El arte de desempacar y colocar las cajas no está reñido con desentrañar misterios. Ordenar sólo es el comienzo de Whisper of The House.

Desde el fenómeno que supuso Unpacking han ido surgiendo muchos juegos acogedores donde se disfruta haciendo lo que en la vida real nos cuesta horrores: ordenar. En sus muchas vertientes arreglar, limpiar o hacer que las piezas encajen supone una relajación para muchos que les hace llegar al nirvana. Pero estos juegos sólo con esa mecánica no son suficientes. Muchos se refugian en las visual Novel, un poquito de historia para darle sentido a sentarte a organizar estanterías en la pantalla del ordenador y no la que tienes al lado en esa misma pared. Whisper of the House es un juego de Ordenar con ese plus. En este caso no es una bella historia, es una mezcla de curiosidad y una mecánica básica.

Llamada al orden.

Benito, el nombre que le he puesto al protagonista, llega a una ciudad situada en una isla para desarrollar un negocio con lo que mejor sabe hacer: abrir cajas y ordenar su contenido en las casas. Pronto tenemos el primer encargo en nuestra propia casa y en ese tutorial caemos en la cuenta de la simplicidad de la propuesta jugable. Tenemos un robot que nos ofrece los elementos para decorar, no vemos todo lo que tenemos y el ayudante es tan inteligente que sólo nos ofrece lo que va en la estancia en la que estamos. De esta manera llenamos salón baño y habitacion hasta que la barra indica que la tenemos al 100%.


Todo muy mecánico hasta que cogemos un objeto pequeñito que debería estar en una estantería pero no cabe. Unpacking era especial porque en esos momentos te estaba contando algo de la historia. Aquí no llegamos a eso, lo puedes dejar en el suelo y ya está. Pero lo bonito de estos cozy games es que te hacen roleárlos y empiezas a desmantelar el orden para que la foto final quede a tu gusto. Con únicamente el juego de ordenar Whisper Of the House no te quiere contar nada, sólo que desarrolles el gusto por el orden y la decoración.

Cada pieza en su sitio.

Sales de tu casa y el mundo se abre ante tí en forma de ciudad. Una bonita urbe pixelada repleta de basura que recoger, gatos que acariciar, locos que dicen que les están observando, un misterioso número encima del museo o lo que que parece glitches que desaparecen cuando interactuamos con ellos. Whisper of the House no tiene una potente visual novel ni una mecánica que te atrapa. Lo que tiene es un mundo que no es lo que parece, un misterio por resolver.

Vamos recibiendo encargos y cada casa esconde algún elemento que no tiene que ver con el orden o desembalar. De pronto se abre un nuevo camino que torna todo un poco oscuro. La colocación de elementos en el plano deja de ser una mecánica superficial y empezamos a buscar esa pista que nos lleve a aclarar un poquito una situación extraña a medida que decoramos. No es nada aterrador, sigue siendo algo confortable. Pero abrir un portal dimensional a medida que reorganizamos un laboratorio de alquimia como que es más interesante que colocar cactus en un estantería porque sí.

No todo termina de encajar.

Como he dicho se trata de un juego pixel art y la definición no es la única de sus limitaciones. Es muy cuqui, pero algunos objetos son tan pequeños que no llegan a 10 pixels y toca leer qué es en el menú. Este está en inglés y se puede obviar, pero cuando entra en juego el misterio se puede perder parte de la información por el camino por culpa del idioma. Hay que estar atento a los detalles de cartas o conversaciones para entrar dentro y con una barrera así cuesta bastante.

Whisper of the House es un juego de teclado y ratón. El control del cursor con el Joystck no está muy logrado y al final cansa. A esto se le une el hecho de que no hay muchas posibilidades a la hora de organizar la habitación. La perspectiva isométrica con esta dirección artística encaja muy bien con este tipo de juegos, pero en este caso hay pocas opciones ya que no se pueden colocar objetos en la pared invisible y no giran en todas las direcciones. No hay total libertad dentro de la mecánica principal, ni siquiera se pueden guardar las cacerolas en los armarios ni los cuchillos en el cajón.

Conclusiones

Whisper of the House utiliza la ordenación como una mecánica para el disfrute del jugador. Dentro de ciertos límites podemos decorar como queramos y hasta interpretar el papel de ese organizador que nunca seremos en nuestra propia casa. Precisamente por eso resulta extraño que un juego dedicado a colocar cada cosa en su sitio no permita utilizar con naturalidad armarios, cajones y otros espacios de almacenaje.

Pero mientras nosotros ordenamos, el juego va colocando sus propias piezas. Casa tras casa aparecen pequeños detalles que indican que algo extraño sucede en la ciudad. No necesita grandes conversaciones ni personajes especialmente desarrollados para generar curiosidad. El misterio está en el ambiente, escondido entre cartas, objetos y situaciones que no terminan de encajar.

Llegamos buscando un juego cozy donde colocar cada cactus en su estantería y terminamos limpiando hasta el último rincón porque quizá esconda otra pista. Empezamos por ordenar, nos quedamos por el misterio. Eso sí, a golpe de clic.

Whisper Of The House

14,99 €
6.8

6.8/10

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