WILL: Follow the Light es una aventura narrativa donde explorarás las peligrosas costas nórdicas mientras te enfrentas a tus propios miedos

Ser farero no es simplemente apretar el botón de encendido del faro cuando se hace de noche. Exige conocimientos amplios de varias materias: navegación, meteorología, primeros auxilios y un nivel mental muy fuerte para permanecer perdido en un lugar remoto ajeno a la civilización. Una vida dura que se complica aún más si encima cargas problemas personales como le sucede al protagonista de WILL: Follow the Light. Porque hay tormentas que se ven desde la ventana, y otras que se aprecian desde el corazón.

¡Leve anclas, marinero!

Tomorrowhead Studio han sido los encargados de brindarnos esta aventura narrativa en primera persona. Nosotros controlaremos a Will, un farero que tiene que afrontar una tempestad horrible que causas estragos en el pueblo colindante donde se encuentra su hijo. Al bajar a su rescate, se da cuenta de que no se encuentra en el pueblo, sino que ha salido a mar abierto con su padre hacia otros paraderos. Nuestra misión es sencilla: encontrar a nuestro padre y a nuestro hijo, aunque por el camino se enfrentará a varios desafíos personales y temores del pasado.

Pese a que tiene mucho de walking-simulator, la verdad es que no metería a WILL: Follow the Light en ese saco. En las cinco horas que nos puede durar la odisea nos toparemos con varios puzles. Algunos basados en fusibles, y mecanismos electrónicos, pero otros más enfocados en la propia naturaleza que nos rodea. Me han encantado esos momentos en barco, donde te enseñan (de manera muy superficial, claro), el funcionamiento de un pequeño velero. Deberemos controlar las velas, el motor, conocer el azimut de nuestro destino, las coordenadas… y todo eso con unos paisajes marítimos espectaculares. No son momentos de acción como tal, pero sí que necesitaremos estar bien al tanto del funcionamiento de cada instrumento.

Tierra, mar y hielo

Aunque al principio estaremos en una aventura más “terrenal”, pronto descubriremos situaciones paranormales que suceden en la cabeza de Will. Desde niñas que nos hablan aunque no existen, hasta dibujos en las paredes que se convierten en una historia propia. Pequeños retazos del pasado que poco a poco van construyendo las debilidades de nuestro protagonista, y nos explican los motivos por los cuales se encuentra en esa situación. Obviamente, no voy a contar nada porque son de los motivos que nos empujan a avanzar en la historia, pero la verdad es que no tiene desperdicio.

Más allá de la variedad de rompecabezas, me ha gustado también la diversidad de situaciones. Parece que el faro va a ser el principal protagonista de la trama, pero luego sientes que el verdadero peso lo lleva la navegación marítima. Pero después llegas a otro pueblo y parece que el juego se olvida del agua y nos mete en zonas completamente nevadas. Esa habilidad de cambiar los biomas y no notar que WILL: Follow the Light pierde fuelle me ha parecido magistral. Un movimiento muy bueno que en parte es movido por el gran apartado gráfico que tiene el juego.

Saca la cámara de fotos, Will

Da igual si estás entre olas, en tu camarote o visitando la ciudad costera. Todo se ve de maravilla, y está recreado con tal mimo que da la sensación de estar en un pueblo perdido de Noruega. Es cierto que en algunos momentos hay zonas con mucha niebla, pero se le perdona por los buenos paisajes que en ocasiones nos ofrece. Seguramente lo peor son los NPC´s que nos encontraremos en nuestro camino, pero tampoco es un cambio brusco que nos saque del contexto. También ayuda su banda sonora, sencillamente espectacular gracias a unas melodías que nos sumergen de lleno en el lugar que estamos visitando.

Conclusión de WILL: Follow the Light

Tomorrowhead Studio ha hecho un trabajo excepcional brindándonos un título narrativo con una ambientación muy bien lograda. Moverse por el pueblo, por la nieve, los acantilados y cómo no, mar abierto en nuestro barquito es toda una experiencia. Más aún cuando el juego te obliga a realizar ciertas acciones marítimas si queremos llegar a buen puerto (de manera literal). Si todo eso lo aderezamos con una historia que es interesante y una buena mezcla de puzles pensados para todo tipo de públicos, el resultado es muy satisfactorio. Olvidaros de las carreras, tensiones y el estrés que genera estar en mitad de catástrofes naturales. WILL: Follow the Light, pese a lo “movidito” que pueda parecer es una experiencia que busca la contemplación y actuar con calma. Si buscas ese ritmo pausado, entonces no te lo pienses más.

WILL: Follow the Light

24.99€
8.5

Nota Final

8.5/10

Pros

  • Buenos paisajes
  • Puzles variados y con mucha lógica
  • Los momentos en barco son TOP

Cons

  • El comportamiento de los NPC desentonan
  • Sistema de pistas algo básico
  • Hay momentos de niebla que están para que no se vean las costuras del jeugo

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