La reestructuración de Xbox (XBOX RESET) en los próximos 100 días podría provocar cierres, despidos e incluso la independencia de varios estudios históricos de Microsoft
El futuro de algunos de los estudios más queridos de XBOX vuelve a estar en el centro de la polémica. Según varios informes, Microsoft estaría preparando una profunda reestructuración de su división gaming bajo el denominado “Xbox Reset”, un proceso liderado por la nueva dirección de la compañía que podría redefinir el papel de sus equipos internos durante los próximos meses.
Entre los nombres señalados aparecen estudios como Ninja Theory, Double Fine Productions y Compulsion Games, equipos conocidos por crear juegos muy valorados por la crítica, pero que según los reportes no habrían alcanzado los objetivos comerciales esperados por Xbox.

¿Cierres o nuevos estudios independientes?
La situación no sería únicamente un escenario de clausura. Los informes apuntan a que algunos equipos estarían negociando una posible salida de Microsoft para continuar como estudios independientes, una opción que permitiría mantener sus marcas y proyectos fuera de la estructura interna de Xbox.
En el caso de Ninja Theory, el estudio británico detrás de la saga Hellblade, la incertidumbre llega después del anuncio de un nuevo proyecto relacionado con Senua. El equipo se había convertido en uno de los estudios más reconocibles dentro del catálogo de Xbox tras la adquisición de Microsoft en 2018.
Por su parte, Double Fine continúa siendo uno de los nombres más queridos de la industria gracias a títulos como Psychonauts 2, mientras que Compulsion Games acaba de lanzar South of Midnight, una aventura con una fuerte identidad artística y narrativa.

El “Xbox Reset” de Asha Sharma
La nueva dirección de Xbox, encabezada por Asha Sharma, habría puesto el foco en mejorar la rentabilidad del negocio y priorizar franquicias con mayor impacto comercial. Las declaraciones recientes sobre “decisiones difíciles” y la necesidad de fortalecer el negocio han alimentado las especulaciones sobre una reducción del catálogo interno.
La estrategia parece apuntar hacia una Xbox más centrada en grandes franquicias y proyectos con mayor potencial económico, mientras que los equipos más pequeños o con propuestas más experimentales podrían tener que buscar nuevas fórmulas para sobrevivir.
Una nueva etapa para Xbox Game Studios
Aunque todavía quedan muchas incógnitas, este movimiento podría convertirse en uno de los cambios más importantes de la historia reciente de Xbox. La compañía pasó en pocos años de comprar grandes estudios como Bethesda y Activision Blizzard a replantear el tamaño y estructura de su propio ecosistema.
La pregunta ahora es si estos estudios desaparecerán, encontrarán nuevos compradores o seguirán adelante como desarrolladoras independientes. Por mi parte, yo haría como con Toys For Bob, ya que el futuro parece ser multiplataforma, pese al espejismo de Gears of War E-Day o Clockwork Revolution.
Encargar trabajos como Second Party parece más rentable y se asemeja más a etapas como en Xbox 360 o principios de Xbox One, pudiendo nutrir así el catálogo propio de una futura Xbox Helix más abierta. A pesar de las palabras de Asha Sharma, el mercado está cambiando a diario, y ya vimos como están cambiando los precios de los AAA propios (exceptuando Call of Duty).
Quizás también convernga integrar Activision en Xbox Game Studios y tranajar con iPs legendarias que podrían dar rédito, pero no se puede estar desarrollando un juego por 6 o 7 años para luego cancelarlo o retrasarlo año tras año para luego cancelarlo. Hay que ser más metódico en como se gestiona un estudio y sus recurso, y aunque la libertad creativa es importante, no se pueden lanzar títulos como Keeper o Kiln sabiendo que serán un fiasco en ventas.



