a cambiar las configuración de las pantallas para el siguiente jugador. Al comienzo de nuestra partida vemos los perfiles de varios usuarios, si ha optado por cooperar o ha sido más egoísta o si le preocupaba todos los seres vivos o sólo el género humano. Podemos elegir de una lista o poner un código de semilla que el juego genera para cada jugador, de manera que podamos escoger el mundo que nos deja un colega.

Misiones típicas, pero que dejan huella.

Realmente se establece un vínculo con el anterior Tide Walker. Porque la aproximación a las misiones es diferente en cada caso. Es posible que te reciban sin ningún problema y sea una misión de puzles y basada en el diálogo y que falles cambiando las respuestas y crees una animadversión de ese lugar a los Caminantes para el siguiente jugador. En ese caso se enfrentará a fases de sigilo (muy simples) porque no se fían de los caminantes porque les robamos todo. Tal vez nuestro predecesor arrancó una confesión de una persona y podemos visitar ese momento para solucionar un puzle. O tengamos que superar su récord en una carrera de lanchas. La mecánica central está muy bien mezclada con la narrativa creando situaciones realmente sorprendentes. Pero no esperemos fases llenas de acción o que lleven al límite nuestras destrezas. Todo se basa en la historia y nuestras interacciones son sencillas.

Si en una de estas fases de sigilo te pillan, te matan. Pero esta muerte no termina la historia. Puedes repetir desde el punto de control anterior. Lo único que puede acabar con un Game Over de Manual es la Plastemia. Tenemos un medidor de salud que disminuye cada vez que volvemos al Hub central después de la misión. Para poder controlarla tenemos que agenciarnos botes de Ozone que conseguimos en cada misión. Pero de nosotros depende la humanidad y podemos repartir nuestro botín con los más necesitados, dejárselos a nuestros sucesores o consumirlos todos nosotros. Si se nos acaba la salud, no hay Respawn. Nuestras elecciones en este sentido nos van catalogando y esos detalles lo podrán ver los futuros Tide Walkers si nos eligen como su guía.

La distopía no es aburrida.

Este apocalipsis se aleja del hierro oxidado y la estética monocromática. Está llena de colores llamativos, propios de los plásticos que llenan sus escenario. Aunque la gente esté muriéndose tiene ganas de fiesta y las raves se suceden entre las estatuas creadas por la Plastemia. En ese mundo conviven contrabandistas, la resistencia y una secta que cada uno busca salvar la humanidad a su manera. El apartado artístico llama la atención porque no es el típico que podríamos esperar. Se acerca más al ciberpunk pero sin tanta tecnología da un aire muy fresco a la propuesta.

Lo que no es fresco es si apartado técnico. Pese a que los gráficos son aceptables, el juego aplica un filtro para suplir carencias y el movimiento se ve borroso. Sucede cuando nos movemos con la barca, que ahí a lo mejor se han pasado con el efecto túnel, pero también me ha sucedido en algunas conversaciones… Se podía ver mejor el mundo si no hubiese tanta distorsión y desenfoque. Es que como si siempre llevase el efecto de estar borracho del GTA, pero sólo con el puntillo.

Conclusiones.

La base del juego, heredar los las consecuencias de otras partidas, es una mecánica que sin ser del todo original casa a la perfección con la narrativa del juego. No sólo se crea el mundo en base a eso si no que vincula a varios jugadores creando una narrativa no única pero especial. A pesar de que los puzles o fases de sigilo no supongan reto alguno, esta unión sabe conducir el juego y que no resulte aburrido.

Tides Of Tomorrow es una propuesta muy llamativa para un mundo postapocalíptico. Un tema tan asentado como la acumulación de plástico aquí lo llevan hasta las últimas consecuencias con escenas potentes y decisiones difíciles de afrontar, sobre todo sabiendo que alguien real las verá y sufrirá. Es una experiencia jugable que merece la pena.

Tides Of Tomorrow

29,99€
7.4

7.4/10

Pros

  • Mundo distópico bien creado
  • Conexiones entre Usuarios en diferido que realmente importan en el juego
  • Misiones interesantes...

Cons

  • Aunque se quedan en la superficie por su dificultad
  • El moviemiento es fluido pero borroso

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