LifeLine Games entra por la puerta grande con Deer & Boy, un título que te habla, sin palabras, del dolor, la tristeza y la esperanza.

Deer & Boy es de esos títulos que cuando los ves en un tráiler piensas, “bueno… más de lo mismo”. Y vengo a decirte que nada más lejos de la realidad. Es cierto que LifeLine Games, el estudio francés detrás de este juego no ha inventado la rueda con propuesta. Sin embargo, todo lo que propone es muy bueno, fresco y se siente único.
De entrada Deer & Boy puede parecer un juego del estilo de Limbo, Inside o incluso Planet of Lana, pero tiene mucho de su propia cosecha y una identidad única. Vamos a lío.

Historia.

Para empezar Deer & Boy nos cuenta una historia sin palabras, viviremos y sentiremos el dolor de un chico sin nombre, simplemente a “boy” en la búsqueda de esperanza y en su huida hacia delante. En este viaje nos acompañará un pequeño cervatillo, deer, que nos ayudará a superar y sobreponernos a todos los obstáculos que nuestra aventura (o huida del dolor) nos presentará.

No hay mucho más, la historia se cuenta a lo largo del juego, de manera natural, fluida y dejando siempre las suficientes dudas o lagunas como para querer saber más. Las relaciones que establecemos a lo largo del juego, así como las pérdidas, no son más que metáforas de nuestra propia vida. Una aventura que te mantendrá las ansias por llegar a su clímax, algo que no se resuelve hasta el último minuto. Donde el juego te deja un pozo de tristeza, alegría y esperanza a partes iguales. Ya solo por conseguir remover a nivel emocional, Deer & Boy merece cada minuto de los que le dediques.

Jugabilidad.

De entrada, podemos sentir que el juego es parco en alternativas y así, es. El título madura a la vez que nuestros protagonistas y a medida que avanzamos tendremos más alternativas. Esto es de agradecer porque tras una primera hora algo lenta, el juego nos muestra que, lo que sabemos, eso solo una fracción de, lo que nos queda por aprender.

Las mecánicas son muy parecidas a las vistas en otros títulos. Tenemos en Deer & Boy un juego de Scroll lateral, donde tendremos que resolver situaciones plataformeras, con ayuda de nuestro compañero cervatillo. Si bien es cierto que no suponen un desafío muy grande, las ayudas brillan por su ausencia, así que si no estas fresco de mente, igual te ves atrapado unos cuantos minutos en una zona sin saber muy bien que hacer.

También tenemos partes de sigilo, al principio más concentradas, muy del estilo de títulos como Limbo, Inside o Little Nightmares, pero con menos tensión. Las mecánicas como decimos se irán sucediente y ampliando a medida que avanzamos, no se hacen repetitivas incluso hay una parte llena de quick time events (QTE)* aprovechando una de las virtudes de Deer & Boy, su exquisito componente cinematográfico. Esta se pone de manifiesto en su máximo exponente en la parte final del juego, donde nos esperan otras sorpresas mas allá del scroll lateral.

*QTE (Quick Time Event) en videojuegos significa una acción rápida que el jugador debe realizar cuando aparece un botón o comando en pantalla, normalmente durante una cinemática o momento crítico. Se usa para mantener la interactividad en escenas espectaculares y suele requerir precisión inmediata para evitar fallos o cambiar el resultado de la secuencia.

Apartado Técnico.

Deer & Boy es un título indie, sin olvidar eso podemos decir que es de una factura exquisita. Se juega de manera genial, con una fluidez muy buena. Es uno de esos juegos que utiliza la cámara como si estuvieras dentro de una película. Ese aspecto cinematográfico se pone de manifiesto en que pocas veces estaremos paralelos al personaje. La cámara se balance, se gira, y nos ofrece planos de todo tipo para meternos dentro de la aventura de manera espectacular.

Las partes de sigilo, plataformas o QTE están muy bien implementadas, el personaje no se siente torpe ni tosco. Se agradece que el juego fluya de una manera tan natural algo que es de elogiar. Además, el apartado sonoro es muy bueno. Es cierto que las pistas musicales son escasas, pero cuando irrumpen lo hacen encogiéndote el corazón. Echamos de menos la música en algunas zonas donde el silencio, buscado a posta, es nuestra única compañía. La ausencia de ayudas es notoria. Salvo algunas partes donde tendremos señales por donde ir, en otras nos veremos totalmente a ciegas, y es que las “señales” típicas de por dónde ir están genialmente integradas dentro del diseño artístico del juego.



Las animaciones de los personajes también son muy buenas, fluidas, casi parecen hechas con capture motion, otras, como la animación del ciervo, parecen hechas por el mejor animador de Disney. Por poner un pero, algunos biomas son más simples que otros y se nota que unos están hechos con mas cariño, o tiempo, que otros.

Conclusión.

Deer & Boy puede parecer una copia, jugable y estéticamente hablando, de otros tantos títulos que inundan el mercado. Sin embargo, estamos ante un juego con identidad propia. Hereda muchas cosas de títulos como Planet of Lana, Limbo o Inside, pero con matices.

Su jugabilidad incorpora cosas que estos juegos no tienen. Una carga narrativa potente y directa. Un componente cinematográfico que no había vista hasta ahora en otros títulos similares. Y por último una factura técnica de notable alto para un estudio indie.

Todo esto aderezado con componente que funciona como motor que lo hace girar todo, lo emocional. Estamos ante un título que te transmitirá alegría, ilusión, desesperanza, y todas ellas te inundarán a cada paso que das junto al chico y al cervatillo. Sin duda, una aventura que no dejarás a medias, porque no te permitirás fallarles a ninguno.

Deer & Boy

17,99€
8.5

Nota Final

8.5/10

Pros

  • Historia en constante ascenso
  • Su apartado técnico es notable
  • Muy cinematográfico e inmersivo
  • Identidad propia

Cons

  • Comienzo muy lento
  • Dificultad baja en algunas partes
  • Bando sonora escueta

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