Solo faltan las fanfarrias de guerra en World of Tanks: HEAT para que el espectáculo sea lo más épico posible
Puede que muchos conozcáis ya parte de los títulos que Wargaming Games lleva a sus espaldas. Hemos pilotado de todo: desde barcos, aviones y cómo no, carros de combate en un escenario más terrenal. Aunque siempre han sido propuestas directas pensadas para entrar de lleno en la batalla, cada una de las iteraciones tenía su puntito de simulador. O más bien, de preparación antes de arrancar los motores de la máquina. Eso en World of Tanks: HEAT veremos que no pasa, ya que el título está diseñado para ir con todo a la guerra como veremos en el siguiente análisis.

Hero-tank shooter
Si queremos etiquetar de una manera rápida World of Tanks: HEAT, podríamos denominarlo como un Overwatch de tanques. Y sin ningún aspecto negativo, sino todo lo contrario. Nos enfrentaremos a combates muy directos, donde la precisión es importante, pero lo es más aún la estrategia que formemos con nuestro equipo. Si, podemos jugar solos y no habrá problemas, pero lo cierto es que en compañía y cada usuario asumiendo un rol es como mejor se disfruta de este tipo de batallas. Por suerte, es una propuesta free to play, así que ya estáis tardando en descargarlo y probarlo con vuestros colegas.
A nuestra disposición tendremos varios agentes, cada uno con su tanque y sus habilidades propias. Habrá algunos operarios más defensivos, otros con mayor poder de ataque y los “francotiradores” que su punto fuerte será balear desde la lejanía. Entraremos en partidas 5vs5 o 10vs.10 donde predominan los modos de juegos de defender zonas concretas del escenario o Baja Confirmada.

Busca su talón de Aquiles
Lo dicho, no esperéis un contexto realista como en pasadas entregas. Cada tanque tendrá varios “poderes especiales” dependiendo de nuestra elección. Desde torretas que mermarán poco a poco la salud del enemigo, hologramas que distraigan al rival, un turbo capaz de embestir a quien se ponga por delante, etc. También contaremos con una ataque “ultimate”, que básicamente será una salva de misiles o napalm que arrasará completamente la zona asignada. Todo para complementar lo verdaderamente importante de World of Tanks: HEAT, que son los disparos.
Mientras que en juegos con Call of Duty el que primero dispara es quien gana, aquí debemos tener temple y nervios de acero cuando nos enfrentemos a otro acorazado. Básicamente, porque dependiendo dónde le disparemos le haremos más daño… o ninguno. La mecánica es muy interesante: cuando apuntamos al enemigo, se activará una especie de “rayos X” con los cuales podremos ver las tripas del tanque enemigo. Habrá zonas sin marcar, otras verdes, naranjas e incluso rojas. Pues bien, dependiendo de nuestra precisión, si golpeamos a estas partes le haremos mucho más daño. Y ojo, porque fallar un par de disparos puede suponer cavar nuestra propia tumba.

No seas un “bala perdida”
Ya sabéis cómo funciona un tanque. Entre que disparas, recargas y vuelves a disparar pueden pasar unos valiosos segundos que marcan la victoria o la derrota. Nuestra posición también es importante. No es lo mismo permanecer en movimiento, con una velocidad constante, a que nos pille el enemigo “vendido” en mitad de una rampa. Hasta que aceleramos, nos movemos y queremos contraatacar, seremos chatarra oxidada. Este baile de ataques y movimientos por el escenario, con su cadencia de disparo, me parece fascinante, ya que crea un nerviosismo y expectación que otros juegos por su dinamismo no son capaces de conseguir.

A estas partidas invito yo
Es verdad que estamos ante un free to play, y la “trampa” tiene que asomar por algún lado… o no. No he notado que nos estén atosigando todo el rato con querer venderte nuevas armas, mejoras o cosas por el estilo. No considero que sea un pay to win como hemos visto en otros títulos similares (al menos, a nivel amateur como es mi caso) pero la progresión convencional es lenta. Si queremos las mejores especificaciones de nuestro tanque, o ganamos muchas partidas… o aceleramos la progresión a golpe de tarjeta. Es la principal queja de muchos de los usuarios de World of Tanks: HEAT que juegan de manera habitual, y es comprensible si se encuentran en un entorno más competitivo.

Sinergia entre humano y máquina
En cuanto a su apartado gráfico, el título cumple con creces. Es muy detallista, con multitud de partículas en pantalla y todo a unos fluidísimos 60 fps. Los escenarios son grandes para albergar a todos los tanques, y cada uno de ellos tiene sus propias particularidades. Desde llanuras áridas con grandes formaciones rocosas, hasta campos verdes con elevaciones de terreno, hasta algunos donde los edificios serán nuestro mejor parapeto.
Hecho en falta algún modo de juego más… Aparte de capturar la bandera y Baja Confirmada, no hay otro tipo de variante más allá de formar equipo con otros usuarios activos y plantarle cara a la IA. Es cierto que son propuestas muy encorsetadas… y que los tanques dan para lo que dan. Pero aún así, siempre se puede exigir algún otro tipo de estilo jugable para romper un poco la monotonía que puede generar estar capturando bases una y otra vez. Aun así, he de reconocer que cada partida que he disfrutado ha sido única, con momentos que me han tenido pegado a los mandos y con un equilibrio entre bandos muy bien conseguido.

Conclusión de World of Tanks: HEAT
Wargaming Games nos devuelve al campo de batalla con sus carros de combate por excelencia. En esta ocasión, dejamos atrás toda la simulación o fidelidad con los tanques vistos en otras entregas para meternos de lleno en combates espectaculares. La acción es muy directa, y aunque nuestra pericia con el cañón será primordial para ganar la partida, la estrategia con el resto del equipo es fundamental.
Es una propuesta free to play aunque es cierto que se puede disfrutar completamente sin invertir un solo euro en la mejora de nuestro tanque. Al menos, a nivel amateur como es mi caso. La progresión es lenta, eso si, y si queremos sacar el mayor partido a nuestro tanque tienes que jugar muchas partidas… o acelerar todo el proceso pasando por caja. Tú decides. Independientemente de ese factor, ya sea en grupo o como lobo solitario, seguro que pasarán unos buenos momentos reventando enemigos a base de cañonazos.


