Frenetismo y acción por cable.
El estudio zaragozano SIDRALGAMES, autores de El Gancho, nos trae su nueva propuesta junto a la editora española SelectaPlay: ENCHUFAO.
Puede que solo con el nombre del título ya haya conseguido “enganchar” a más de un aficionado a los videojuegos, pero ENCHUFAO es un shooter en 2D con estética muy retro gracias a su pixel art, que mezcla un género tan de moda como el de los roguelike y el sistema de control twin stick shooter.
Este título intenta diferenciarse a través de una única idea bastante interesante: nuestra nave está permanentemente unida a un cable que a su vez es nuestro único soporte vital. A lo largo de partidas generadas proceduralmente, nos veremos empujados a atravesar sectores espaciales hostiles donde la supervivencia depende no solo de la potencia de fuego, sino también de la gestión de la energía, el posicionamiento y la limitación constante de la distancia a la que puedes alejarte de aquello a lo que estás conectado. Es una premisa que establece de inmediato un toque de estrategia entre tanto frenetismo típico de un juego bullet hell, poniendo cada encuentro como un acto de equilibrio entre la movilidad y la supervivencia.

La mecánica de juego, enfocada en un sistema de enchufes y cables, se convierte tanto en el punto fuerte de ENCHUFAO como en su limitación más clara. La energía se agota a medida que nos movemos, lo que obliga a encontrar enchufes flotantes para recargar y avanzar. Sin embargo, conectarnos restringe bastante el movimiento ya que estaremos a merced del radio del cable. Esto crea un tira y afloja constante entre la seguridad y la exposición, sobre todo porque los propios enchufes suelen ser necesarios para avanzar en cada nivel. Al principio, sin embargo, el juego puede parecer poco intuitivo, con sistemas que no se explican por sí mismos de inmediato y un desarrollo que se beneficia en gran medida del aprendizaje a través del ensayo y error, más que con una explicación clara.
El combate se desarrolla mediante los clásicos controles de un twin-stick shooter, combinando movilidad, disparos, bombas y una habilidad de cámara lenta en un bucle arcade trepidante. Aun así, el juego se vuelve algo caótico por la cantidad de elementos en pantalla y la interfaz propia, lo que dificulta en ciertas situaciones analizar con claridad las situaciones durante los momentos más intensos.
El título apuesta fuertemente por la variedad a través de naves desbloqueables, rutas de mejora y un amplio sistema de modificadores. Con múltiples naves que ofrecen perfiles de estadísticas y estilos de juego distintos, junto con docenas de mejoras y una amplia gama de modificadores de balas y potenciadores temporales, existe un auténtico margen para la experimentación. Las baterías, las mejoras de ranuras y los potenciadores basados en chips amplían aún más la variedad de configuraciones, animando a los jugadores a adaptar su enfoque en función de lo que ofrezca cada partida.

A pesar de esta variedad de mecánicas, la estructura roguelike pone de manifiesto una de las principales debilidades de ENCHUFAO: la repetición. Las partidas son relativamente cortas, pero tienden a repetirse siguiendo patrones familiares. Aunque la generación procedural altera los diseños, el ritmo del juego puede empezar a parecer repetitivo tras unos cuantas partidas. A esta repetición se suman momentos en los que los objetivos y los elementos de la interfaz de juego carecen de claridad, lo que provoca algunas dificultades para comprender qué se debe priorizar durante la partida.
Visualmente ENCHUFAO adopta una estética pixel-art que evoca el espíritu de los clásicos de arcade, al tiempo que ofrece una nitidez moderna. Nada llama especialmente la atención y tampoco destaca especialmente dentro de la actual oleada de títulos indie de estética pixel-art. Por otro lado, el diseño sonoro se inclina hacia un acompañamiento de alta intensidad, pero en ocasiones puede resultar abrumador durante sesiones de juego prolongadas, lo que contribuye a una sobrecarga sensorial al combinarse con la ya ajetreada actividad en pantalla del juego. A pesar de estos problemas, la presentación del juego cumple con la función que buscaban los desarrolladores.

Conclusiones
Así pues, ENCHUFAO es un juego definido por un sólido concepto central que, de forma constante, tanto potencia como limita su diseño. La mecánica del cable es interesante, ya que exige un nivel de concentración y gestión de recursos que lo distingue de otros shooters más convencionales. Sin embargo, su estructura repetitiva, la falta ocasional de claridad y una introducción desigual le impiden sacar el máximo partido a sus ideas más interesantes.
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